sábado 10 de octubre de 2009

LIDERAZGO EN LA LUCHA







Muchas veces damos por hecho, que las cosas son como son, sencillamente porque así han de ser. Estamos acostumbrados a algún determinado funcionamiento vital, social o costumbrista, porque consideramos una obviedad que ese es el modo correcto de desarrollo de la cuestión.

Cuando descubrimos que lo que dábamos casi por normalizado o por practicamente incuestinable no lo es tanto, acudimos a las vias de solución meteóricas, por descontado a la más utilizada...¿quién es el culpable?. Como si realmente a todos los que participan o participamos en la cuestión no nos correspondiese en mayor o menor medida esa parte de cupabilidad.

Una pregunta con respuesta irrefutable es esta, ¿A quién pertenece la dirección de la lucha obrera?. Sin duda al Sindicalismo, responderemos a coro. Y si, es cierto. Por lo tanto esa tremenda responsabilidad requiere de una rapidez de reflejos extraordinaria aunque no imposible.
La respuesta a esa pregunta en la actualidad, da por sabido el que la división social sigue mantenida en el gran capital, la burguesia y el proletariado. Pero eso ya no es así, ni creo que haya ningún lerdo que lo crea. Aunque existe firme en su mismisimo fundamento ese gran capital, la burguesia ha dado acomodo a esa "pequeña burguesia" que en algún momento les incomodó. Pero los reflejos que necesitabamos los hemos tenido relajados en la evolución del proletario, del obrero, a lo que nos muestra hoy la realidad social. Y fruto de esa evolución, que no acaba de encontrar encuadre dentro del Sindicalismo, la dirección a priori incuestionable de la lucha va perdiendo fuelle.
No vamos a descubrir ahora el agua mineral, reconociendo el increible avance tecnológico que la forma de producción capitalista ha producido. Y con el, la dificilmente cuantificable división de funciones.

Esta tecnologia ha creado, desde tiempo atras, la necesidad de especializaciones y formaciones técnicas dentro del mercado laboral, hasta el punto de que muchos o casi todos los puestos ocupados por estos nuevos "empleados cuantitaiva y cualitativamente formados" se ven cada vez más lejos de sentirse parte de ese mundo obrero. Etimologicamente es posible que así sea. pero no realmente.

Les dan dentro de las empresas a estos "técnicos" una ínfima parte de la gestión de esta, y los muy ilusos se consideran pertenecientes a un grado superior en la "escala evolutiva" de quién vende su fuerza de trabajo.

Y es en este colectivo donde se concentra la mayor bolsa de falta de conciencia sindical.

Como en tantos otros órdenes de la vida, es la individualidad y el afán depredador lo único que conocen.
No se trata de buscar culpables. desde luego el primer lugar lo ocuparían ellos. Pero ¿y nosotros? ¿estamos gestionando nuestra labor con suficiente inteligencia?

Nos encontramos ante una nueva necesidad de concienzación social, quizás más ardua que la que tuvo lugar a finales del siglo XIX. Esta vez no nos encontramos ante la lucha verdaderamente heroica por la dignidad humana. Ahora se trata de arrancar del sonido de la flauta que toca el capital, a toda esa fila de hechizados, que el brillo de la moneda y el ego insaciable les ha hecho sucumbir. Y solo hay una forma. Conseguir que tomen conciencia de que solo en la unión está la fuerza.
Si no conseguimos el que no sigan abriendose brechas, a veces profundas, en el colectivo empleado, no nos tocará más que arriar banderas, agachar la cabeza y confiar en la suerte, que falta nos va ha hacer.





lunes 24 de agosto de 2009

LA DISTANCIA ES EL OLVIDO....¿seguro?


Intento huir siempre que puedo, de publicar en este blog noticias de prensa. De comentar lo que ya se ha comentado, o publicar lo publicado.

Pero hoy no he podido resistir y la tentación me ha vencido. He sido débil, lo reconozco.

Es posible que no sea consecuencia de la tentación. Creo que ha sido de la indignación. No porque lo noticiado lo sea, pero considero que tanto la intención como el desarrollo de esta noticia lo son.

Titula EL PAÍS en su edición de hoy 24 de agosto de 2009 en su página 1 de la edición de Catalunya (escriben Cataluña) -La actual crisis registra la mitad de despidos que la de 1993-

A partir de ahí se pierden en datos estadísticos, cifras y porcentajes de desempleo y no se cuantos argumentos que intentan utilizar en no se cuantas lineas. Yo creo que lo que les ha ocurrido es que por algún motivo que se me escapa, no han podido borrar el titular, y se han visto en el marron de hacerlo creible, digo yo.

Pero es indignante. Lo es el que en esa cifra de despidos solo utilicen los que se han producido a través del procedimiento del ERE de extinción. Lo es por no tener en cuenta los despidos individuales, disciplinarios u objetivos. Lo es por no tener en cuenta la cantidad de contratos temporales que no se han renovado.

Se puede incluso intentar buscar excusa a esa desinformación, en el error u omisión de quién lo escribe (no está firmado). Somo humanos.

Hay algo imperdonable, inexcusable para quién publica y es el intentar pasar por alto, el que en junio de 1994, vio la luz la Ley que regula la explotación en estado puro. La Ley que regula las empresas de trabajo temporal, ETT's. Que me da grima hasta escribir esas siglas.

¿Tienen estos "plumillas" los datos de a cuantos trabajadores les han dado literalmente una patada en el culo, y que no queda reflejado en ninguno de sus datos? ¿Saben acaso (y si lo saben porque lo obvian) cuantos trabajadores, a pesar de la época de bonanza padecían estos contratos?. ¿Que intentan con esta información? ¿A quién sirven?.

En el fondo me es indiferente su "dependencia". Lo que es del todo inadmisible es que desde un medio que se autodenomina progresista, se intente y se haga, el pasar por alto a la legión de trabajadores a los que no estamos siendo capaces de sacar de las garras de estos malditos usureros y no sean tenidos en cuenta ni para las listas de despedidos.

Vergonzoso.


paco fernández, agosto 2009

miércoles 19 de agosto de 2009

AZUCARILLOS


Utilizamos en ocasiones conceptos, que convertimos en expresiones y que encierran en si mismo un misterio que los convierte en incógnitas dignas de despejar.
Uno de estos conceptos, quizás el que mas, que siempre han supuesto un misterio para mis cortas entendederas ha sido el de la ética, al que en algún otro momento me he referido.
Me llamaba la atención el oir cosas como ....."hay que tener un poco más de ética"...."fulanito es muy poco ético"....."menganita no tiene ética"....."hay que tratar el asunto desde un punto de vista ético"..... y unos cuantos cientos mas. Al final llegue a la conclusión de que quién más utiliza esta expresión es justamente quién menos conoce su significado. Como casi todo en la vida del aprendiz de brujo.
La descripción de este concepto más concisa y contundente, nos la vuelve a dejar, como no, un maestro en la materia. Nada mas y nada menos que Jose Luis Aranguren, al que nunca me cansare de admirar. Dice así "La ética es la expresión de la razón humana. Tanto individual como colectiva".
Lo que ocurre es que tratar de despejar la incógnita de la ética apelando a la razón humana, es perder la batalla de antemano, porque si complicada es la opción A, la opción B nos lleva directamente al abismo mental. Todavia no somos capaces de hacer uso de la mas elemental, básica y primaria expresión de la razón humana, como es el sentido común, y sin embargo nos sentimos capaces de dar medida a la "ética ajena".

Algo así ocurre con otras expresiones a las que quizás, como mecanismo de autodefensa, siempre situamos fuera de las fronteras de lo que consideramos nuestro entorno individual, nuestra intimidad.

Uno de estos es el término esclavitud, de la que si no es en forma metafórica, todos nos sentimos excluidos. " Yo que leches voy a ser un esclavo/a" dicen los modernísimos/as.
Pues si amigos/as, lo sois, lo somos. Somos esclavos de ese puñado de individuos que se apropian del único medio que tenemos para subsistir, que es nuestro trabajo. Como dicen los puristas "nuestra fuerza de trabajo". ¿Alguien se ha parado alguna vez a recapacitar sobre con medio propio de supervivencia contamos como individuos?. La respuesta es muy simple: ninguno.
Si quién domina, posee y explota los medios de producción de riqueza social, prescinde de nosotros, sencillamente estamos muertos, aunque podamos mal vivir una temporada, mas o menos larga, en la indigencia. Y lo asumimos. Y lo aceptamos. Y lucharemos contra quién haga falta, y con cualquier medio, por ruín que sea, para que los ojos del amo se fijen en nosotros, para que nos señalen como suyos. Y agradeceremos de formal servil el que esclavicen nuestras vidas. Si es necesario nos convertiremos en los mas precisos fraticidas.

Hace ya tiempo que no somos "propiedad directa" de estos amos de los medios de riqueza. Sencilamente porque no les hace falta. Las formas de esclavitud se hicieron mas sutiles a partir de la época feudal, aunque con revitalizaciones de modelos anteriores.

Os propongo hacer un cálculo sencillo. Los que todavía tengan la suerte de seguir asalariados ¿cuanto tiempo tardan en generar para el empledor, el dinero que este les paga a fin de mes? ¿un día, dos, tres?. Pongamos en el último caso y tardamos tres días de trabajo. Nadie va a emplear a nadie por esos tres días sin que el saque beneficio, que lo haga de forma altruista. Imaginemos que es un empleador poco ambicioso y quiere ganar el doble que nosotros (multiplicado por todos los empleados que tenga). El resultado sería que trabajariamos nueve días, de los que tres serían para nuestra subsistencia y seis los trabajaríamos gratis para el. Pero es que tampoco trabajamos nueve días. En el mejor de los casos trabajamos veintidos mensuales. Entonces ¿donde va a parar esa diferencia? ¿realmente trabajamos gratis diecinueve días al mes?.
Pues si compañeros/as, los trabajamos gratis y todo ese beneficio es para ellos. Y les parece poco.
¿Quedan dudas de porqué esta vigente el término esclavitud en las relaciones empleador/empleado? ¿Que eso no es nada mas y nada menos que la explotación del hombre por el hombre? ¿De porqué somos clases distintas que siempre serán antagónicas? ¿De porqué es tan necesaria como lo ha sido siempre, el que mantengamos esa conciencia de clase? ¿De porqué la unión es la respuesta?

No nos sentemos a sus mesas considerandonos y actuando como iguales en objetivos porque no lo somos.

Todavía tienen la desvergüenza de decir que siguen sentados en la mesa de negociación del Diálogo Social y que esperan a Gobierno y Sindicatos que tarde o temprano tendrán que volver, porque son ellos los que generan empleo. Sencillamente desvergonzados, aunque se han ganado con matrícula otros calificativos que se ampliarian al ambito familiar.

No perdamos esa conciencia colectiva de clase. No tiremos por la borda lo que tanto costó conseguir y que tan poco valoramos. No es fácil, pero niguna reivindicación lo es.
Que no nos veamos obligados a esquivar la mirada hasta de las imágenes de Pablo Iglesias que presiden en lugar de honor nuestro Sindicato.

No nos diluyamos......como azucarillos.

paco fernández, agosto 2009

miércoles 5 de agosto de 2009

DIÁLOGO SOCIAL...tocaté los coj....


Antes de que a partir del 1 de septiembre de este año, se retomen las reuniones del Grupo de Trabajo del Diálogo Social (vaya nombrecito) y como consecuencia de titulares de prensa, opiniones de "contertulios", monográficos televisivos y demás zarandajas, nuestra blogosfera se anime y algunos de nosotros incluso dejemos algún post alusivo, voy a intentar dejar mi humilde aportación.

La lectura de la Propuesta de CEOE sobre el Diálogo Social debería contener algún tipo de advertencia al incauto lector, mejor a modo de prólogo, sobre su contenido. Siete enunciados y 27 puntos, a cual mas inquietante, sirven a esta organización empresarial para exponer sus objetivos (propuestas las llaman ellos).

Voy a intentar hacer, para aquellos que no los conozcais, un pequeño resumen donde seguro que algo se me escapa, pero ya tendremos tiempo de repasarlo.


Dicen en su exposición de motivos:1) Pero no es realista que el Gobierno espere acuerdos de dialogo social en todas las decisiones de política económica y social, muy en particular en las que puedan implicar sacrificios. Corresponde asumir esta responsabilidad a quién tiene responsabilidad de gobernar..... (Osea, dejen ya de consultar a los Sindicatos, con los que nunca nos vamos a poner de acuerdo cuando hablamos de sacrificios, de los trabajadores, claro está, y apliquen ya las medidas que exigimos, porque de lo contrario tendremos que hacer uso de nuestro armamento estratégico, leasé P.P.) 2) Es necesario negociar (aquí si) reformas estructurales que potencien la competitividad de nuestras empresas, tales como la contratación laboral (no les gustan los contratos laborales garantistas), negociación colectiva (no les gustan los Convenios Colectivos, los prefieren de empresa),flexibilidad interna en las empresas (acabar con las condiciones de la movilidad funcional, pero sobre todo mandar el artículo 41 del Estatuto de los trabajadores al carajo), simplificación de los procedimientos administrativos y resolutorios en materia laboral (adiós a la tutela judicial en las relaciones laborales) la fiscalidad (dicen que pagan mucho), mejorar el funcionamiento de la sanidad y la protección social, contando con la colaboración de la iniciativa privada (esto es, rebajennos nuestras cuotas patronales a la Seguridad Social y que los trabajadores se busquen la vida en la sanidad privada, en la que también tenemos intereses. Levanten los vetos a las empresas de ETT para que puedan llegar a todos los sectores y privaticen también los servicios del INEM, previa supresión de algún artículo del Estatuto de los Trabajadores, que ahí se mueve mucha pasta y nos pasa de largo), supresión de la obligación empresarial del pago de la prestación de baja por enfermedad entre el cuarto y el decimoquinto dia. Que la mutuas tengan la facultad de dar altas a efectos económicos en los mismos términos que el INSS............. y bla, bla, bla.


No es que digan nada nuevo, solo que ahora lo dicen de golpe, todo junto. Y cuando desde el gobierno del PSOE le dicen que eso es inadmisible, tienen la desfachatez de decir que estos dinamitan el diálogo social.


La riqueza que genera nuestra sociedad se reparte de dos formas, beneficios y salarios. Beneficios para los "amos" de esos medios de producción de riquezas, y salarios para los demás.

Mientras sigan en manos de opresores sin escrúpulos estos medios de producción de riqueza, mientras que esta misma riqueza, que no es patrimonio suyo, no cumpla con su verdadero cometido, que es el de la redistribución social, mientras que estos hijos, nietos, biznietos, tataranietos (y no se que leches mas) de explotadores sin alma, sigan ostentando esa propiedad, seguiremos siendo chantajeados.

Pero lo peor de la situación, es esa parte de asalariados que tienen algo así como una relación simbiótica con ellos y siempre estarán de su lado. Que levantan las patitas de delante y sacan la lengua a los piés de su mesa esperando que caiga alguna miga.


En momentos de pocos beneficios, intentan dinamitar los logros sociales, que no han sido gratis.

¿Cuando un aumento de la productividad, de la producción en general ha estado emparejado a un aumento del nivel de vida del asalariado?. Nosotros mismos somos capaces de argumentar el que nos hace falta adecuar nuestra productividad y el valor añadido de nuestro trabajo, para así superar momentos de crisis. No sería una mala receta cuando ese aumento de productividad se viese reflejado en una rebaja de jornada laboral. Sería lo lógico ¿no?. O una reducción en la edad de jubilación. Pero no, los mentecatos estos hablan de 60 horas semanales y jubilación a las puertas del purgatorio (el cielo es para ellos). Un mayor valor añadido al resultado de nuestro trabajo pudiera hacer pensar a cualquier alma cándida que se vería reflejado en aumentos salariales. Pués eso, almas cándidas. Pero si ya están avisando que para la Negociación Colectiva de 2009 van a poner sobre la mesa el que aún subiendo el desempleo en la forma en la que lo ha hecho, los costes laborales han aumentado un 5% en las empresas y ese va a ser su punto de partida. Que se han deshecho de los trabajadores con contratos más precarios, los que generaban menor coste, que incluso las irrisorias indemnizaciones de estos las contabilizan como costes salariales (las de estos y las de todos) y convierten los costes extrasalariales en salariales. Se quejan incluso de que se han tenido que quedar con el personal, en la mayoria de los casos, mas antiguos y que esto les incrementa los costes salariales.

¿Y con esta banda es con la que hay que mantener ese Diálogo Social? ¿Y en esos términos?


Que poco hemos avanzado como clase. Pero supongo que tendremos el suficiente coraje como para no dar pasos atrás.


Paco Fernández, agosto 2009




miércoles 1 de abril de 2009

La Obamanía o el mesianismo estadounidense

Barack HUSSEIN OBAMA es sin duda, el hombre en el cual se centrarón todas las miradas el 20 de enero del 2009, cuando asumió la presidenciaa de los Estados Unidos de Norteamérca; hecho que, como todo evento que rompe esquemas preconcebidos genera una ola de contagioso ánimo, demostrando así que la utopia sigue viva, como ideal, en muchos espiritus humanos. Ese contagioso ánimo ha sido como bautizado "Obamanía". ¿Pero que hay detrás de esa manía?, es decir. ¿Que circustáncias se dan para que esa manía se apodere del poder del voto convirtiéndose en un hecho historico real y no imaginario?.
Una primera cuestión es manifestar alegría por el triunfo de Barack Hussein Obama, tan sólo sea, porque con el, desaparece de la escena la irritante figura del rostro infantil de George W. Bush, que, dicho sea de paso no llego solito a la presidéncia. Luego disfrutar de algo que siempre se niega al humano, su posibilidad de cambiar de óptica, preferencias, proyectos; un presidente mestizo en los EEUU es la evidencia de que todos los sueños son posibles si se trabaja y lucha por ellos, esto hace comprensible que la mayoria de los medios informativos hayan rescatado el discurso que Martin Luther King pronunció en las gradas del Lincoln memorial durante la marcha sobre Washington el 23 de agosto de 1963: Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad. Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad. ¡Hoy tengo un sueño! No dudo que en ese año, esas palabras sonaban a pura utopía, pero hoy, muchos jovenes negros y blancos han votado a Obama. Ese sueño sea hecho realidad despues de muchas penurias. Pero el color de la piel no debe llevarnos a confusiones emocionales. Barack Obama, no es igual a Martín Luther King; la vibración de sus cuerdas espirituales son de diferente calidad.

Barack Hussein Obama anunció que "el cambio ha llegado a América" , y pase lo que pase, es así porque los Estados Unidos de Norteamérica tienen ahora la posibilidad de darse otra imagen, otra ajustada a sus sueños, más joven y moderna, más práctica, más humana, más internacional. Obama no lo olvidemos, es un blanco con piel de negro, y por eso, su dimensión comunicativa puede llegar a todos los rincones del suelo estadounidense. Por ese "efecto Obama" no significa un cambio para nosotros, porque nuestras relaciones no se basan el trato con una persona sino, con todo un sistema que, a primera vista, no va a sufrir alteración alguna. Hay que recordar aquello de que "cuando Estados Unidos se resfria , Europa estornuda" Debemos esperar los esfectos de los primeros movimientos. El mesianismo es un sentimiento metafísico que no debe atravesar la frontera del individuo, fuera de él no es remedio de nada, todo lo contrario si el que lo asume es capaz de augurar "un nuevo amanecer de liderazgo estadounidese"

Todo mesianismo de estado es siempre un ataque fatal hacia la condición humana.

Agradecimientos a Salvador Benincasa Paglario

By Jorge Zamora

lunes 16 de marzo de 2009

UN PASITO PARA DELANTE. UN PASITO PARA ATRAS....Y CHACHACHÁ



Resulta complicado escribir sobre temas sociales actuales y conseguir que la militancia no coarte la objetividad. Dificil. Realmente dificil. Repasar hechos históricos de los que uno ha llegado a ser víctima, a manos de una turba de sistemáticos asesinos, y no hacerlo desde el más puro resentimiento es casi imposible. Y digo casi porque hay alguien que lo consiguió.
Es probable que el nombre de Francisco Olaya Morales no os diga nada. Pero la obra que es CeNeTista ha dejado merece un lugar de privilegio entre los estudios de la Historia Contemporanea española.
La forma con la que estructura su obra es magnífica. No da una sola opinión. Eso se lo deja al lector. El se limita a relatar hechos contrastados y fielmente documentados.
La parte de su obra que dedica a la reforma agraria, o mejor dicho, al intento de reforma agraria en la Segunda República ( no olvidemos que españa era un estado eminentemente agrícola ) lo inunda de datos que no dan lugar a interpretaciones.
En cuanto a los enfrentamientos de la época entre Iglesia y Estado, donde fué manida hasta la saciedad la frase de Azaña que decía "España ha dejado de ser católica" y que se utilizó en todo momento como una especia de declaración de guerra del Estado a la Iglesia, Olaya pide que cada uno saque sus conclusiones sobre el hecho dedicando 14 páginas de su libro a reproducir integramente el dircurso que Azaña pronunció en las Cortes y que contenía esta frase. Sencillamente magistral.
Una parte de su obra la dedica a las represalias de los terratenientes sobre la masa campesina, tras el triunfo de la CEDA en el 33. Relata como decidió esta oligarquia dejar sus tierras en barbecho, condenando a la población a una feroz hambruna. Como el salmantino Gil Robles interpelaba al Gobierno afirmando que "Los salarios (de los campesinos) son mas altos que en ninguna otra parte de Europa, siendo nuestra economía mucho más pobre" Ciertamente la economía era más pobre, pero no por los salarios de los campesinos, que desde 1919 hasta ese día no habían obtenido el más mínimo incremento. Pero si que fueron capaces estos oligarcas de rebajarlos de forma vergonzante, llegando los jornaleros en zonas como Extremadura, a trabajar unicamente por una comida al día que estos indeseables les facilitaban.
Alguién se puede preguntar ¿y a que viene todo esto?. Bueno, si todavía no se ha visto la similitud con la situación actual, sin extrapolaciones, poco más se le puede explicar.
Como en los últimos 10 años, los salarios en Catalunya se han depreciado un 0,6% tal y como demuestran los estudios de nuestro Sindicato.
Como tenemos que soportar declaraciones del ínclito Iceta, diciendo que en cuanto a salarios "se ha estirado mas el brazo que la manga". Como repuntan nuevos lobbys en forma de despachos de abogados como Sargadoy, Garrigues, Cuatrecasas,Uría Menendez, Baker & Mackenzie, Clifford Chance y DLA Piper, intentando recuperar el contrato laboral de lanzamiento, aquel que ni siquiera necesita causa que lo fundamente y con una indemnización por despido en forma progresiva o lo que es lo mismo, 6 días de indemnización por 12 meses trabajados, 12 diás por 24 meses trabajados, o 20 días como máximo para un contrato de 36 meses.
Estas son las soluciones que plantean, entre otras barbaridades. Esto es lo que nos hará salir de la crisis y que esta no se repita.
Podemos tener la sensación de que el pasado es cosa de los abuelos. Que aquello que ya ocurrió es cosa de otros tiempos. Que nosotros somos mas listos, mas altos y mas guapos.
Mientras la codicia este intrinsicamente ligada a la condición humana, existirá el explotador, existira el capitalismo como sistema económico social y la Historia se repetirá hasta la saciedad.
No dudeis en que la unión es la respuesta.

Paco Fernández, marzo 2009

domingo 15 de febrero de 2009

120 AÑOS NO SON NADA



Recuerdo el día de la inauguración de nuestra nueva sede Comarcal del Baix Llobregat y como de alguna forma casi inconsciente, casi todas las miradas se dirigian al President Montilla y acompañantes (siento no recordar quienes eran). Después de las intervenciones de rigor, el President repartía sonrisas y apretones de manos de las que todos estábamos encantados. Pero en medio de todo aquello y sin saber realmente el motivo, había algo que reclamaba mi atención más incluso que el evento que estábamos viviendo y era la imagen que veis en este post. Me apresuré en hacerle una fotografía (de mala calidad ya que está hecha con el móvil) como si fuese un cartel que estaba ahí para la ocasión. Poco podía yo imaginar entonces que esa imagen la vería a diario y en el mismo sitio donde está colgada.
Las dimensiones de esta imagen son considerables y justo debajo de ella está lo que podríamos llamar de algún modo "sala de espera" para los servicios jurídicos.
Me resulta dificil diferenciar a las personas que allí aguardan su turno, de las que están inmortalizadas en la imagen. Salvando la estética que marcan los tiempos, veo los mismos semblantes, las mismas preocupaciones, las mismas luchas que se adivinan en las caras de ambos grupos. Y la pregunta es inevitable ¿cuanto hemos avanzado? ¿realmente recogemos frutos de lo que se sembró hace 120 años? La verdad es que no lo se. Quizas vosotros tengais la respuesta. Quizás y como bién dice el compañero Maxi en su blog (al que con su permiso voy a enlazar al nuestro) en este año de Congresos de nuestra organización, deberíamos echar la vista atrás y recordar nuestros orígenes. Para saber donde vamos y al mismo tiempo donde estamos, es indispensable saber de donde venimos.
El compañero Francisco Manzano (que también enlazo a nuestro blog) de algún modo se queja, no sin razón, de que nuestra verdadera razón de ser, esto es la lucha obrera, esté casi olvidada.
Estoy absolutamente de acuerdo con ellos y sus artículos.
Quizás las reflexiones de este post no nos lleven a ningún sitio, pero tenía ganas de compartirlas.

Paco Fernández, febrero 2009

martes 27 de enero de 2009

III COMITÉ COMARCAL ORDINARIO FIA-UGT Baix Llobregat

Cuando se celebró el Comité Comarcal de FIA-UGT Baix Llobregat, allá por el mes de septiembre de 2007 y desde esta Sección Sindical publicamos en el antiguo blog el post que titulábamos Delegados de nuestro Sindicato ¿calidad o cantidad? se abrió un interesante debate con el compañero Amorós, Secretario General de FIA-UGT Anoia-Garraf, que cuando menos resulto, por nuestra parte, inquietante. Es curiosa la observación de los acontecimientos con los que ha sido clausurado el Comité Comarcal que el lunes 26 de enero de 2009 celebró nuestro Sindicato Comarcal. Más que los acontecimientos, quizás ha sido el desenlace y los acuerdos que se alcanzaron en este Comité, el hecho que nos ocupa y por otra parte nos impulsa.
La cuestión que nos hace reflexionar, es el uso y en ocasiones el abuso con el que hacemos referencia a que somos un Sindicato de clase (indiscutible) cuando realmente y de forma inconsciente estamos haciendo apelación (individualmente) a esta obviedad, para intentar defender pequeñas parcelictas de asentamiento corporativo.
La cuestión que nos impulsa es la confianza que de forma ampliamente mayoritaria, este Comité Comarcal ha depositado en Jorge Zamora, eligiéndolo como Secretario de Acción Sindical de nuestro Sindicato y en quién os escribe, Paco Fernández, concediendome el privilegio de ser el Secretario de Organización de nuestro Sindicato.
Nuestra enhorabuena a Pere Guillamón, nuestro nuevo Secretario General y a Paqui Fernández, Susana Gutierrez, Ramón Biosca y Rafael Baquerizas como miembros, todos nosotros, de esta nueva Comisión Ejecutiva.

Paco Fernández, enero 2009

jueves 22 de enero de 2009

PALESTINA



No quiero con este post entrar en debate sobre buenos y malos. No quiero argumentar ni argumentos. Mi única pretensión es la de pedir perdón al pueblo palestino, como parte y en nombre de ese mundo avanzado, moderno, democrático y no se cuantas gilipolladas más, al que pertenecemos y del que parece ser formo parte.
Que su Dios pueda dar paz a sus corazones.


Las imagenes del enlace son duras. Desafortunadamente son reales.



http://www.slide.com/r/KC94QrYhxD_2Ezsh4uC4R1ZoQR6DUTjx?cy=un


Paco Fernández, enero 2009

lunes 29 de diciembre de 2008

SEGUNDA MANO


La situación socioeconómica que estamos atravesando, de la que no hace falta dar muchos detalles, nos está colocando, está colocando al sindicalismo, en primera línea de los acontecimientos. Hace ya algunos meses que es extraño el no ver alguna referencia de conflicto laboral y/o referencia al mundo sindical donde no falta nuestra UGT, en cualquier medio informativo.
Está ocurriendo, siempre bajo mi criterio, que no hacemos más que entrar en una espiral de acción – reacción, desde atrincheramientos defensivos que limita de forma importante esa posibilidad de que la reacción tenga un abanico de posibilidades, mucho mas amplia que la actual.
No hace mucho escribí que no me parecía del todo mala la figura jurídica del ERE como mal menor a situaciones aciagas como las actuales. Evidentemente no es la panacea, pero si un instrumento en el que nosotros tenemos mucho que decir.
Pero ocurre que no estamos diciendo nada. Mejor dicho casi nada. Y lo que estamos diciendo ahora teníamos que haberlo previsto y resuelto.
Como todos conocemos lo que comporta un ERE no hace falta entrar en explicaciones, pero si destacar lo que desde nuestra posición sindical es prioritario tratar de mejorar.
La Ejecutiva Confederal de nuestro Sindicato, lanza al Gobierno estatal, reformas en cuanto a la fiscalidad de las indemnizaciones por rescisiones de contratos derivados de expedientes de regulación. En la actualidad estas indemnizaciones legales equivalen, como ya sabéis a 20 días de salario por año trabajado, con un máximo indemnizatorio equivalente a 12 mensualidades. Si en negociación de expediente se alcanza una indemnización mayor, esta tributa a Hacienda como renta irregular de trabajo, con la carga impositiva que ello conlleva. Osea que parte de la mejora conseguida en negociación es para Hacienda. Perfecto.

Tras la perdida del empleo, con una indemnización irrisoria como esta, que además puede darse por motivos tan peregrinos como son los técnicos u organizativos, tenemos además que pasar por caja y dejar allí una parte de ella. Patético.
Los expedientes de recisión temporales envían al desempleo durante un tiempo determinado a los trabajadores, consumiendo este paso circunstancial por el INEM, las barbaridades de hasta 180 días de prestación, por un día o una semana que este trabajador haya visto rescindido su contrato a causa de una regulación temporal. Quiere esto decir que se habilita al empleador a rescindir temporalmente contratos con sus correspondientes cotizaciones por motivos varios y sin embargo se penaliza al empleado de forma significativa. Desde UGT Catalunya se ha reivindicado, de momento en forma tibia, el que este desempleo temporal consecuencia de un expediente de regulación, no reste ni un solo día de los 24 meses de prestación a los trabajadores con este derecho, ni de las mensualidades acumuladas a quienes no hubiesen generado el total de las 24 mensualidades.

En las circunstancias actuales, y mucho me temo que poco ha de variar en el futuro, los trabajadores que no cuenten con un activo patrimonial como es su formación, tendrán serias dificultades a la hora de acceder a un puesto de trabajo estable y dignamente remunerado. Los planes de formación de calidad los tenemos en segundo o tercer plano. Las subvenciones a las empresas a través de los descuentos en las cotizaciones a la Seguridad Social van a parar siempre a la formación de quienes a estas interesa y no se escatima en calidad. Planes formativos tanto sectoriales como intersectoriales que den opción a titulaciones oficiales, que fomenten el continuo reciclaje y puesta al día en conocimientos y habilidades a todos y cada uno de los trabajadores/as, tanto en activo como en desempleo es una reivindicación de primer orden.
Podríamos continuar enumerando frentes abiertos, hasta que quisiésemos.
Pero ocurre que acabamos dándole vueltas siempre a lo mismo. Que si la subida salarial del nosequeporciento no es suficiente. Que si los porcentajes de incremento delnosequé son irrisorios. Que si, que los incrementos han de ser los que realmente han de ser. Pero leches, salgamos ya de ahí. Que esa aportación al sindicalismo es muy pobre por parte de quien se centra en ella. Que reduce el sindicalismo a obrerismo. Y es que además enseguida se encuentran soluciones a eso en ideas y teoría anteriores. Es decir, en ideas y teorías de segunda mano.
Entremos en una dinámica de aportación y anticipación de escenarios. Eso es lo que ha de ofrecer el sindicalismo actual. Eso es lo que hemos de ofrecer nosotros.

Paco Fernández, diciembre 2008

domingo 21 de diciembre de 2008

LESA HUMANIDAD


Son profundas las declaraciones que nos ha dejado esta semana José Saramago.
Se puede estar o no de acuerdo con ellas, pero sin duda invitan a una serena reflexión a quién, como es mi caso, las comparte.
Dice Saramago "Hay tantos atentados a la dignidad humana que no sé ni por dónde empezar, pero creo que la crisis financiera es uno de ellos", espetó. "Los ejecutivos de Wall Street no están invadiendo países ni cortando cuellos, pero la cantidad de personas que actualmente están en el paro debería ser una razón para que estos señores fueran llevados a juicio". Más tarde acusó a los responsables de esta crisis de cometer “crímenes contra la Humanidad”.
Imaginemos un hipotético proceso judicial contra los responsables de la actual situación financiera. ¿a quién y a cuantos habría que sentar en el banquillo de los acusados? ¿solo a estos ejecutivos del norte de América?. A pesar de tratar de justificar la situación haciéndonos creer que no es el sistema, sino indeseables como este último personaje que han sacado de no se sabe donde, un tal Madoff, que con el burdo timo de estructuras piramidales a sido capaz de estafar miles de millones de euros al núcleo duro de los tiburones financieros y además en su propio elemento. Insisto en que a pesar de absurdidades como esta, no está ahí el fundamento de la situación. Pero es que al mismo tiempo, tampoco tengo el convencimiento de que sea el sistema capitalista en sí el origen de todos los males. Y en ningún momento entendáis que defiendo este sistema, pero antes de intentar encontrar las soluciones en los tratados económicos de Marx, deberíamos tratar de encontrarlos en los propios individuos.
Esta suma de abstracciones, a las que ya he mencionado en otra ocasión, y que somos los ciudadanos, formando la ficción de “la sociedad”, ni somos un grupo homogéneo, ni estamos en el mismo plano de horizontalidad.
Recuerdo que cuando me hacían estudiar a los clásicos, un compañero muy querido, se empeñó en que aprendiésemos de memoria una cita de Montesquieu, porque tenía el convencimiento de que estaría presente en los exámenes. Esta cita decía : “Las reglas que determinan el comportamiento de los hombres no son permanentes ni absolutas, sino que surgen y son modificadas según los contextos históricos y culturales, los tipos de gobierno y el carácter de la sociedad” .No apareció para nada en los exámenes, pero todavía me acuerdo de ella y de como no era capaz de descifrar el enigma. Habría de ser el comportamiento de los hombres el que diese carácter a la sociedad y no al revés ¿no?. Pues no, no es al revés..
Estamos en una sociedad compuesta por grupos de individuos integrados en pensamientos sociales e ideológicos distintos, compuestos estos por su concepción de la justicia, el derecho, la libertad, la política, la moral, la ética o la religión, y por su concepción de la dignidad, la propiedad, la vergüenza, la culpa, el honor, la caridad ..... Lo que origina estos grupos sociales distintos es la estructura económica en la que se desarrollan. Lo que genera las ideas sociales de estos grupos es el ambiente económico en el que viven.
¿De donde surgen estos conjuntos sociales o familiares que se autodenominan tradicionales? Cada vez que un grupo social sufre una transformación importante en su estructura económica, la primera generación que crece provoca una ruptura generacional. Pero si no se producen cambios económicos en el seno de estos grupos, los hijos adoptan sin grandes problemas la estructura ideológica de sus padres.
El problema no se centra en figuras esperpénticas como este Madoff .
Si atendemos a las reflexiones de Saramago, necesitaremos muchas sillas para sentar en ellas y ante un tribunal a todos los responsables de que estas indignidades las suframos siempre los mismos grupos sociales.

Paco Fernández, diciembre 2008

martes 25 de noviembre de 2008

NO A LA VIOLENCIA DE GENERO

Hoy 25 de noviembre “Día Internacional Contra la Violencia de Género” y desde esta sección sindical queremos sumarnos a todas aquellas mujeres que han sufrido y están sufriendo en silencio. La seccion sindical de Synthesia dice “no a la violencia y si a la igualdad”
La igualdad de las mujeres debe ser un componente central en cualquier intento para resolver los problemas sociales, económicos y políticos.
Kofi Annan
by Jorge Zamora

sábado 22 de noviembre de 2008

BOMBEROS PIRÓMANOS


Casi siempre que se han celebrado reuniones políticas internacionales a lo largo de la historia, de cuyos resultados se presuponían cambios sustanciales en las sociedades a las que representaban los asistentes, estas reuniones, o como las quieran llamar, terminaban identificándose con el nombre de la ciudad donde se celebraban. Si se llegaba a un acuerdo o compromiso, estos van irremediablemente seguido por el nombre de esa ciudad que los ha acogido, como Yalta, Versalles, Kyoto, etc...
A la ciudad de Washington difícilmente le corresponderá ese privilegio. No porque no se haya llegado a ningún acuerdo. La verdad es que ni siquiera se si era ese el objetivo de esa “cumbre”. Ocurre con esa ciudad que como se reúnen tantos y tantas veces, asociar un resultado a su nombre posiblemente nos desorientaría.
Quizás esta reunión podría ser recordada como la de “Los Bomberos Pirómanos y Otros Asociados”. ¿Qué tratan de descubrir?, por donde atacar el fuego que ellos mismos han prendido, o en el mejor de los casos, han mirado hacia otro lado cuando alguien acercaba la llama.
Y aquí estamos nosotros, como siempre. Como comparsas. Como si el resultado de sus codicias y sus incompetencias no fuese con nosotros. Como si no fuésemos los primeros en padecer los resultados de sus deshumanizados principios.
Hay unas declaraciones de Pepe Álvarez en el Canal UGT, una vez terminó el Comité Nacional Extraordinario, y cuyo titular es “Propuestas de UGT ante la crisis” que me hicieron mirar de forma automática a la cita de Rodolfo Llopis que veis en la cabecera de esta página.
Dice Álvarez, que la Confederación Sindical Internacional debería estar presente en reuniones de este tipo.
Ocurre que no somos capaces de desprendernos de esa dependencia del “poderoso” que todavía guardamos, como clase, en el subconsciente. Aunque no lo reconozcamos, nos seguimos viendo en inferioridad intelectual y moral. Seguimos siendo los muy humildes servidores. Limitamos nuestras actuaciones a un activismo obrerista mal interpretado.
No hemos de tener la pretensión de desplazar a nadie de sus responsabilidades, pero si el que nuestra voz y nuestras propuestas sean oídas en esas “cumbres de competencia” y representen nuestras ideas y nuestras esperanzas.
Mientras tanto, seguiremos siendo los perpetuos comparsas.
Posiblemente el ciclo revolucionario esté tocando a su fin, y la revolución haya llegado a las conciencias.

Paco Fernández, noviembre 2008

sábado 15 de noviembre de 2008

SALARIOS


Intentar descubrir ahora nuestra absoluta dependencia de los salarios, resultaría una necedad incondicional. Pero deberíamos detenernos un momento a tratar de ver este hecho desde aspectos que en ocasiones no tenemos siempre presentes, y que desde posicionamientos sindicales pueden hacer que intencionadamente o no, pasemos por alto algunos condicionantes que puedan ser responsables de una factible sensación de precariedad o incluso indignidad, del salario que recibimos por nuestro trabajo.
Intento huir siempre de es modernidad vacía que domina nuestro entorno social y que intenta ridiculizar o por lo menos menospreciar todo aquello que no esté “a la última”. Al contrario de esto, supongo que es difícil no encontrar respuesta a situaciones actuales, en modos del pasado. Nuestra soberbia “modernizante” nos lleva a permitirnos obviar la sabiduría de quienes nos precedieron.
En un post anterior a este y publicado aquí (Precarización del Mercado Laboral) incluí la reflexión de C.Marx en torno al salario y que el tituló Trabajo Asalariado y Capital . Reconozco que es denso, pero sin duda interesante.
Una de las conclusiones, de las muchas que es capaz de dejar ese escrito, es la de la mera mercancía que para el empleador supone nuestra “fuerza de trabajo” y que como tal la compra. En contraposición está nuestra fundamentada percepción del salario como eje vital de subsistencia.
¿Que escala utilizamos para dar mayor o menor grado de dignidad a nuestros salarios?. Evidentemente el coste de esa subsistencia digna en nuestra sociedad.
Cuando desde las clases obreras, trabajadoras, nos manifestamos a través del Sindicalismo, no podemos pasar por alto el que lo hacemos para tratar de superar las condiciones socio-económicas de nuestra clase en la sociedad capitalista. Pero casi siempre dirigimos nuestros esfuerzos de actuación a una sola parte de esa sociedad capitalista: al empleador. Es incontestable el que hemos de reivindicar y sobre todo conseguir el que el precio que recibamos por la venta de nuestra fuerza de trabajo sea, cuando menos, el justo. Y que ese trabajo lo desarrollemos en condiciones de garantía a nuestra integridad. Pero hay otras variables que también forman parte de esta sociedad y que influyen de manera determinante en que a nuestros salarios los podamos incluir en la larga lista de indignidades del sistema.
Ejemplos podemos poner a cientos. El que el precio de un derecho fundamental como es la vivienda, haya alcanzado niveles vergonzantes, que obliga a la mayoría de las familias a tener la esperanza de que habrá vida después de la vida para poder así saldar sus deudas con los especuladores (una sola vida no basta para pagar las hipotecas). El que los niveles impositivos indirectos (de los directos mejor no hablar) en bienes básicos de consumo alcancen la velocidad de la luz. La nula regulación, en aras del ”libre mercado”, semillero de defraudadores. El descontrol sobre todo aquel desaprensivo que desde posiciones de privilegio en el sistema económico aumente sus riquezas en forma proporcional a como reparte pobreza y un más que largo etc, son objetivos prioritarios en la dignificación de nuestros salarios. Luchemos, como no puede ser de otra forma, porque el empleador compre nuestro trabajo a su justo precio, pero no olvidemos que existe un sistema insaciable que devora ese rendimiento sin apenas inmutarse y que cada vez nos exige mas a cambio de menos.

Paco Fernández, noviembre 2008

miércoles 5 de noviembre de 2008

LA REINA “NO TAN CERCA"




Dejadme dar mi opinión sobre las declaraciones desafortunadas de la “Reina de algunos” Muchos dicen que se alinean con el pensamiento más derechista y de la iglesia católica yo iría más allá son declaraciones de ultraderechista.
No voy a reproducir todas las declaraciones que hizo, porque no me merecen la pena
sólo me quedo con una de ellas “Franco era un dictador pero no un tirano”.
Este tipo de comentarios dejan entrever la evidencia de la casa Real. Hasta ahora nunca la Casa Real había entrado en dichos temas y se había mantenido al margen. A día de hoy no podemos ni debemos soportar semejantes declaraciones de este calibre.
Surgen defensores derechistas de la libertad de expresión que tiene que tener la Reina, pero me pregunto ¿la revista el jueves tuvo en su día la misma libertad? ¿y los jóvenes que quemaron las fotos del rey?. Estamos en juego divino entre lo correcto y lo incorrecto, y sino es así ya me diréis lo que es.
La monarquía pierde fuelle ante gente que sin ser monárquicos han respetado la monarquía. Gente como yo republicano y laico que ha respetado todo tipo de cultura, pensamiento, por muy radical que fuese. Simplemente se pide respeto, respeto para aquellas personas que aún no saben donde están sus seres más queridos enterrados en fosas comunes, y me vuelvo a preguntar ¿que clase de déspota se atreve a decir que Franco no era un tirano?.
Se acerca el trigésimo tercer aniversario (exactamente el 22 de noviembre) de la instauración de la monarquía en nuestro país. Esa monarquía que fue instaurada por el
antiguo régimen
No debemos ni podemos pasar página a lo sucedido y por mucho que se apresuren a desmentir las declaraciones de la Reina y hacernos ver que es un error “de léxico”

Que deciros de la ley del aborto, los matrimonios gay, etc…simplemente democracia pura y dura por mal que algunos les siente…



Para terminar me gustaría ver a esta señora subida en una carroza el día del orgullo gay o tomándose una cervecita por Chueca.


"La regla de oro de la conducta humana es la mutua tolerancia, puesto que nunca compartiremos todos las mismas ideas" GANDHI

by Jorge Zamora

domingo 2 de noviembre de 2008

¿FRACASO ESCOLAR?


Es curioso comprobar como somos capaces de aislar situaciones, como si estas no formasen parte de capacidades más amplias. Cuando algo no funciona, en ocasiones no vemos que el funcionamiento de ese algo no es autónomo, que tiene dependencias y que no es atacando la singularidad del hecho, la mejor forma de corregirle el rumbo.
Una de estas situaciones, sin duda, es la del fracaso escolar de nuestros jóvenes y adolescentes. Aunque vamos sobrados de medidores, observadores, criticadores (con o sin razón) y postuladores divergentes, estos siempre coinciden en el mismo punto: la maldad del sistema educativo en Catalunya o en el resto del Estado.
A mi personalmente, me gustaría ir un poco mas allá y tratar de ver el problema, que lo es, desde todas las perspectivas posibles. Pero como esto es demasiado ambicioso para mis capacidades, me limitaré a dar mi visión, no ya del problema, pero quizás de uno de sus colaboradores.
La ignorancia del ser humano, ha sido, es y será uno de los mejores aliados del despotismo y la tiranía. Los conocimiento que la humanidad ha ido adquiriendo a lo largo de su Historia han sido guardados con celo por todos aquellos que hacían de ellos patrimonio particular y los utilizaban exclusivamente para perpetuarse en sus privilegios. No es necesario que demos un repaso a la Historia, y que situemos en cada una de sus etapas, a los usurpadores de estos conocimientos. Seguramente todos los tenemos localizados. Pero ¿qué objetivo perseguían estos “apropiadores indebidos”?. Posiblemente y por encima de todo, el crear de forma totalmente interesada una moral y ética social a la medida de sus codicias.
A pesar de la Revolución francesa, a pesar de la Revolución bolchevique, a pesar de las corrientes filosóficas Humanistas, a pesar de la Ilustración, a pesar de los esfuerzos de la Escuela Libre de nuestra II República, a pesar de tantas cosas, hoy los conocimientos siguen teniendo un “dueño administrador” que los distribuye a su antojo. Este no es otro que el mercado. Ese mercado sin alma ni conciencia al que sus mismos defensores a ultranza, los liberales, han de disculpar por sus hasta ahora impensables errores.
¿ Hacia donde se dirigen las antaño “vocaciones” formativas de la juventud: hacia las necesidades del mercado. Y es este mercado el dueño y señor de voluntades en el momento de elegir hacia donde orientar la formación personal. Es este mercado el que cambia a su antojo incluso los planes formativos universitarios, atomizando la enseñanza de tal modo, que es capaz de crear expertos en la aleación de un tornillo, que difícilmente saben situar la provincia de Ávila en el mapa. Es este mismo mercado el que utiliza los potenciales de estos jóvenes, con sueldos de miseria en la mayoría de los casos, y que prescinde de ellos, y de nosotros, con total arbitrariedad sin otra causa que la de su propio beneficio.
A todo esto podemos añadir la pérdida acelerada de uno de nuestros mayores bienes, que todos estamos dilapidando, si es que aún los conservamos. El saber trasmitir a nuestros hijos el fruto de nuestra experiencia. Esos preceptos morales que hablan del amor a la justicia y a la verdad, la sencillez y la humildad, el equilibrio interior, el respeto al prójimo, la búsqueda de la concordia social y la paz. No podemos trasmitírselos porque en muchos casos no conocemos otra cosa que la ambición, la individualidad, la competitividad a costa de los demás, el consumismo, el yo por encima del nosotros.
Este dueño y señor de voluntades no es que haya creado su propia moral social, es que ha destruido las existentes.
¿Hablamos de fracaso escolar o mejor lo hacemos de fracaso social?

Paco Fernández, noviembre 2008

viernes 31 de octubre de 2008

LA RAZÓN DE LA SIN RAZÓN


Compañeros, hoy es mi estreno como blogguero, ante todo dejarme darle las gracias a mi estimado amigo y compañero Paco Fernández por enriquecernos cultural y sindicalmente con sus artículos publicados.


Hoy más que nunca las grandes empresas tienen grandes y limpias ganancias, y al decir limpias no me refiero a decentes, sino que existen muchas maneras de ocultar beneficios jugando a la “crisis” aprovechándose como si de una enfermedad psíquica se tratara de el temor, la depresión, el complejo de inferioridad, la inseguridad, y sobre todo la necesidad de una apariencia rolística aunque signifique un ataque a la subjetividad humana.
La crisis psicológica (como yo la llamo) ha generado una cultura basada en la ignorancia y el olvido. La historia obrera está enterrada y si alguien habla de ella suena a exotismo intelectual. Ejemplos sobran con las empresas que sólo se movilizan cuando se ven directamente afectados y no cuando, de una manera, lo que le sucede al otro es espejo de uno mismo. Es en este momento crucial y delicado cuando en la medida en que los Estados no asuman el control de la producción ello invoca “crisis”; es decir, en la medida en que los políticos no tengan capacidad de trabajar sino simplemente de aparentar. En ello incurre la inteligente argucia del empresario al apoyar a los supuestos gobiernos liberales, sociales y pragmáticos paralice al trabajador en su macro-estructura.
Decenas de empresas aprovechan la coyuntura de la crisis para poder “limpiar” sus números, nos invaden de “ERE” como si se tratara simplemente de papeles de usar y tirar.


No quiero dejar de mencionar todos aquellos compañeros que están sufriendo el mal de la crisis psicológica, compañeros de Nissan, Frigo, Visteon, etc. Seguiremos luchando contra todo aquel que no tenga docencia, sentir y humildad.
Recordarles a todos esos empresarios que una empresa con buenos rendimientos lo es por el trabajo de todos. Y una mala gestión por parte de los mismos conlleva al desembarco de astucias estrategias maléficas.


Un saludo de JORGE ZAMORA (seguiré con vosotros)

miércoles 22 de octubre de 2008

ÍDOLOS MUERTOS


El comentario que Baltasar Santos ha dejado en este blog, en el post anterior sobre las declaraciones de Corbacho en relación a la figura del ERE, es una oportunidad inmejorable para que demos dimensión a una realidad que por obvia, nos pasa desapercibida. Dejamé agradecerte, compañero Baltasar, tus felicitaciones por los contenidos de este blog y el que tu comentario me haya dado pié, junto a la visión coincidente que sobre ese tema os une a ti y a Jorge Zamora, Secretario de Organización de esta Sección Sindical, para publicar lo que sigue.
Que nadie entienda que trato de justificar o interpretar las declaraciones de Corbacho, entre otras cosas porque no creo que las necesite y mucho menos es mi intención.
Dices que el ministro debería plantear otras alternativas de izquierda real. No es que crea que no deba, es que creo que no puede. Ni este ni ningún otro ministro socialista (no identifiquemos socialismo con ningún partido político en concreto).Y te explico el porqué. Aunque nos empeñemos,el socialismo parlamentario no es la expresión política de las clases, ni puede serlo. Entre otras cosas porque la sociedad política no considera a las personas reales en la práctica, con sus insuperables diferencias (ricos, pobres, capitalistas, obreros.....) sino a un tipo abstracto de persona sin cualidades concretas: el ciudadano/a. Que se convierte en una figura impotente porque es incompetente y es incompetente sencillamente por eso, porque es una abstracción. Pero que tiene que dar opinión, no sobre sus propios problemas reales y personales, sino sobre cuestiones que ignora y que se le presentan como de interés general. Es evidente que esto no lo hace de forma directa, lo hace por delegación en esas formaciones políticas que representan la competencia. Y la paradoja es que es la incompetencia quién ha de elegir a la competencia. A partir de ahí no es más que un comparsa en el drama que otros representan por el. Entonces, en aras de ese interes general y de la abstracción del ciudadano ¿puede un partido político posicionarse en representaciones clasistas? Los reaccionarios sí, pero solo estos. Tendriamos que escarbar mucho para encontrar progresos reales de la clase trabajadora asociados al socialismo parlamentario. Alguien dijo alguna vez que "aunque algunos socialistas sean ministros, aunque todos los ministros sean socialistas, los obreros seguiran siendo obreros".
Aunque afortunadamente no todo está perdido, porque sí hay una representación de clase, y esa es el sindicalismo. Sindicalismo que no conoce abstracciones y sí a hombres y mujeres reales que se organizan para la defensa de sus interes materiales y morales. Desde posturas sindicales no podemos esperar a que ningún ministro de turno corrija las suyas. Somos parte de un Sindicato de clase, por lo tanto aceptamos la existencia de esas clases, que lleva irremediablemente implícito el que sean antagónicas, por lo que la lucha siempre existirá. No esperemos soluciones desde gestores de abstracciones porque sería lo mismo que esperarlas de ídolos muertos.

Paco Fernández, octubre 2008

domingo 19 de octubre de 2008

CORBACHO, EL ERE y viceversa


Las declaraciones de Celestino Corbacho, actual Ministro de Trabajo e Inmigración (quién le iba a decir a España que tendría que dedicar un ministerio a la inmigración) dando su opinión a Europa Press a propósito de la figura jurídica del ERE (Expediente de Regulación de Empleo) han causado tanto desconcierto dentro de las filas “progresistas”, que poco mas o menos, se ha demonizado al anterior Alcalde de L’Hospitalet de Llobregat. ¿Cómo es posible que un Ministro de Trabajo socialista defienda el despido? dicen unos. Le baila el agua a la patronal, dicen otros.
Nunca he sido un defensor a ultranza de los postulados del socialismo parlamentario, y aquí hemos de dar toda la amplitud que lleva implícito el término socialismo. Soy y me considero socialista, reiterando la amplitud del término, por eso me permito alzar mi voz crítica cuando alguna de sus políticas no me convencen, y por supuesto defender aquellas que en justicia son acertadas.
Las palabras de Corbacho no son mas que opiniones, y es una verdadera pérdida de tiempo el debatir opiniones. Pero viniendo de un Ministro de Trabajo, y refiriendose a temas laborales,estas opiniones cobran relevancia. Así que vamos a ello.
A todo esto ¿qué dijo Corbacho?. Esta es la noticia publicada:

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, se mostró hoy partidario de utilizar los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) como instrumentos para superar una determinada coyuntura económica y resolver los problemas.

"No tengo una opinión negativa" sobre estos instrumentos, dijo Corbacho, porque aplicados "correctamente" ayudan a la ciudadanía, añadió.

Vamos a leer sus palabras con atención. El que Corbacho diga que “el ERE es una es un instrumento válido para superar una determinada coyuntura económica” no es ningún disparate y mucho menos en la situación actual, donde los empleadores están ejerciendo todo tipo de presiones para el recorte de los derechos laborales. Donde los empleadores están pidiendo a voces el abaratamiento del despido para así superar “su” coyuntura. Donde los empleadores no quieren ver alterada su cuenta de resultados y les importa un carajo el poner en la calle a cuantas familias hagan falta (siempre que no sea la suya). Donde el empleador no quiere verse en el trámite de pasar cuentas de sus despidos ante la autoridad laboral, mediante un ERE (que no siempre le es favorable) y donde estaremos los Sindicatos enfrente, por lo menos UGT. Donde los empleadores han de demostrar que de esos hipotéticos despidos depende la viabilidad de su negocio. Donde los empleadores han de negociar previamente esos despidos con sus empleados. Donde en un número significativo de ocasiones, estos ERE’s no suponen una solución tan traumática para los trabajadores ( prejubilaciones, jubilaciones anticipadas, bajas incentivadas, etc...), como lo sería en otras circunstancias.
Por esto y por otras tantas razones, a los empleadores no les acaba de gustar el ERE. Por esto piden una mayor flexibilidad laboral. Por esto no pararan hasta conseguir una reforma de la legislación laboral hecha a su medida (siempre que nosotros se la consintamos) Por esto cuando a Corbacho se le presentan estas exigencias por parte de los empleadores, Corbacho dice en relación al ERE: No tengo una opinión negativa sobre estos instrumentos porque aplicados correctamente ayudan a la ciudadanía”.

Celestino, en estos términos, estoy totalmente de acuerdo contigo.

Paco Fernández, octubre 2008

sábado 18 de octubre de 2008

PUREZA DE RAZA


La doctrina del racismo afirma que la sangre es la marca de la identidad nacional-étnica y sostiene que las características innatas determinan biológicamente el comportamiento humano. Juzga el valor de un ser humano no por su individualidad, pero exclusivamente por su pertenencia en una “nación colectiva de raza”.

Cuando desde esta Sección Sindical, dejamos algún post en “nuestro” blog, intentamos dejar, además de la referencia al hecho puntual o a la situación coyuntural que nos ocupe, la visión, la opinión o el comentario que a nosotros, o en este caso, a mi particularmente, me originen.
El requisito indispensable para ver publicados los comentarios particulares de todo aquel que quisiera dejarlos en este blog,( y que periódicamente desaparecen sin ni siquiera advertirnos ) era el de el respeto en todo momento hacia los demás, nos gustase o no su opinión.
Intento e intentamos el no “colgar” simplemente enlaces, o el reproducir a modo de caja de resonancia lo que ya está en la red, sin dejar nuestra visión del acontecimiento.
Pero esta vez va a haber una excepción. Y esta excepción la determina el ser consecuentes con nuestras exigencias al respeto que “a priori” a todos debemos.
Ni siquiera vamos dedicar un segundo mas del necesario a la labor de que conozca esta noticia quién todavía la ignore. Os dejamos enlace.
Únicamente nos vamos a permitir el agradecer a esta formación política con responsabilidades de gobierno, el que nos haya facilitado el camino para que no haya dudas de donde podemos situarla.

http://www.elpais.com/articulo/cataluna/Adios/gigantes/latinos/elpepuespcat/20080928elpcat_9/Tes

Paco Fernández, septiembre 2008

FRÁGILES


Ahora que por fin, tirios y troyanos dejan de serlo y se ponen de acuerdo, ya podemos “mentar a la bicha” y darle sosiego a nuestro espíritu: estamos en crisis.
Volvemos a vernos anegados por la crisis número nosecuantos que sufre el aplaudido, venerado, idolatrado (y muchos mas etcéteras) sistema capitalista, del que queramos o no, con nuestro consentimiento o sin el, formamos parte.
Es curioso como este sistema, con una facilidad pasmosa, nos hace partícipes de sus desventuras, evidentemente con una solidaridad impuesta, para luego girarnos la cara, como muestra de su dominio, cuando los vientos le son favorables y no les importa lo mas mínimo hablar de moderación salarial, en forma insultante, cuando sus beneficios son difíciles de asimilar. Y la pregunta sigue estando en el aire ¿para cuando una moderación de beneficios? Pero lo que nos ocupa ahora es la milmillonesdevecesrepetida crisis.
Ya ha llegado el momento del bombardeo de cifras, datos, gráficos y del yalodeciayo. Pero hay algo realmente espantoso detrás de estas situaciones coyunturales y son las situaciones personales, las situaciones familiares, en definitiva las situaciones humanas francamente difíciles, que estas épocas siembran y que en demasiadas ocasiones ya no se recogen. Y lo peor de todo es que tenemos una resignación agustino/paulista ante el hecho y tenemos tan asimilado el que esa penitencia va indisolublemente ligada a nuestra condición de trabajadores, que asumimos que es tan imposible poner remedio a esta situación, como intentar parar la mar con nuestras manos. A veces vemos mares inmensos cuando estamos a la orilla de un río.
Me pregunto en ocasiones, si cuando otorgamos a alguien el calificativo de trabajador/a no lo hacemos única y exclusivamente cuando hablamos de un asalariado/a. Y es a este colectivo donde dirigimos el 99,9% de nuestros esfuerzos sindicales, olvidando a veces de forma involuntaria, que cuando más atención, dedicación, ayuda, respaldo.... necesita un trabajador es cuando deja de ser un asalariado para pasar a ser un trabajador desocupado. Luchamos de forma brava para que los trabajadores asalariados lo estén en forma digna y lo más alejados posibles de las cifras de desempleo. Pero ¿y cuando ese desempleo aparece? Somos frágiles. De una fragilidad humillante.
Desde que una persona busca su primer empleo hasta la fecha de su jubilación,(cuando esta se disfruta en condiciones económicas dignas) el trabajador ha de estar respaldado por un sistema social que garantice su integridad. Y esto desafortunadamente ni lo tenemos, ni aparece en ninguna agenda.
Decía el profesor Aranguren (admirado profesor) que las personas que tienen conciencia de una ética colectiva, han de luchar por proporcionar al individuo las herramientas necesarias para vivir en libertad, y que forma parte de esta libertad el que las utilice o no.
La conciencia de esta ética colectiva está presente en cualquier rincón de la Unión General de Trabajadores.
Las imágenes que nos ofreció el canal ugt tv con motivo de la visita de algunos de los integrantes del National Clarion Cycling Club de Glasgow a nuestra sede de Ramblas fue emocionante. Las palabras de su presidente Charles Jepson no lo fueron menos. El mensaje de que no son los gobiernos, sino los trabajadores y sindicatos como nuestra UGT quiénes realmente están, han estado y estarán en la lucha.
El ya próximo octubre dará comienzo el III Congrés sindical en línia abierto al debate y donde os animo a que participéis y debatamos este y otros temas, que puedan ser llevados al XIII Congreso de la UGT de Catalunya.
Para que nos vayamos familiarizando con el escenario de los debates, tenéis enlace (http). Los temas propuestos no son definitivos. Este que habéis leído en este post considero que podría tener cabida.

Paco Fernández, septiembre 2008

EL NO EXISTIR


El género literario de la novela, tengo que reconocer que es el que menos despierta mi interés dentro del apasionante mundo de la lectura. Pero se da la paradoja de que si tuviese que escoger como mejores, cinco obras que haya leído, una novela ocuparía un lugar de privilegio: La Historia Interminable de Michael Ende.
Seguramente fue el afán recaudatorio de algún editor el que encuadró esta obra maestra dentro de la literatura infantil, viendo camino abierto para ello en que los protagonistas fuesen niños. Quizás tenga otra explicación. No lo se. Hay quién ve a Nietzsche como verdadera alma inspiradora de Ende. Pero lo realmente cierto es que es una obra que puede tener tantas interpretaciones como lectores. Y que solo la voluntad del lector puede ponerle fin. Su título es una genialidad.
He recordado esta novela al leer el artículo de Paco López del SOT-UGT, sobre la conmemoración de los 120 años de existencia de nuestro Sindicato, UGT.
Y he recordado el eje sobre el que gira la historia de Ende. La destrucción de lo que conocemos dentro de nuestros modelos, por el avance de LA NADA. Una NADA que todo lo engulle y que tiene la peor de las definiciones: La Inexistencia.
Que avanza con la rapidez que le da el que nadie piense en ti; que te olviden; que dejes de ser necesitado en el peor de los casos.
Me causaba preocupación el imaginarme como sería esa NADA, pero en algunos órdenes de la cotidianidad, empiezo a descubrirla.
No he podido por menos que recordar, lo que Ende llama en su novela La ciudad de los Antiguos Emperadores, que es el lugar donde van a parar aquellos que han tenido en sus manos el que sus propios deseos se hiciesen realidad, siendo ellos los encargados de detener el avance de La Inexistencia. A estos viajeros, que un día gozaron del poder y la gloria, se les hacía poseedores del dominio de cumplir sus deseos a cambio de un espantoso precio que no sabían tasar. Por cada deseo que veían cumplido perdían un recuerdo. Y lo olvidaron todo sobre el mundo real. Olvidaron incluso para que servían sus deseos. Olvidaron que todo lo que se les encomendó conservar desapareció para siempre a causa de sus propias creaciones.
Cuando se pierde el contacto con la realidad, divagando por caminos indeterminados, no se puede crear nada. La base para la creación es la propia realidad. Y a esta ni se la puede ni se la debe olvidar.
Felicitaciones por tu artículo Paco López y por la imagen del recuerdo a Largo Caballero encarcelado por la sinrazón.





Paco Fernández, agosto 2008

PRECARIZACIÓN DEL MERCADO LABORAL...Un nuevo hallazgo.


En ocasiones me he preguntado (por supuesto sin encontrar respuesta) si esas locas carreras que toman los hamster en las ruedas sin fin de sus jaulas, las emprenden con el fin de llegar a alguna parte. Si realmente estos inquietos animalillos echan a correr persiguiendo un objetivo que nunca alcanzan, pero que no por ello, vuelven a intentarlo en cuanto tienen ocasión. ¿O acaso es que su memoria es como la de los peces y para ellos cada intento es el primero?
Una duda semejante me produce el "nuevo" descubrimiento de la precarización actual del mercado laboral.
No voy a entrar en valoraciones. Os dejo material, para quién le interese leerlo con detenimiento (tampoco es nada nuevo) y quizás nos parezca que somos nosotros quienes corremos en la rueda.

Paco Fernández, julio 2008

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La nueva semana laboral europea, de Ignacio Sotelo en El País
Publicado en Derechos, Economía, Política by reggio en Julio 9th, 2008

Los ministros de Trabajo de la Unión Europea proponen una directiva comunitaria que permita al trabajador acordar una semana laboral de hasta 60 horas, y en profesiones en las que se hacen guardias, como los médicos o los bomberos, hasta de 65. La conmoción que ha producido la noticia tiene la virtud de mostrar a las claras la situación a la que hemos llegado. Los gobiernos mayoritariamente conservadores de la Europa de los 27, capitaneados por la Italia de Berlusconi y la Francia de Sarkozy, apelan a la libertad del trabajador para permitir que cada cual pacte lo que quiera. Lo verdaderamente grave es que con ello se quiebra uno de los logros históricos del movimiento sindical: la negociación colectiva. El afán de seguir flexibilizando el mercado de trabajo ni siquiera se detiene ante la jornada simbólica de las 48 horas que, tras muchos años de lucha, en las condiciones excepcionales de la guerra, la clase obrera conquistó en 1917.
En los años 60, conocidos como la edad de oro del Estado de bienestar, se estrenó también la Comunidad Económica Europea. Y aunque el artículo 118 del Tratado de Roma reconociera a los entonces seis Estados miembros la competencia exclusiva en política social y laboral, los dos procesos se reforzaron mutuamente, al basarse el Estado social en el crecimiento que potenció la Comunidad.
A la larga, sin embargo, la integración económica europea ha ido creando un marco supraestatal de carácter neoliberal que pone límites muy precisos al Estado social. La UE ha rehusado implantar una política social comunitaria, pero obliga a los socios a que desarrollen la que consideren oportuna dentro de los estrechos márgenes económicos establecidos.
La ampliación al Este ha reforzado aún más la debilidad social de la Unión, al adherirse unos países que han desmontado prácticamente por completo las instituciones sociales provinientes del Estado colectivista.
La política social, incluyendo la lucha contra la pobreza en el sentido más amplio, es responsabilidad de los Estados; la Unión únicamente se encarga de la coordinación de estas políticas, tal como se concretó en el Consejo Europeo de Niza, en diciembre de 2000. Y justamente, las políticas comunitarias que han contribuido al desmontaje del Estado de bienestar explican el distanciamiento de una buena parte de la población. Si hubieran celebrado consultas populares, muchos otros países habrían tenido el mismo resultado negativo que el del referéndum irlandés.
En los años 80 se abrió paso la idea de que la automatización y la informática llevarían en su seno el fin del trabajo asalariado, o al menos lo modificarían de manera sustancial. Así como la mecanización del campo expulsó mucha mano de obra hacia la industria, la automatización la arroja a los servicios. Cada vez se necesitan menos personas empleadas en la producción, y las que quedan se dedican esencialmente a vigilar que un proceso totalmente automatizado transcurra sin incidentes. La industria del acero, y luego la del automóvil, son ejemplos patentes de la eliminación de cientos de miles de puestos de trabajo. Primero la máquina sustituyó al esfuerzo muscular, luego la automatización al trabajo y al final la inteligencia artificial acabará por desalojar a buena parte de los empleados en los servicios.
En lo que atañe a la demanda de mano de obra, lo probable es que las diferencias entre los servicios vayan en aumento, pero casi todos, por no decir todos, antes o después se verán afectados por las nuevas tecnologías. El progreso tecnológico aumenta exponencialmente la productividad, y con ella la riqueza, pero a costa de suprimir puestos de trabajo.
Los que consideran el trabajo como algo cada vez más residual en un mundo totalmente automatizado, en el que los robots terminarán por llevar a cabo hasta las más simples tareas domésticas, se preguntan de qué va a vivir la multitud creciente de desempleados.
¿Acaso cabe un capitalismo sin la díada, antagónica o no, de capital y trabajo? ¿O es el mercado, y no el trabajo, como quiere el marginalismo de la segunda economía clásica, el agente creador de riqueza y, por tanto, cabría un capitalismo en el que el capital no necesitase ya del trabajo ajeno?
Lo paradójico, al menos a primera vista, es que se tolere ampliar la jornada laboral, cuando el pleno empleo ha desaparecido de un horizonte creíble y la preocupación principal se centra en cómo repartir el trabajo y luego la renta nacional para que lo producido por una minoría esté también al alcance de los que se han quedado sin empleo. De lo contrario, el capitalismo se desmoronaría en una enorme crisis de superproducción. En el capitalismo tecnológicamente desarrollado la persona pierde relevancia como trabajador, pero la mantiene, e incluso la aumenta, como consumidor. El capitalismo podría tal vez subsistir sin trabajo asalariado, pero en ningún caso sin consumidores de lo que produce.
La tesis de que con el desarrollo tecnológico alcanzado desaparecerá el trabajo muestra una cierta verosimilitud desde la mera abstracción lógica, pero empíricamente nada se descubre que lleve trazas de que esto vaya a ocurrir en un futuro previsible. A nivel mundial el trabajo asalariado ha aumentado, como corresponde a la expansión de la producción capitalista por todo el planeta. También en los países de la OCDE, pese a que el desempleo se mantenga cerca del 10%, ha crecido la población activa. Entre 1981 y 1997, el empleo aumentó casi un 20%, es decir, una tasa media del 1,06% anual.
El incremento de la población activa se debe tanto a la incorporación de la mujer al mercado laboral, la verdadera revolución del siglo XX, como a la inmigración, que será la del siglo XXI. Lo cierto es que no se han concretado los planes de reparto del trabajo, o se han suprimido allí donde habían comenzado a ponerlos en marcha. Tampoco ha aumentado el tiempo libre para los que aún gozan de un empleo fijo; al contrario, cuanto mayores sean las competencias o las responsabilidades, la jornada laboral muestra también una tendencia a alargarse. Para la mayoría de los asalariados de los países de la OCDE, la llamada flexibilización del mercado de trabajo lo único que les ha traído es mayor precaridad.
Hay que tener muy en cuenta que, de aprobarse, la directiva comunitaria no significará un aumento de la jornada laboral en el conjunto de los sectores productivos. De lo que se trata es de permitir una mayor diferenciación de los horarios y de las jornadas laborales, acorde con las necesidades peculiares de cada rama. Que se atrevan a plantearlo ahora se debe a la escasez de puestos de trabajo, el factor que más debilita a los asalariados y a sus organizaciones.
También conviene insistir en que no tendrá la misma repercusión en todos los socios de la Unión. Los países menos avanzados de la Europa del Este, o aquellos con organizaciones sindicales más débiles, intentarán competir con salarios más bajos -ya lo hacen- y con jornadas laborales más largas, que es lo que ahora se quiere legalizar.
Ignacio Sotelo es catedrático excedente de Sociología.

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C. Marx

Trabajo asalariado y capital
(1849)


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Escrito: Texto de Marx, en 1849; Introducción de Engels, en 1891.
Primera Edición: "Neue Rheinische Zeitung. Organ der Demokratie" (Nueva Gaceta del Rin. Organo de la Democracia), del 5, 6, 7, 8 y 11 de abril de 1849 y en folleto aparte, bajo la redacción y con un prefacio de F. Engels, en Berlín, en 1891.
Fuente: Biblioteca Virtual Espartaco.
Esta Edición: Marxists Internet Archive, 2000.





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De diversas partes se nos ha reprochado el que no hayamos expuesto las relaciones económicas que forman la base material de la lucha de clases y de las luchas nacionales de nuestros días. Sólo hemos examinado intencionadamente estas relaciones allí donde se imponían directamente en las colisiones políticas.
Tratábase, principalmente, de seguir la lucha de clases en la historia cotidiana, y demostrar empíricamente, con los materiales históricos existentes y con los que iban apareciendo todos los días, que con el sojuzgamiento de la clase obrera, protagonista de febrero y marzo, fueron vencidos, al propio tiempo, sus adversarios: en Francia, los republicanos burgueses, y en todo el continente europeo, las clases burguesas y campesinas en lucha contra el absolutismo feudal; que el triunfo de la «república honesta» en Francia fue, al mismo tiempo, la derrota de las naciones que habían respondido a la revolución de febrero con heroicas guerras de independencia; y, finalmente, que con la derrota de los obreros revolucionarios, Europa ha vuelto a caer bajo su antigua doble esclavitud: la esclavitud anglo-rusa. La batalla de junio en París, la caída de Viena, la tragicomedia del noviembre berlinés de 1848, los esfuerzos desesperados de Polonia, Italia y Hungría, el sometimiento de Irlanda por el hambre: tales fueron los acontecimientos principales en que se resumió la lucha europea de clases entre la burguesía y la clase obrera, y a través de los cuales hemos demostrado que todo levantamiento revolucionario, por muy alejada que parezca estar su meta de la lucha de clases, tiene necesariamente que fracasar mientras no triunfe la clase obrera revolucionaria, que toda reforma social no será más que una utopía mientras la revolución proletaria y la contrarrevolución feudal no midan sus armas en una guerra mundial. En nuestra descripción lo mismo que en la realidad, Bélgica y Suiza eran estampas de género, caricaturescas y tragicómicas en el gran cuadro histórico: una, el Estado modelo de la monarquía burguesa; la otra, el Estado modelo de la república burguesa, y ambas, Estados que se hacen la ilusión de estar tan libres de la, lucha de clases como de la revolución europea.
Ahora que nuestros lectores han visto ya desarrollarse la lucha de clases, durante el año 1848, en formas políticas gigantescas, ha llegado el momento de analizar más de cerca las relaciones económicas en que descansan por igual la existencia de la burguesía y su dominación de clase, así como la esclavitud de los obreros.
Expondremos en tres grandes apartados:
1) La relación entre el trabajo asalariado y el capital, la esclavitud del obrero, la dominación del capitalista.
2) La inevitable ruina, bajo el sistema actual, de las clases medias burguesas y del llamado estamento campesino.
3) El sojuzgamiento y la explotación comercial de las clases burguesas de las distintas naciones europeas por Inglaterra, el déspota del mercado mundial.
Nos esforzaremos por conseguir que nuestra exposición sea lo más sencilla y popular posible, sin dar por supuestas ni las nociones más elementales de la Economía Política. Queremos que los obreros nos entiendan. Además, en Alemania reinan una ignorancia y una confusión de conceptos verdaderamente asombrosas acerca de las relaciones económicas más simples, que van desde los defensores patentados del orden de cosas existente hasta los taumaturgos socialistas y los genios políticos incomprendidos, que en la desmembrada Alemania abundan todavía más que los «padres de la Patria».
Pasemos, pues, al primer problema:
¿Qué es el salario? ¿Cómo se determina?
Si preguntamos a los obreros qué salario perciben, uno nos contestará: «Mi burgués me paga un marco por la jornada de trabajo»; el otro: «Yo recibo dos marcos», etc. Según las distintas ramas del trabajo a que pertenezcan, nos indicarán las distintas cantidades de dinero que los burgueses respectivos les pagan por la ejecución de una tarea determinada, v.gr., por tejer una vara de lienzo o por componer un pliego de imprenta. Pero, pese a la diferencia de datos, todos coinciden en un punto: el salario es la cantidad de dinero que el capitalista paga por un determinado tiempo de trabajo o por la ejecución de una tarea determinada.
Por tanto, diríase que el capitalista les compra con dinero el trabajo de los obreros. Estos le venden por dinero su trabajo. Pero esto no es más que la apariencia. Lo que en realidad venden los obreros al capitalista por dinero es su fuerza de trabajo. El capitalista compra esta fuerza de trabajo por un día, una semana, un mes, etc. Y, una vez comprada, la consume, haciendo que los obreros trabajen durante el tiempo estipulado. Con el mismo dinero con que les compra su fuerza de trabajo, por ejemplo, con los dos marcos, el capitalista podría comprar dos libras de azúcar o una determinada cantidad de otra mercancía cualquiera. Los dos marcos con los que compra dos libras de azúcar son el precio de las dos libras de azúcar. Los dos marcos con los que compra doce horas de uso de la fuerza de trabajo son el precio de un trabajo de doce horas. La fuerza de trabajo es, pues, una mercancía, ni más ni menos que el azúcar. Aquélla se mide con el reloj, ésta, con la balanza.
Los obreros cambian su mercancía, la fuerza de trabajo, por la mercancía del capitalista, por el dinero y este cambio se realiza guardándose una determinada proporción: tanto dinero por tantas horas de uso de la fuerza de trabajo. Por tejer durante doce horas, dos marcos. Y estos dos marcos, ¿no representan todas las demás mercancías que pueden adquirirse por la misma cantidad de dinero? En realidad, el obrero ha cambiado su mercancía, la fuerza de trabajo, por otras mercancías de todo género, y siempre en una determinada proporción. Al entregar dos marcos, el capitalista le entrega, a cambio de su jornada de trabajo, la cantidad correspondiente de carne, de ropa, de leña, de luz, etc. Por tanto, los dos marcos expresan la proporción en que la fuerza de trabajo se cambia por otras mercancías, o sea el valor de cambio de la fuerza de trabajo. Ahora bien, el valor de cambio de una mercancía, expresado en dinero, es precisamente su precio. Por consiguiente, el salario no es más que un nombre especial con que se designa el precio de la fuerza de trabajo, o lo que suele llamarse precio del trabajo, el nombre especial de esa peculiar mercancía que sólo toma cuerpo en la carne y la sangre del hombre.
Tomemos un obrero cualquiera, un tejedor, por ejemplo. El capitalista le suministra el telar y el hilo. El tejedor se pone a trabajar y el hilo se convierte en lienzo. El capitalista se adueña del lienzo y lo vende en veinte marcos, por ejemplo. ¿Acaso el salario del tejedor representa una parte del lienzo, de los veinte marcos, del producto de su trabajo? Nada de eso. El tejedor recibe su salario mucho antes de venderse el lienzo, tal vez mucho antes de que haya acabado el tejido. Por tanto, el capitalista no paga este salario con el dinero que ha de obtener del lienzo, sino de un fondo de dinero que tiene en reserva. Las mercancías entregadas al tejedor a cambio de la suya, de la fuerza de trabajo, no son productos de su trabajo, del mismo modo que no lo son el telar y el hilo que el burgués le ha suministrado. Podría ocurrir que el burgués no encontrase ningún comprador para su lienzo. Podría ocurrir también que no se reembolsase con el producto de su venta ni el salario pagado. Y puede ocurrir también que lo venda muy ventajosamente, en comparación con el salario del tejedor. Al tejedor todo esto le tiene sin cuidado. El capitalista, con una parte de la fortuna de que dispone, de su capital, compra la fuerza de trabajo del tejedor, exactamente lo mismo que con otra parte de la fortuna ha comprado las materias primas —el hilo— y el instrumento de trabajo —el telar—. Una vez hechas estas compras, entre las que figura la de la fuerza de trabajo necesaria para elaborar el lienzo, el capitalista produce ya con materias primas e instrumentos de trabajo de su exclusiva pertenencia. Entre los instrumentos de trabajo va incluido también, naturalmente, nuestro buen tejedor, que participa en el producto o en el precio del producto en la misma medida que el telar; es decir, absolutamente en nada.
Por tanto, el salario no es la parte del obrero en la mercancía por él producida. El salario es la parte de la mercancía ya existente, con la que el capitalista compra una determinada cantidad de fuerza de trabajo productiva.
La fuerza de trabajo es, pues, una mercancía que su propietario, el obrero asalariado, vende al capital. ¿Para qué la vende? Para vivir.
Ahora bien, la fuerza de trabajo en acción, el trabajo mismo, es la propia actividad vital del obrero, la manifestación misma de su vida. Y esta actividad vital la vende a otro para asegurarse los medios de vida necesarios. Es decir, su actividad vital no es para él más que un medio para poder existir. Trabaja para vivir. El obrero ni siquiera considera el trabajo parte de su vida; para él es más bien un sacrificio de su vida. Es una mercancía que ha adjudicado a un tercero. Por eso el producto de su actividad no es tampoco el fin de esta actividad. Lo que el obrero produce para sí no es la seda que teje ni el oro que extrae de la mina, ni el palacio que edifica. Lo que produce para sí mismo es el salario; y la seda, el oro y el palacio se reducen para él a una determinada cantidad de medios de vida, si acaso a una chaqueta de algodón, unas monedas de cobre y un cuarto en un sótano. Y para el obrero que teje, hila, taladra, tornea, construye, cava, machaca piedras, carga, etc., por espacio de doce horas al día, ¿son estas doce horas de tejer, hilar, taladrar, tornear, construir, cavar y machacar piedras la manifestación de su vida, su vida misma? Al contrario. Para él, la vida comienza allí donde terminan estas actividades, en la mesa de su casa, en el banco de la taberna, en la cama. Las doce horas de trabajo no tienen para él sentido alguno en cuanto a tejer, hilar, taladrar, etc., sino solamente como medio para ganar el dinero que le permite sentarse a la mesa o en el banco de la taberna y meterse en la cama. Si el gusano de seda hilase para ganarse el sustento como oruga, sería un auténtico obrero asalariado. La fuerza de trabajo no ha sido siempre una mercancía. El trabajo no ha sido siempre trabajo asalariado, es decir, trabajo libre. El esclavo no vendía su fuerza de trabajo al esclavista, del mismo modo que el buey no vende su trabajo al labrador. El esclavo es vendido de una vez y para siempre, con su fuerza de trabajo, a su dueño. Es una mercancía que puede pasar de manos de un dueño a manos de otro. El es una mercancía, pero su fuerza de trabajo no es una mercancía suya. El siervo de la gleba sólo vende una parte de su fuerza de trabajo. No es él quien obtiene un salario del propietario del suelo; por el contrario, es éste, el propietario del suelo, quien percibe de él un tributo.
El siervo de la gleba es un atributo del suelo y rinde frutos al dueño de éste. En cambio, el obrero libre se vende él mismo y además, se vende en partes. Subasta 8, 10, 12, 15 horas de su vida, día tras día, entregándolas al mejor postor, al propietario de las materias primas, instrumentos de trabajo y medios de vida; es decir, al capitalista. El obrero no pertenece a ningún propietario ni está adscrito al suelo, pero las 8, 10, 12, 15 horas de su vida cotidiana pertenecen a quien se las compra. El obrero, en cuanto quiera, puede dejar al capitalista a quien se ha alquilado, y el capitalista le despide cuando se le antoja, cuando ya no le saca provecho alguno o no le saca el provecho que había calculado. Pero el obrero, cuya única fuente de ingresos es la venta de su fuerza de trabajo, no puede desprenderse de toda la clase de los compradores, es decir, de la clase de los capitalistas, sin renunciar a su existencia. No pertenece a tal o cual capitalista, sino a la clase capitalista en conjunto, y es incumbencia suya encontrar un patrono, es decir, encontrar dentro de esta clase capitalista un comprador.
Antes de pasar a examinar más de cerca la relación entre el capital y el trabajo asalariado, expondremos brevemente los factores más generales que intervienen en la determinación del salario.
El salario es, como hemos visto, el precio de una determinada mercancía, de la fuerza de trabajo. Por tanto, el salario se halla determinado por las mismas leyes que determinan el precio de cualquier otra mercancía.
Ahora bien, nos preguntamos: ¿Cómo se determina el precio de una mercancía?
¿Qué es lo que determina el precio de una mercancía?
Es la competencia entre compradores y vendedores, la relación entre la demanda y la oferta, entre la apetencia y la oferta. La competencia que determina el precio de una mercancía tiene tres aspectos.
La misma mercancía es ofrecida por diversos vendedores. Quien venda mercancías de igual calidad a precio más barato, puede estar seguro de que eliminará del campo de batalla a los demás vendedores y se asegurará mayor venta. Por tanto, los vendedores se disputan mutuamente la venta, el mercado. Todos quieren vender, vender lo más que puedan, y, si es posible, vender ellos solos, eliminando a los demás. Por eso unos venden más barato que otros. Tenemos, pues, una competencia entre vendedores, que abarata el precio de las mercancías puestas a la venta.
Pero hay también una competencia entre compradores, que a su vez, hace subir el precio de las mercancías puestas a la venta.
Y, finalmente, hay la competencia entre compradores y vendedores; unos quieren comprar lo más barato posible, otros vender lo más caro que puedan. El resultado de esta competencia entre compradores y vendedores dependerá de la relación existente entre los dos aspectos de la competencia mencionada más arriba; es decir, de que predomine la competencia entre las huestes de los compradores o entre las huestes de los vendedores. La industria lanza al campo de batalla a dos ejércitos contendientes, en las filas de cada uno de los cuales se libra además una batalla intestina. El ejército cuyas tropas se pegan menos entre sí es el que triunfa sobre el otro.
Supongamos que en el mercado hay 100 balas de algodón y que existen compradores para 1.000 balas. En este caso, la demanda es, como vemos, diez veces mayor que la oferta. La competencia entre los compradores será, por tanto, muy grande; todos querrán conseguir una bala, y si es posible las cien. Este ejemplo no es ninguna suposición arbitraria. En la historia del comercio hemos asistido a períodos de mala cosecha algodonera, en que unos cuantos capitalistas coligados pugnaban por comprar, no ya cien balas, sino todas las reservas de algodón de la tierra. En el caso que citamos, cada comprador procurará, por tanto, desalojar al otro, ofreciendo un precio relativamente mayor por cada bala de algodón. Los vendedores, que ven a las fuerzas del ejército enemigo empeñadas en una rabiosa lucha intestina y que tienen segura la venta de todas sus cien balas, se guardarán muy mucho de irse a las manos para hacer bajar los precios del algodón, en un momento en que sus enemigos se desviven por hacerlos subir. Se hace, pues, a escape, la paz entre las huestes de los vendedores. Estos se enfrentan como un solo hombre con los compradores, se cruzan olímpicamente de brazos. Y sus exigencias no tendrían límite si no lo tuvieran, y muy concreto, hasta las ofertas de los compradores más insistentes.
Por tanto, cuando la oferta de una mercancía es inferior a su demanda, la competencia entre los vendedores queda anulada o muy debilitada. Y en la medida en que se atenúa esta competencia, crece la competencia entablada entre los compradores. Resultado: alza más o menos considerable de los precios de las mercancías.
Con mayor frecuencia se da, como es sabido, el caso inverso, y con inversos resultados: exceso considerable de la oferta sobre la demanda; competencia desesperada entre los vendedores; falta de compradores; lanzamiento de las mercancías al malbarato.
Pero, ¿qué significa eso del alza y la baja de los precios? ¿Qué quiere decir precios altos y precios bajos? Un grano de arena es alto si se le mira al microscopio, y, comparada con una montaña. una torre resulta baja. Si el precio está determinado por la relación entre la oferta y la demanda, ¿qué es lo que determina esta relación entre la oferta y la demanda?
Preguntemos al primer burgués que nos salga al paso. No separará a meditar ni un instante, sino que, cual nuevo Alejandro Magno, cortará este nudo metafísico [1] con la tabla de multiplicar. Nos dirá: si el fabricar la mercancía que vendo me ha costado cien marcos y la vendo por 110 —pasado un año, se entiende—, esta ganancia es una ganancia moderada, honesta y decente. Si obtengo, a cambio de esta mercancía, 120, 130 marcos, será ya una ganancia alta; y si consigo hasta 200 marcos, la ganancia será extraordinaria, enorme. ¿Qué es lo que le sirve a nuestro burgués de criterio para medir la ganancia? El coste de producción de su mercancía. Si a cambio de esta mercancía obtiene una cantidad de otras mercancías cuya producción ha costado menos, pierde. Si a cambio de su mercancía obtiene una cantidad de otras mercancías cuya producción ha costado más, gana. Y calcula la baja o el alza de su ganancia por los grados que el valor de cambio de su mercancía acusa por debajo o por encima de cero, por debajo o por encima del coste de producción.
Hemos visto que la relación variable entre la oferta y la demanda lleva aparejada tan pronto el alza como la baja de los precios determina tan pronto precios altos como precios bajos. Si el precio de una mercancía sube considerablemente, porque la oferta baje o porque crezca desproporcionadamente la demanda, con ello necesariamente bajará en proporción el precio de cualquier otra mercancía, pues el precio de una mercancía no hace más que expresar en dinero la proporción en que otras mercancías se entregan a cambio de ella. Si, por ejemplo, el precio de una vara de seda sube de cinco marcos a seis, bajará el precio de la plata en relación con la seda, y asimismo disminuirá, en proporción con ella, el precio de todas las demás mercancías que sigan costando igual que antes. Para obtener la misma cantidad de seda ahora habrá que dar a cambio una cantidad mayor de aquellas otras mercancías. ¿Qué ocurrirá al subir el precio de una mercancía? Una masa de capitales afluirá a la rama industrial floreciente, y esta afluencia de capitales al campo de la industria favorecida durará hasta que arroje las ganancias normales; o más exactamente, hasta que el precio de sus productos descienda, empujado por la superproducción, por debajo del coste de producción.
Y viceversa. Si el precio de una mercancía desciende por debajo de su coste de producción, los capitales se retraerán de la producción de esta mercancía. Exceptuando el caso en que una rama industrial no corresponda ya a la época, y, por tanto, tenga que desaparecer, esta huida de los capitales irá reduciendo la producción de aquella mercancía, es decir, su oferta, hasta que corresponda a la demanda, y, por tanto, hasta que su precio vuelva a levantarse al nivel de su coste de producción, o, mejor dicho, hasta que la oferta sea inferior a la demanda; es decir, hasta que su precio rebase nuevamente su coste de producción, pues el precio corriente de una mercancía es siempre inferior o superior a su coste de producción.
Vemos que los capitales huyen o afluyen constantemente del campo de una industria al de otra. Los precios altos determinan una afluencia excesiva, y los precios bajos, una huida exagerada.
Podríamos demostrar también, desde otro punto de vista, cómo el coste de producción determina, no sólo la oferta, sino también la demanda. Pero esto nos desviaría demasiado de nuestro objetivo.
Acabamos de ver cómo las oscilaciones de la oferta y la demanda vuelven a reducir siempre el precio de una mercancía a su coste de producción. Es cierto que el precio real de una mercancía es siempre superior o inferior al coste de producción, pero el alza y la baja se compensan mutuamente, de tal modo que, dentro de un determinado período de tiempo, englobando en el cálculo el flujo y el reflujo de la industria, puede afirmarse que las mercancías se cambian unas por otras con arreglo a su coste de producción, y su precio se determina, consiguientemente, por aquél.
Esta determinación del precio por el coste de producción no debe entenderse en el sentido en que la entienden los economistas. Los economistas dicen que el precio medio de las mercancías equivale al coste de producción; que esto es la ley. Ellos consideran como obra del azar el movimiento anárquico en que el alza se nivela con la baja y ésta con el alza. Con el mismo derecho podría considerarse, como lo hacen en efecto otros economistas, que estas oscilaciones son la ley, y la determinación del precio por el coste de producción, fruto del azar. En realidad, si se las examina de cerca. se ve que estas oscilaciones acarrean las más espantosas desolaciones y son como terremotos que hacen estremecerse los fundamentos de la sociedad burguesa. son las únicas que en su curso determinan el precio por el coste de producción. El movimiento conjunto de este desorden es su orden. En el transcurso de esta anarquía industrial, en este movimiento cíclico, la concurrencia se encarga de compensar, como si dijésemos, una extravagancia con otra.
Vemos, pues, que el precio de una mercancía se determina por su coste de producción, de modo que las épocas en que el precio de esta mercancía rebasa el coste de producción se compensan con aquellas en que queda por debajo de este coste de producción, y viceversa. Claro está que esta norma no rige para un producto industrial concreto, sino solamente para la rama industrial entera. No rige tampoco, por tanto, para un solo industrial, sino únicamente para la clase entera de los industriales.
La determinación del precio por el coste de producción equivale a la determinación del precio por el tiempo de trabajo necesario para la producción de una mercancía, pues el coste de producción está formado:
1) por las materias primas y el desgaste de los instrumentos, es decir, por productos industriales cuya fabricación ha costado una determinada cantidad de jornadas de trabajo y que representan, por tanto, una determinada cantidad de tiempo de trabajo. y
2) por el trabajo directo; cuya medida es también el tiempo.
Las mismas leyes generales que regulan el precio de las mercancías en general regulan también, naturalmente, el salario, el precio del trabajo.
La remuneración del trabajo subirá o bajará según la relación entre la demanda y la oferta, según el cariz que presente la competencia entre los compradores de la fuerza de trabajo, los capitalistas, y los vendedores de la fuerza de trabajo, los obreros. A las oscilaciones de los precios de las mercancías en general les corresponden las oscilaciones del salario. Pero, dentro de estas oscilaciones, el precio del trabajo se hallará determinado por el coste de producción, por el tiempo de trabajo necesario para producir esta mercancía, que es la fuerza de trabajo.
Ahora bien, ¿cuál es el coste de producción de la fuerza de trabajo?
Es lo que cuesta sostener al obrero como tal obrero y educarlo para este oficio.
Por tanto, cuanto menos tiempo de aprendizaje exija un trabajo, menor será el coste de producción del obrero, más bajo el precio de su trabajo, su salario. En las ramas industriales que no exigen apenas tiempo de aprendizaje, bastando con la mera existencia corpórea del obrero, el coste de producción de éste se reduce casi exclusivamente a las mercancías necesarias para que aquél pueda vivir en condiciones de trabajar. Por tanto, aquí el precio de su trabajo estará determinado por el precio de los medios de vida indispensables.
Pero hay que tener presente, además, otra circunstancia.
El fabricante, al calcular su coste de producción, y con arreglo a él el precio de los productos, incluye en el cálculo el desgaste de los instrumentos de trabajo. Si una máquina le cuesta, por ejemplo, mil marcos y se desgasta totalmente en diez años, agregará cien marcos cada año al precio de las mercancías fabricadas, para, al cabo de los diez años, poder sustituir la máquina ya agotada, por otra nueva. Del mismo modo hay que incluir en el coste de producción de la fuerza de trabajo simple el coste de procreación que permite a la clase obrera estar en condiciones de multiplicarse y de reponer los obreros agotados por otros nuevos. El desgaste del obrero entra, por tanto, en los cálculos, ni más ni menos que el desgaste de las máquinas.
Por tanto, el coste de producción de la fuerza de trabajo simple se cifra siempre en los gastos de existencia y reproducción del obrero. El precio de este coste de existencia y reproducción es el que forma el salario. El salario así determinado es lo que se llama el salario mínimo. Al igual que la determinación del precio de las mercancías en general por el coste de producción, este salario mínimo no rige para el individuo, sino para la especie. Hay obreros, millones de obreros, que no ganan lo necesario para poder vivir y procrear; pero el salario de la clase obrera en conjunto se nivela, dentro de sus oscilaciones, sobre la base de este mínimo.
Ahora, después de haber puesto en claro las leyes generales que regulan el salario, al igual que el precio de cualquier otra mercancía, ya podemos entrar de un modo más concreto en nuestro tema.
El capital está formado por materias primas, instrumentos de trabajo y medios de vida de todo género que se emplean para producir nuevas materias primas, nuevos instrumentos de trabajo y nuevos medios de vida. Todas estas partes integrantes del capital son hijas del trabajo, productos del trabajo, trabajo acumulado. El trabajo acumulado que sirve de medio de nueva producción es el capital.
Así dicen los economistas.
¿Qué es un esclavo negro? Un hombre de la raza negra. Una explicación vale tanto como la otra.
Un negro es un negro. Sólo en determinadas condiciones se convierte en esclavo. Una máquina de hilar algodón es una máquina para hilar algodón. Sólo en determinadas condiciones se convierte en capital. Arrancada a estas condiciones, no tiene nada de capital, del mismo modo que el oro no es de por sí dinero, ni el azúcar el precio del azúcar.
En la producción, los hombres no actúan solamente sobre la naturaleza, sino que actúan también los unos sobre los otros. No pueden producir sin asociarse de un cierto modo, para actuar en común y establecer un intercambio de actividades. Para producir los hombres contraen determinados vínculos y relaciones, y a través de estos vínculos y relaciones sociales, y sólo a través de ellos, es cómo se relacionan con la naturaleza y cómo se efectúa la producción.
Estas relaciones sociales que contraen los productores entre sí, las condiciones en que intercambian sus actividades y toman parte en el proceso conJunto de la producción variarán, naturalmente según el carácter de los medios de producción. Con la invención de un nuevo instrumento de guerra, el arma de fuego, hubo de cambiar forzosamente toda la organización interna de los ejércitos. cambiaron las relaciones dentro de las cuales formaban los individuos un ejército y podían actuar como tal, y cambió también la relación entre los distintos ejércitos.
Las relaciones sociales en las que los individuos producen, las relaciones sociales de producción, cambian, por tanto, se transforman, al cambiar y desarrollarse los medios materiales de producción, las fuerzas productivas. Las relaciones de producción forman en conjunto lo que se llaman las relaciones sociales, la sociedad, y concretamente, una sociedad con un determinado grado de desarrollo histórico, una sociedad de carácter peculiar y distintivo. La sociedad antigua, la sociedad feudal, la sociedad burguesa, son otros tantos conjuntos de relaciones de producción, cada uno de los cuales representa, a la vez, un grado especial de desarrollo en la historia de la humanidad.
También el capital es una relación social de producción. Es una relación burguesa de producción, una relación de producción de la sociedad burguesa. Los medios de vida, los instrumentos de trabajo, las materias primas que componen el capital, ¿no han sido producidos y acumulados bajo condiciones sociales dadas, en determinadas relaciones sociales? ¿No se emplean para un nuevo proceso de producción bajo condiciones sociales dadas, en determinadas relaciones sociales? ¿Y no es precisamente este carácter social determinado el que convierte en capital los productos destinados a la nueva producción?
El capital no se compone solamente de medios de vida, instrumentos de trabajo y materias primas, no se compone solamente de productos materiales; se compone igualmente de valores de cambio. Todos los productos que lo integran son mercancías. El capital no es, pues, solamente una suma de productos materiales; es una suma de mercancías, de valores de cambio, de magnitudes sociales.
El capital sigue siendo el mismo, aunque sustituyamos la lana por algodón, el trigo por arroz, los ferrocarriles por vapores, a condición de que el algodón, el arroz y los vapores —el cuerpo del capital— tengan el mismo valor de cambio, el mismo precio que la lana, el trigo y los ferrocarriles en que antes se encarnaba. El cuerpo del capital es susceptible de cambiar constantemente, sin que por eso sufra el capital la menor alteración.
Pero, si todo capital es una suma de mercancías, es decir, de valores de cambio, no toda suma de mercancías, de valores de cambio, es capital.
Toda suma de valores de cambio es un valor de cambio. Todo valor de cambio concreto es una suma de valores de cambio. Por ejemplo, una casa que vale mil marcos es un valor de cambio de mil marcos. Una hoja de papel que valga un pfennig, es una suma de valores de cambio de fennig.
Los productos susceptibles de ser cambiados por otros productos son mercancías. La proporción concreta en que pueden cambiarse constituye su valor de cambio, o, si se expresa en dinero, su precio. La cantidad de estos productos no altera para nada su destino de mercancías, de ser un valor de cambio o de tener un determinado precio. Sea grande o pequeño, un árbol es siempre un árbol. Por el hecho de cambiar hierro por otros productos en medias onzas o en quintales, ¿cambia su carácter de mercancía, de valor de cambio? Lo único que hace el volumen es dar a una mercancía mayor o menor valor, un precio más alto o más bajo.
Ahora bien, ¿cómo se convierte en capital una suma de mercancías, de valores de cambio?
Por el hecho de que, en cuanto fuerza social independiente, es decir, en cuanto fuerza en poder de una parte de la sociedad, se conserva y aumenta por medio del intercambio con la fuerza de trabajo inmediata, viva. La existencia de una clase que no posee nada más que su capacidad de trabajo es una premisa necesaria para que exista el capital.
Sólo el dominio del trabajo acumulado, pretérito, materializado sobre el trabajo inmediato, vivo, convierte el trabajo acumulado en capital.
El capital no consiste en que el trabajo acumulado sirva al trabajo vivo como medio para nueva producción. Consiste en que el trabajo vivo sirva al trabajo acumulado como medio para conservar y aumentar su valor de cambio.
¿Qué acontece en el intercambio entre el capitalista y el obrero asalariado?
El obrero obtiene a cambio de su fuerza de trabajo medios de vida, pero, a cambio de estos medios de vida de su propiedad, el capitalista adquiere trabajo, la actividad productiva del obrero, la fuerza creadora con la cual el obrero no sólo repone lo que consume, sino que da al trabajo acumulado un mayor valor del que antes poseía. El obrero recibe del capitalista una parte de los medios de vida existentes. ¿Para qué le sirven estos medios de vida? Para su consumo inmediato. Pero, al consumir los medios de vida de que dispongo, los pierdo irreparablemente, a no ser que emplee el tiempo durante el cual me mantienen estos medios de vida en producir otros, en crear con mi trabajo, mientras los consumo, en vez de los valores destruidos al consumirlos, otros nuevos. Pero esta noble fuerza reproductiva del trabajo es precisamente la que el obrero cede al capital, a cambio de los medios de vida que éste le entrega. Al cederla, se queda, pues, sin ella.
Pongamos un ejemplo. Un granjero abona a su jornalero cinco silbergroschen por día. Por los cinco silbergroschen el jornalero trabaja la tierra del granjero durante un día entero, asegurándole con su trabajo un ingreso de diez silbergroschen. El granjero no sólo recobra los valores que cede al jornalero, sino que los duplica. Por tanto, invierte, consume de un modo fecundo, productivo. los cinco silbergroschen que paga al jornalero. Por estos cinco silbergroschen compra precisamente el trabajo y la fuerza del jornalero, que crean productos del campo por el doble de valor y convierten los cinco silbergroschen en diez. En cambio, el jornalero obtiene en vez de su fuerza productiva, cuyos frutos ha cedido al granjero, cinco silbergroschen, que cambia por medios de vida, los cuales se han consumido de dos modos: reproductivamente para el capital, puesto que éste los cambia por una fuerza de trabajo [*] que produce diez silbergroschen; improductivamente para el obrero, pues los cambia por medios de vida que desaparecen para siempre y cuyo valor sólo puede recobrar repitiendo el cambio anterior con el granjero. Por consiguiente, el capital presupone el trabajo asalariado, y éste, el capital. Ambos se condicionan y se engendran recíprocamente.
Un obrero de una fábrica algodonera ¿produce solamente tejidos de algodón? No, produce capital. Produce valores que sirven de nuevo para mandar sobre su trabajo y crear, por medio de éste, nuevos valores.
El capital sólo puede aumentar cambiándose por fuerza de trabajo, engendrando el trabajo asalariado. Y la fuerza de trabajo del obrero asalariado sólo puede cambiarse por capital acrecentándolo, fortaleciendo la potencia de que es esclava. El aumento del capital es, por tanto, aumento del proletariado, es decir, de la clase obrera.
El interés del capitalista y del obrero es, por consiguiente, el mismo, afirman los burgueses y sus economistas. En efecto, el obrero perece si el capital no le da empleo. El capital perece si no explota la fuerza de trabajo, y, para explotarla, tiene que comprarla. Cuanto más velozmente crece el capital destinado a la producción, el capital productivo, y, por consiguiente, cuanto más próspera es la industria, cuanto más se enriquece la burguesía, cuanto mejor marchan los negocios, más obreros necesita el capitalista y más caro se vende el obrero.
Por consiguiente, la condición imprescindible para que la situación del obrero sea tolerable es que crezca con la mayor rapidez posible el capital productivo.
Pero, ¿qué significa el crecimiento del capital productivo? Significa el crecimiento del poder del trabajo acumulado sobre el trabajo vivo. El aumento de la dominación de la burguesía sobre la clase obrera. Cuando el trabajo asalariado produce la riqueza extraña que le domina, la potencia enemiga suya, el capital, refluyen a él, emanados de éste, medios de trabajo, es decir, medios de vida, a condición de que se convierta de nuevo en parte integrante del capital, en palanca que le haga crecer de nuevo con ritmo acelerado
Decir que los intereses del capital y los intereses de los obreros son los mismos, equivale simplemente a decir que el capital y el trabajo asalariado son dos aspectos de una misma relación. El uno se halla condicionado por el otro, como el usurero por el derrochador, y viceversa.
Mientras el obrero asalariado es obrero asalariado, su suerte depende del capital. He ahí la tan cacareada comunidad de intereses entre el obrero y el capitalista.
Al crecer el capital, crece la masa del trabajo asalariado, crece el número de obreros asalariados; en una palabra, la dominación del capital se extiende a una masa mayor de individuos. Y, suponiendo el caso más favorable: al crecer el capital productivo, crece la demanda de trabajo y crece también, por tanto, el precio del trabajo, el salario.
Sea grande o pequeña una casa, mientras las que la rodean son también pequeñas cumple todas las exigencias sociales de una vivienda, pero, si junto a una casa pequeña surge un palacio, la que hasta entonces era casa se encoge hasta quedar convertida en una choza. La casa pequeña indica ahora que su morador no tiene exigencias, o las tiene muy reducidas; y, por mucho que, en el transcurso de la civilización, su casa gane en altura, si el palacio vecino sigue creciendo en la misma o incluso en mayor proporción, el habitante de la casa relativamente pequeña se irá sintiendo cada vez más desazonado, más descontento, más agobiado entre sus cuatro paredes.
Un aumento sensible del salario presupone un crecimiento veloz del capital productivo. A su vez, este veloz crecimiento del capital productivo provoca un desarrollo no menos veloz de riquezas, de lujo, de necesidades y goces sociales. Por tanto, aunque los goces del obrero hayan aumentado, la satisfacción social que producen es ahora menor, comparada con los goces mayores del capitalista, inasequibles para el obrero, y con el nivel de desarrollo de la sociedad en general. Nuestras necesidades y nuestros goces tienen su fuente en la sociedad y los medimos, consiguientemente, por ella, y no por los objetos con que los satisfacemos. Y como tienen carácter social, son siempre relativos.
El salario no se determina solamente, en general, por la cantidad de mercancías que pueden obtenerse a cambio de él. Encierra diferentes relaciones.
Lo que el obrero percibe, en primer término, por su fuerza de trabajo, es una determinada cantidad de dinero. ¿Acaso el salario se halla determinado exclusivamente por este precio en dinero?
En el siglo XVI, a consecuencia del descubrimiento en América de minas más ricas y más fáciles de explotar, aumentó el volumen de oro y plata que circulaba en Europa. El valor del oro y la plata bajó, por tanto, en relación con las demás mercancías. Los obreros seguían cobrando por su fuerza de trabajo la misma cantidad de plata acuñada. El precio en dinero de su trabajo seguía siendo el mismo, y, sin embargo, su salario había disminuido, pues a cambio de esta cantidad de plata, obtenían ahora una cantidad menor de otras mercancías. Fue ésta una de las circunstancias que fomentaron el incremento del capital y, el auge de la burguesía en el siglo XVI.
Tomemos otro caso. En el invierno de 1847, a consecuencia de una mala cosecha, subieron considerablemente los precios de los artículos de primera necesidad: el trigo, la carne, la mantequilla, el queso, etc. Suponiendo que los obreros hubiesen seguido cobrando por su fuerza de trabajo la misma cantidad de dinero que antes, ¿no habrían disminuido sus salarios? Indudablemente. A cambio de la misma cantidad de dinero obtenían menos pan, menos carne, etc. Sus salarios bajaron, no porque hubiese disminuido el valor de la plata, sino porque aumentó el valor de los víveres.
Finalmente, supongamos que la expresión monetaria del precio del trabajo siga siendo el mismo, mientras que todas las mercancías agrícolas y manufacturadas bajan de precio, merced a la aplicación de nueva maquinaria, a la estación más favorable, etc. Ahora, por el mismo dinero los obreros podrán comprar más mercancías de todas clases. Su salario, por tanto, habrá aumentado, precisamente por no haberse alterado su valor en dinero.
Como vemos, la expresión monetaria del precio del trabajo, el salario nominal, no coincide con el salario real, es decir, con la cantidad de mercancías que se obtienen realmente a cambio del salario. Por consiguiente, cuando hablamos del alza o de la baja del salario. no debemos fijarnos solamente en la expresión monetaria del precio del trabajo, en el salario nominal.
Pero, ni el salario nominal, es decir, la suma de dinero por la que el obrero se vende al capitalista, ni el salario real, o sea, la cantidad de mercancías que puede comprar con este dinero, agotan las relaciones que encierra el salario.
El salario se halla determinado, además y sobre todo, por su relación con la ganancia, con el beneficio obtenido por el capitalista: es un salario relativo, proporcional.
El salario real expresa el precio del trabajo en relación con el precio de las demás mercancías; el salario relativo acusa, por el contrario, la parte del nuevo valor creado por el trabajo, que percibe el trabajo directo, en proporción a la parte del valor que se incorpora al trabajo acumulado, es decir, al capital.
Decíamos más arriba, en la pág. 14: «El salario no es la parte del obrero en la mercancía por él producida. El salario es la parte de la mercancía ya existente, con la que el capitalista compra una determinada cantidad de fuerza de trabajo productiva. Pero el capitalista tiene que reponer nuevamente este salario, incluyéndolo en el precio por el que vende el producto creado por el obrero; y tiene que reponerlo de tal modo, que, después de cubrir el coste de producción desembolsado, le quede además, por regla general, un remanente, una ganancia. El precio de venta de la mercancía producida por el obrero se divide para el capitalista en tres partes: la primera, para reponer el precio desembolsado en comprar materias primas, así como para reponer el desgaste de las herramientas, máquinas y otros instrumentos de trabajo adelantados por él; la segunda, para reponer los salarios por él adelantados, y la tercera, el remanente que queda después de saldar las dos partes anteriores, la ganancia del capitalista. Mientras que la primera parte se limita a reponer valores que ya existían, es evidente que tanto la suma destinada a reembolsar los salarios abonados como el remanente que forma la ganancia del capitalista salen en su totalidad del nuevo valor creado por el trabajo del obrero y añadido a las materias primas. En este sentido, podemos considerar tanto el salario como la ganancia, para compararlos entre sí, como partes del producto del obrero.
Puede ocurrir que el salario real continúe siendo el mismo e incluso que aumente, y, no obstante, disminuya el salario relativo. Supongamos, por ejemplo, que el precio de todos los medios de vida baja en dos terceras partes, mientras que el salario diario sólo disminuye en un tercio, de tres marcos a dos, v. gr. Aunque el obrero, con estos dos marcos, podrá comprar una cantidad mayor de mercancías que antes con tres, su salario habrá disminuido, en relación con la ganancia obtenida por el capitalista. La ganancia del capitalista (por ejemplo, del fabricante) ha aumentado en un marco; es decir, que ahora el obrero, por una cantidad menor de valores de cambio, que el capitalista le entrega, tiene que producir una cantidad mayor de estos mismos valores. La parte obtenida por el capital aumenta en comparación con la del trabajo. La distribución de la riqueza social entre el capital y el trabajo es ahora todavía más desigual que antes. El capitalista manda con el mismo capital sobre una cantidad mayor de trabajo. El poder de la clase de los capitalistas sobre la clase obrera ha crecido, la situación social del obrero ha empeorado, ha descendido un grado más en comparación con la del capitalista .
¿Cuál es la ley general que rige el alza y la baja del salario y la ganancia, en sus relaciones mutuas?
Se hallan en razón inversa. La parte de que se apropia el capital, la ganancia, aumenta en la misma proporción en que disminuye la parte que le toca al trabajo, el salario, y viceversa. La ganancia aumenta en la medida en que disminuye el salario y disminuye en la medida en que éste aumenta.
Se objetará acaso que el capital puede obtener ganancia cambiando ventajosamente sus productos con otros capitalistas, cuando aumenta la demanda de su mercancía, sea mediante la apertura de nuevos mercados, sea al aumentar momentáneamente las necesidades en los mercados antiguos. etc.; que, por tanto. las ganancias de un capitalista pueden aumentar a costa de otros capitalistas, independientemente del alza o baja del salario, del valor de cambio de la fuerza de trabajo; que las ganancias del capitalista pueden aumentar también mediante el perfeccionamiento de los instrumentos de trabajo, la nueva aplicación de las fuerzas naturales, etc.
En primer lugar, se reconocerá que el resultado sigue siendo el mismo, aunque se alcance por un camino inverso. Es cierto que la ganancia no habrá aumentado porque haya disminuido el salario. pero el salario habrá disminuido por haber aumentado la ganancia. Con la misma cantidad de trabajo ajeno, el capitalista compra ahora una suma mayor de valores de cambio, sin que por ello pague el trabajo más caro; es decir, que el trabajo resulta peor remunerado, en relación con los ingresos netos que arroja para el capitalista.
Además, recordamos que, pese a las oscilaciones de los precios de las mercancías, el precio medio de cada mercancía, la proporción en que se cambia por otras mercancías, se determina por su coste de producción. Por tanto, los lucros conseguidos por unos capitalistas a costa de otros dentro de la clase capitalista se nivelan necesariamente entre sí. El perfeccionamiento de la maquinaria, la nueva aplicación de las fuerzas naturales al servicio de la producción, permiten crear en un tiempo de trabajo dado y con la misma cantidad de trabajo y capital una masa mayor de productos, pero no, ni mucho menos, una masa mayor de valores de cambio. Si la aplicación de la máquina de hilar me permite fabricar en una hora el doble de hilado que antes de su invención, por ejemplo, cien libras en vez de cincuenta, a cambio de estas cien libras de hilado no obtendré a la larga más mercancías que antes a cambio de las cincuenta, porque el coste de producción se ha reducido a la mitad o porque, ahora, con el mismo coste puedo fabricar el doble del producto.
Finalmente, cualquiera que sea la proporción en que la clase capitalista, la burguesía, bien la de un solo país o la del mercado mundial entero, se reparta los ingresos netos de la producción, la suma global de estos ingresos netos no será nunca otra cosa que la suma en que el trabajo vivo incrementa en bloque el trabajo acumulado. Por tanto, esta suma global crece en la proporción en que el trabajo incrementa el capital; es decir, en la proporción en que crece la ganancia, en comparación con el salario.
Vemos, pues, que, aunque nos circunscribimos a las relaciones entre el capital y el trabajo asalariado, los intereses del trabajo asalariado y los del capital son diametralmente opuestos.
Un aumento rápido del capital equivale a un rápido aumento de la ganancia. La ganancia sólo puede crecer rápidamente si el precio del trabajo, el salario relativo, disminuye con la misma rapidez. El salario relativo puede disminuir aunque aumente el salario real simultáneamente con el salario nominal, con la expresión monetaria del valor del trabajo, siempre que éstos no suban en la misma proporción que la ganancia. Si, por ejemplo, en una época de buenos negocios, el salario aumenta en un cinco por ciento y la ganancia en un treinta por ciento, el salario relativo, proporcional, no habrá aumentado, sino disminuido.
Por tanto, si, con el rápido incremento del capital, aumentan los ingresos del obrero, al mismo tiempo se ahonda el abismo social que separa al obrero del capitalista, y crece, a la par, el poder del capital sobre el trabajo, la dependencia de éste con respecto al capital.
Decir que el obrero está interesado en el rápido incremento del capital, sólo significa que cuanto más aprisa incrementa el obrero la riqueza ajena, más sabrosas migajas le caen para él, más obreros pueden encontrar empleo y ser echados al mundo, más puede crecer la masa de los esclavos sujetos al capital.
Hemos visto, pues:
Que, incluso la situación más favorable para la clase obrera, el incremento más rápido posible del capital, por mucho que mejore la vida material del obrero, no suprime el antagonismo entre sus intereses y los intereses del burgués, los intereses del capitalista. Ganancia y salario seguirán hallándose, exactamente lo mismo que antes, en razón inversa.
Que si el capital crece rápidamente, pueden aumentar también los salarios, pero que aumentarán con rapidez incomparablemente mayor las ganancias del capitalista. La situación material del obrero habrá mejorado, pero a costa de su situación social. El abismo social

LA EUROPA SOCIAL... o casi


Afortunadamente, casi siempre podemos felicitarnos por recibir una buena noticia, aunque en ocasiones caminen un tanto despistadas entre acontecimientos menos agradables. La crónica en la web de nuestro sindicato de cómo los dueños o “amos” o lo que leches sean de Bodegas Torres, se la han tenido que envainar, al dar la razón la administración de justicia a nuestro compañero Roberto Martínez, que como sabéis, era quién ocupaba la primera posición en las listas de UGT para las elecciones al Comité de Empresa en esa entidad y que sus resplandecidos dirigentes habían despedido por esa causa, evidentemente encubriendo el hecho bajo cualquier justificación simulada.

Han tenido que ser duros, en el terreno personal para Roberto, los momentos de incertidumbre, de desorientación y seguro que de angustia, que la decisión de estos individuos le hizo atravesar. Adelante y enhorabuena Roberto.

Pero como no puede ser de otro modo, también recibimos noticias no tan placenteras. La última, el acuerdo adoptado en la Comisión de Ministros de Trabajo de la Unión Europea, en torno a la ampliación de la jornada máxima en cómputo semanal, que puede pasar de las 48 horas actuales, hasta la desfachatez de 60 horas ó 65 en algunos casos. Esto nos suena a todos, en principio, como un retroceso en los derechos laborales que aunque a alguien pueda parecérselo, nadie nos ha regalado. Evidentemente es una regresión lo que plantean estos ” babeadores” de la imagen neocon. Una regresión hasta la Reunión Obrera Internacional de 1889 en Paris donde se tomó el acuerdo de organizar una manifestación cada 1 de mayo y en cada país a fin de conseguir la jornada laboral de 8 horas y que con el paso del tiempo fue adquiriendo el rango de derecho constitucional empezando en México en 1917, en la constitución de Weimar 1919, en la Unión Soviética en 1936, etc, etc, etc. En el estado español, como de costumbre, llegamos tarde a todo y no fue hasta el primer gobierno de Felipe González en 1983 cuando este derecho se reconoció como tal. Como bien apunta Julio Anguita en su columna de El Economista estamos asumiendo y haciendo nuestro un concepto que nos es del todo ajeno: la “competitividad” empresarial. Cuando digo que nos es ajeno, me estoy refiriendo al sindicalismo. Esa no es nuestra “guerra”. Al contrario, esa “competitividad” tiene un enemigo a batir, un enemigo que son los derechos laborales. Se nos está tratando de imponer el que aceptemos que recaiga sobre nosotros la responsabilidad en la salida de cualquiera de sus crisis que pasa irremediablemente por la renuncia a unos derechos que no caben dentro de los márgenes de su “competitividad”. Pero cuidado con la perspectiva desde la que estamos apreciando este despropósito. Están saltando las alarmas por el hecho de que de forma individual, se pueda negociar o llegar al acuerdo entre empleado y empleador para que el primero pueda alargar su jornada laboral por exigencias del segundo, evidentemente tras llegar las partes a un acuerdo. Tenemos las orejeras orientadas hacia un punto en concreto: 60 ó 65 horas semanales y de ahí no hay quién nos saque. ¡¡Cuidado!! Prestemos atención a algo de vital importancia, el acuerdo individual. Ahí está el verdadero objetivo, en minar la negociación colectiva, en poner a negociar al trabajador de forma individual ante el patrono, sabiendo que el poder negociador del trabajador como individuo es nulo. Se pretende meter el primer puyazo a la mismísima ley de Libertad Sindical. La negociación colectiva, con los Sindicatos como interlocutores juega un papel normativo que es el que se pretende derrumbar. Ahí está su objetivo, en eliminar para siempre el conflicto colectivo y poner al trabajador a los pies de los caballos, si es necesario eliminando o vaciando de contenido la consideración de derecho fundamental de la representación sindical.
Quién pueda considerar que la lucha de clases son historias del pasado está tan equivocado como aquel que considere que la acción sindical ha de bailar al son de la competitividad empresarial. Eso no sería mas que una forma de colaboracionismo.
Paco Fernández, junio 2008

MOVIMIENTO OBRERO Y SINDICALISMO


Este artículo tiene la pretensión de no ser mas que un comentario al publicado por el compañero Paco López del SOT-UGT en torno al sindicalismo negociador frente al sindicalismo radical. Me hubiese gustado publicarlo antes, pero lamentablemente no puedo dedicar al blog todo el tiempo que merece.
Reconozco que me cuesta asimilar estos conceptos asociándolos al sindicalismo y alguien podrá decir que no son fruto mas que de la decadencia que ha sufrido el propio sindicalismo. Se que para algunos es mas propio hablar de evolución. Incluso habrá quién huya de estos términos. Pero ahí está la realidad que como siempre es incontestable.
Es justamente a ese proceso evolutivo al que deberíamos prestar atención
Para analizar cualquier proceso es obligatorio remontarse al punto de partida y examinar de forma precisa su trazabilidad. Es aquí donde aparecen todos y cada uno de los errores y aciertos. Porque hablar de radicalismos o de posturas conciliadoras son propios del sindicalismo. Pero son significaciones externas que nada tienen que ver con las organizaciones obreras, por lo menos en su uso polemista, y que hemos sido tan cándidos como para hacer con esto incluso una polémica intersindicatos.
Pero volvamos al principio y seamos capaces de distinguir entre los movimientos obreros organizados, que el Estado español finiquita en julio de 1939 y el sindicalismo, que germina como sugestión desde la Transición de 1977.
Las organizaciones obreras que nacen a la sombra de la Revolución Industrial solo tienen un objetivo : la dignificación de esa clase social a la que a los poderes económicos y a toda la coorte de poderes fácticos había que sensibilizar previamente para que le otorgasen la categoría de personas, de seres humanos. Por supuesto no fue fácil y se utilizaron los medios, los únicos medios que estas organizaciones embrionarias, incluyendo la nuestra, tenían a su alcance. No podían utilizar mas herramientas que las que se les proporcionaba. No conocían otro idioma que el que utilizaban las clases dominantes para dirigirse a ellos, que era el de la violencia. La moral social de la época relegaba al obrero a un escalón por encima de los animales y uno por debajo de las personas. Las colonias fabriles a las que en alguna ocasión se menciona, se retroalimentaban de mano de obra en semiesclavitud gracias a los hijos de los propios obreros que en cuanto alcanzaban un mínimo de autonomía vital eran condenados a repetir la vida de sus padres para mayor gloria de los “amos”.
Cuando los movimientos obreros consiguen casi concienciar a la clase trabajadora, cuando estos movimientos están en condiciones incluso de asumir tareas de gobierno político, los poderes económicos responden con uno de los monstruos mas terroríficos que haya engendrado la humanidad: el fascismo.
Hasta llegar a este punto, la reivindicación obrera no entiende de negociaciones. No negocia con los “amos”. No negocia con los poderes políticos que los sustentan. Reivindica lo que considera suyo y lo quiere sin trueque. Y lo que considera suyo por encima de todo, es la dignidad como personas. Como individuos. Este es el sentimiento anarco-sindicalista y por extensión, de todo el movimiento obrero. Y si se le reprime con violencia, contesta con violencia. Lo que ahora nos atrevemos a llamar de forma errónea sindicalismo radical.
Cuando el fascismo cobra cuerpo en Europa, las movimientos sociales están difuminados y atendiendo a intereses propios sobre todo en España. Los comunistas intentando aliarse con la burguesía, soñando con una nueva revolución menchevique. Los partidos políticos autodenominados republicanos pendientes de los formas de gobierno, y las fuerzas obreras sin norte claro. Pero aquí ya se había producido el primer gran error histórico del movimiento obrero en este país.

La fuerza hegemónica de este movimiento en las primeras décadas del siglo pasado, es decir la CNT ( a cuyos líderes recordamos e incluso reivindicamos como propios para no se sabe bien que) aún y siendo conscientes de esta hegemonía, tienden la mano y piden que sean las fuerzas obreras las que hablen con una sola voz y en unidad. Y en su intento de unión con nosotros, con UGT, son rechazados. Ese fue el error.
Los resultados de los alzamientos fascistas no hace falta que los repasemos.
Pero mientras los movimientos obreros (por favor, no asociar los términos obrero y comunismo, que es una equivocación muy extendida) permanecen en Europa en la oscuridad, en las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado, se produce un hecho al que todavía hoy vemos desde un prisma inducido y que intenta borrar de la escena al movimiento obrero. Me estoy refiriendo al manoseado mayo del 68 frances.

Los “progres” de la época y de épocas posteriores vendieron ese movimiento de tal forma que parece que lo que acabó con los gobiernos conservadores franceses y su forma de entender la sociedad, con De Gaulle a la cabeza, fueron las revueltas estudiantiles y las inacabables disertaciones de Sartre. Hay pocas personas que en referencia a esos hechos, mencionen siquiera la influencia que los movimientos obreros, con la CGT francesa a la cabeza, tuvieron en todo este proceso. Y no es que solo influyeran. Es que fueron los verdaderos artífices del cambio de modelo social. Paralizaron el país. Ocuparon las fábricas. Secuestraron a sus dueños y sus actuaciones fueron un calco de la famosa huelga de La Canadiense catalana pero a nivel estatal. El gobierno francés no cedió por las manifestaciones estudiantiles. Cedió porque el movimiento obrero le cortó hasta la respiración.
Y los “progres” herederos de los “progres” herederos de la época lo siguen silenciando y me atrevería a decir que incluso malintencionadamente. No fueron las canciones de Edith Piaff las que consiguieron que las asociaciones de trabajadores volviesen a la legalidad en ese país. Fue el esfuerzo, el sudor, las lágrimas e incluso la sangre de los trabajadores franceses organizados alrededor de la CGT. Y de eso solo hace cuarenta años.

Por otra parte tenemos el sindicalismo, que en el estado español nace negociando en el 77. Negociando con los fascistas de Falange que dirigían el Sindicato Vertical, cuyo interlocutor era Martín Villa. Nada mas y nada menos que negociaban su propia existencia. Y se estuvo a punto de dar continuidad a ese sindicalismo vertical, si los dirigentes de UGT de la época no hubiesen tenido la valentía de decir no, porque CC.OO. estaba encantada con la idea de este tipo de sindicalismo, eso si, teniendo ellos “responsabilidad de gobierno”. CNT sigue fiel a sus principios y no negocia. Aquí es donde se produce la fractura, que aún hoy no queremos ver, entre los movimientos obreros y su versión “ligth”: el sindicalismo, que corre el peligro de convertirse en el movimiento obrero domesticado.
Podemos estar de acuerdo o no con lo que alguien califica como sindicalismo de silicona y sus formas de actuar. Pero lo que nunca debemos hacer es menospreciarlos en infames ataques de soberbia, porque ellos no han variado en absoluto ni sus objetivos ni sus principios. Al igual que los poderes económicos y empresariales para los que los trabajadores somos una irremediable incomodidad de la que prescinden en cuanto tienen ocasión sin importarles lo mas mínimo lo que significa estar incluido en las listas del INEM a colectivos que difícilmente saldrán de ellas. Mientras existan patronos y trabajadores existirá la lucha obrera. Existirá la lucha por la dignidad del trabajador.

Da la impresión de que los movimientos obreros no son necesarios porque nos autoexcluimos de considerarnos obreros. No cerremos los ojos a que la clase trabajadora de este país solo ha conseguido el logro de consumir mas y no precisamente mediante una conquista. Los poderes económicos se quedan con nuestro tiempo (las horas trabajadas) y con el poco dinero que nos dan por el. Incluso nos dan facilidades para que les debamos todo el dinero que podamos ganar en nuestra vida laboral y que ganamos precisamente trabajando para ellos. Aún y así hemos de estar agradecidos y si reivindicamos algo primero hay que negociarlo. Alguien quiere dar la impresión generalizada de que el trabajador puede dar por finiquitada su lucha, porque el objetivo ya está conseguido, cuando en realidad con cada paso que damos hacia el, este se aleja un paso mas.
Estamos a tiempo de que la brecha entre movimiento obrero y sindicalismo no sea irreversible e irrecuperable, porque sin lugar a dudas triunfará el primero.
De nosotros depende.

Paco Fernández, junio 2008

RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA...de las empresas


Existen manifiestos que ya de por sí, su propio enunciado los hacen atractivos y en algunos casos incluso creíbles. Estamos intentando memorizar ahora uno bastante ambiguo: la Responsabilidad Social Corporativa de las empresas. No es fácil encontrar planes empresariales que además de fundamentar su propia existencia en la escrupulosa búsqueda de rentabilidad, sean proporcionados con lo que en la actualidad alguien define como responsabilidad social corporativa en las empresas.
El esclarecimiento de la nebulosa que rodea este expresado tan confuso lo podemos encontrar en la definición que da de el Lucio A. Muñoz en GestioPolis.com.

Atentos:
“La gestión óptima de la Responsabilidad Social Corporativa en las empresas como nuevo modelo de gestión y filosofía empresarial supone, además del cumplimiento estricto de las obligaciones morales, éticas y legales vigentes, la integración voluntaria en el gobierno, estrategia y administración de las mismas de determinadas políticas sociales, laborales, económicas, de garantía de los derechos humanos, medioambientales y de igualdad y respeto de la mujer que surgen de la relación transparente con los diferentes stakeholders o grupos de interés, es decir, de las relaciones que posee la propia empresa con su capital humano, proveedores, consumidores y clientes, competencia, accionistas, entorno medioambiental, administración pública y la sociedad, en general.”

Hay más:
La gestión de la Responsabilidad Social Corporativa en las empresas debe combinar el modelo financiero de gestión y el modelo socialmente responsable, dos modelos absolutamente compatibles.El modelo financiero, basado en la maximización del beneficio y aportación de valor al accionista y el modelo socialmente responsable, fundamentado en una concepción ética y solidaria de la empresa.
La Responsabilidad Social Corporativa o Empresarial persigue como fin primordial conjugar los objetivos económicos, sociales y medioambientales y, consecuentemente, conciliar los intereses que desea obtener la empresa con los de la sociedad.
Para las empresas que adoptan en su modelo de negocio una eficiente gestión de la Responsabilidad Social Corporativa supone, actualmente, una ventaja competitiva y un factor diferenciador.
Seguro que la productora Walt Disney sacaba de esto un guión encantador para alguna de sus películas, donde la dirección de la empresa fuesen ositos de peluche, los trabajadores conejitos laboriosos que se dedicasen a la fabricación de nubes de azúcar y todos marchasen felices por el bosque de caramelo. Pero nada de eso ocurre. La realidad es bien distinta y se nos presenta como que la única responsabilidad social de las empresas es aquella que le marca la legislación. El guión de las responsabilidades lo marcan la Ley de Prevención, la Ley de Igualdad, la Ley de Conciliación de la Vida Laboral.... y un largo etcétera. Todos estos cantos de sirena de responsabilidades corporativas no alcanzan siquiera la categoría de declaración de intenciones. Existen todavía demasiadas empresas de cualquier tamaño, que intentan buscar el modo de eludir el cumplimiento de sus responsabilidades. Afortunadamente también las hay que intentan cumplir puntualmente los mandatos de la legislación, pero ese es su tope.
Baste un ejemplo de cómo las responsabilidades sociales de las empresas, aún y estando recogidas en la legislación, son pasadas por el forro.
Siempre huyo de dar cifras porcentuales sobre hechos sociales, porque considero que no es mas que una forma, por parte de quién lo utiliza, de querer demostrar que tiene el asunto controlado, cuando lo único que se manejan son datos que en demasiadas ocasiones no entiende ni quién los emplea ni interesan a quién los recibe. Pero lo peor de todo es que esconden en demasiadas ocasiones verdaderos dramas personales que se disuelven en números vacíos. Muy a mi pesar os los voy a dar, para quien no los conozca.
Existe un colectivo social que según el INE está formado por el 9% de la población total del estado español, esto es aproximadamente, 3’5 millones de personas, de estos 1’3 millones están en edad laboral, pero su tasa de desempleo es del 26% nada mas y nada menos. Este colectivo soporta un porcentaje de desempleo un 40% mas elevado que el del resto de trabajadores. Supongo que habréis descubierto que me estoy refiriendo a las personas con discapacidad. A este colectivo lo ampara en cierta medida lo que conocemos como “cupo de reserva”, es decir, la legislación obliga a las empresas de mas de cincuenta empleados a reservar un 2% de plazas en sus contrataciones a este colectivo de personas. Solo hay un punto negro en todo esto. El incumplimiento por parte de los contratadores de este cupo de reserva, les supone una sanción administrativa de 3.000 euros e inhabilita a la empresa para contratar con las Administraciones Públicas. Demasiado barato como sanción. Muchos empleadores consideran más rentable el pago de esta infracción ( si es que alguna vez han de hacerlo) que cumplir la norma.
Existen iniciativas de empresas creadas como proveedores de servicios de personas con discapacidad. Una de estas empresas es el Grupo Fundosa que trata de demostrar y lo ha conseguido, que la rentabilidad de la empresas no está reñida con la integración social y laboral de los discapacitados. Y lo resumen de forma perfecta “Cualquier empleo lo puede desempeñar una persona con discapacidad. Solo hay que definir bien el perfil de la actividad y buscar el candidato ideal” Suelen poner como ejemplo la división empresarial de la Fundación ONCE cuya facturación anual asciende a cientos de millones de euros, que emplea a más de 14.000 personas, la inmensa mayoría de ellas discapacitadas. Enhorabuena a esta iniciativa empresarial. Pero a pesar de estas y otras iniciativas, el colectivo de personas con minusvalías arroja un porcentaje de desempleo vergonzante.
Permitirme que me sonría ante esto de la responsabilidad social corporativa de las empresas y dejarme por favor que os recuerde que el que entre en vigor una ley, no es el fin del camino, no es el objetivo cumplido. Al contrario. Nuestra responsabilidad como sindicalistas empieza el mismo día que esa ley entra en vigor y no solo en la revindicación de su existencia. Somos nosotros quiénes hemos de estar ahí, exigiendo su cumplimiento, allá donde tengamos que hacerlo.



Paco Fernández, mayo 2008

EL CUARTO PILAR


Tengo que reconocer, muy a mi pesar, la victoria total en la sociedad del sistema capitalista en el que todos nos sentimos tan cómodos, o no, no lo se. La realidad es que voluntaria o involuntariamente, todos nos hemos o nos han acomodado, con nuestro consentimiento o sin el, a un sistema en el que si de algo se puede prescindir es de la voluntad del individuo. No tratéis de encontrar en estas reflexiones alegatos marxistas porque no los hay. Es mas, si de algo prescinde el marxismo es precisamente de las voluntades individuales. Comparto en esencia las afirmaciones del anarco-sindicalista Ángel Pestaña (este si que era "treintista") cuando definía el marxismo ..” Por lo tanto, al aceptar el marxismo, hay que aceptar que las formas sociales son las resultantes obligadas de las formas económicas, con lo que se destruye en él cuantas ambiciones pueda tener de mejorar su cultura, su moral, su conocimiento y su deseo de saber el cómo y el por qué de todo cuanto le rodea. Es decir, se destruye en él la espiritualidad y cuanto le impulse a buscar lo superior y lo elevado. Se le reduce casi a la condición de bestia. De una bestia un poco más inteligente que las demás bestias; pero se le reduce a tal condición. Pues para él las ideas no significan nada; lo son los hechos económicos". No se andaba con tonterías.
No se trata de reabrir el debate marxismo-capitalismo porque ya no caben más. Lo que intento trasmitiros es la contundencia con la que el sistema capitalista ha anulado cualquier disidencia a sus postulados y como ha invadido, casi sin resistencia, cualquier territorio de obra o de pensamiento que le fuese, por naturaleza, hostil.
Cuando desde posiciones sindicalistas se dan réplicas en términos económicos a cualquier problema o reivindicación laboral, no estamos haciendo mas que entregarnos.
Cuando levantamos banderas, por ejemplo, contra la lacra de la accidentabilidad laboral, y lo hacemos en términos de como los accidentes laborales tienen una repercusión directa del nosecuantosporciento en el PIB solo queda decir “apaga y vámonos”. ¿Por qué diablos lo tratamos todo desde el prisma económico? ¿acaso hemos renunciado a cualquier otro fundamento? ¿nos hemos sometido voluntariamente a una única vertebración social: la económica?. Todo aquello que trata de enfocarse desde otra perspectiva que no sea la pecuniaria nos suena a romanticismo. Incluso las leyes de carácter de protección social acabamos tratándolas y discutiéndolas en términos estrictamente mercantiles. Al iluso del rey Midas, por propia voluntad porque así fue su deseo, todo lo que tocaba se le convertía en oro (menudo marrón). Este sistema todo lo que toca lo convierte en kk, eso si, rentable.
Baste como ejemplo el echar un vistazo a la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia (abreviando, Ley de Dependencia). Los responsables del Gobierno Estatal en el momento de su entrada en vigor, la publicitaban así...la ampliación de derechos civiles con la atención a las personas mayores y las personas con discapacidad. Hemos recuperado en el siglo XXI la tradición socialdemócrata de fortalecer el Estado del Bienestar.....Todas las personas dependientes tendrán garantizado el acceso a servicios sociales y prestaciones económicas. Estas y muchas otras imprecisiones sirvieron de presentación de esta ley a la entonces secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad, Amparo Valcarce.
Pero hay réplicas más allá de compromisos económicos de quienes realmente son la parte fundamental y realmente importante de la cobertura de esta ley: las personas discapacitadas. José Antonio Nóvoa Romay es miembro del Foro de Vida Independiente y su visión del mal llamado “Cuarto Pilar” no es tan triunfalista ni bucólica como la del Gobierno de turno. Para José Antonio, lo mejor de esta ley es que por fin existe...Se presume que esta ley originará importantes efectos desde el punto de vista humano y de la construcción de la sociedad. Quienes abogamos por los derechos humanos de las personas discapacitadas vemos complicaciones para que esta ley sea un instrumento para lograr su ciudadanía efectiva. Encontramos la trampa del paradigma fundada sobre las creencias, valores y prácticas que condicionan la percepción del fenómeno de la dependencia, conformando una cosmovisión que nos reduce a personas que tienen el derecho a esperar ayuda de manos de profesionales que asumen una potestad categórica. Imposibilita para reconocer a las personas en situación de dependencia como personas con diversidad funcional, sin distinción por criterios de edad o etiología de la insuficiencia, que funcionamos en forma diferente, interactuando con numerosas barreras que impiden la participación en igualdad de condiciones .Alienta los artificios sustentadores del “minusvalismo y el viejismo”. El prejuicio asistencialista incapacita para apreciar a las personas con diversidad funcional en situación de dependencia como ciudadanos que hemos de enfrentar problemas sociales, económicos y políticos que son una manifiesta discriminación de nuestros derechos humanos y civiles. ¿Cómo superar el prejuicio? Contando con los medios para responsabilizarnos de nuestra propia vida.
Realmente no se cuantas de las observaciones de Novoa pudieron ser tenidas en cuenta a la hora de dar forma a la Ley de Dependencia, pero puedo imaginarme cuantas se han pasado por alto.
Lo que estoy seguro que en ningún momento se ha perdido de vista es la repercusión económica de la ley y lo que la diferencia de los sistemas públicos de sanidad, educación o pensiones. Y es el hecho de que los usuarios han de participar en función de sus rentas o patrimonios, algo inaudito que lo convierte en un derecho de calidad inferior. ¿Equivale esto a decir que convierte a los beneficiarios en una clase inferior de personas?.
Pero al margen de los beneficiarios están los beneficiados . Aquellos que han olido de lejos el botín. Estos son los datos que les gusta escuchar: En 2015 se dotará económicamente al Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia con el 1% de PIB.Y eso es mucha pasta. Y ahí están los grupos de interés del sector sociosanitario, ahí está el sector proveedor de servicios y ahí están un largo etc de intereses diversos, fundamentados en el único objetivo común de medrar económica o socialmente. Mientras tanto, los que han de ser el núcleo fundamental de la propia existencia de esta ley, seguirán sobreviviendo en hogares o excluidos en instituciones, pero el brillo de los beneficios nos hará perder de vista que esto no es mas que una forma de opresión.
Y nos iremos a dormir tranquilos.


Paco Fernández, mayo 2008

INCREMENTOS SALARIALES DE IPC (versión patronal)

Documento interesante donde la patronal del sector Químico, FedeQuim, trata de aclarar a sus asociados como han de trasladar a la Masa Salarial de sus empresas los incrementos anuales de IPC, previniendoles ante malas artes sindicales

Me he limitado a hacer un "cortar y pegar" del documento, así que es textual.

Paco Fernández, abril 2008




COMUNICADO DE FEIQUE SOBRE LA DISTRIBUCIÓN DEL INCREMENTO DE LA MASA SALARIAL BRUTA EN RELACIÓN CON EL INCREMENTO DE LAS TABLAS DE MÍNIMOS DEL CONVENIO

Estimado asociado:
Por parte de la Comisión Sociolaboral de FEIQUE se ha decidido realizar el presente comunicado con el objetivo de aclarar la forma en que deben aplicarse los incrementos salariales sobre la Masa Salarial Bruta teniendo en cuenta que las tablas de SMG de los artículos 32 y 44, el Plus Convenio del artículo 29.1 cuando está establecido en un porcentaje sobre estos últimos, así como otros pluses cuya cuantía mínima queda regula en el Convenio Colectivo (nocturnidad y turnicidad), se actualizan con el mismo porcentaje de incremento que el establecido para dicha Masa Salarial, pero sin restarles el porcentaje de reserva que prevé el propio Convenio en su artículo 33.
Es decir, se trata de analizar el efecto que debe tener sobre las operaciones de incremento de cada concepto el hecho de que, si por ejemplo, el Convenio establece un porcentaje de incremento sobre la MSB depurada del 2,9%, con un 0,58% de reserva, la tabla de SMG del artículo 32 se actualice en un 2,9%.
Todo ello como consecuencia de algunas consultas que al respecto se han presentado en la Comisión Mixta y ante una cierta práctica sindical de reclamar una forma de aplicación de los incrementos que se expondrá más adelante y que, salvo acuerdo entre empresa y representantes de los trabajadores, FEIQUE entiende debe rechazarse.
A efectos de analizar esta cuestión debe señalarse que, una vez calculada la MSB depurada de la empresa siguiendo el procedimiento del artículo 33 en su conjunto, se deben realizar las operaciones de incremento salarial que señala el Convenio pero siendo recomendable que se hagan en el orden que se indica a continuación ya que, la variación de éste, puede llevar a resultados diferentes y, en ocasiones, a un mayor coste salarial.
Así, para un ejemplo de 2007, en el que estaba previsto en el Convenio un incremento del 2,9% con un 0,58% de reserva, y para un ejemplo de MSB depurada de 2.451.938,69, la primera operación a realizar sería calcular lo que representa, por un lado, un 2,32% de ésta última cantidad, y que es lo que se va a destinar al incremento directo de los conceptos (considerados globalmente) que forman parte de esa MSB depurada y, por otro lado, calcular un 0,58% que será la cantidad destinada a la reserva.
2.451.938,69* 2,32% = 56.884,98€ (Para incremento directo de salarios)

2.451.938,69* 0,58% = 14.221,24 (Reserva)

La suma de ambas cantidades (71.106,22€) sería por tanto el gasto total de incremento para 2007 sobre la MSB de 31.12.06.
Es muy importante que, antes de utilizar la reserva, se distribuya el 2,32% (es decir, los 56.884,98€ en el ejemplo analizado) entre los distintos conceptos que forman parte de la MSB depurada de 31.12.06 pero teniendo en cuenta que las tablas de SMG, el Plus Convenio si está establecido en un porcentaje sobre el SMG y los pluses de nocturnidad y turnicidad establecidos en los artículos 40 (nocturnidad) y 44.7 (turnicidad) en empresas donde se paguen estos mínimos se actualizan, en el ejemplo que analizamos, en un 2,9%.
Ello supone que se produzca un “deslizamiento” del incremento de unos conceptos a otros pudiendo llegar a suponer incluso que la subida del 2,9% que corresponde al SMG, al Plus Convenio (cuando está establecido en un % sobre dicho SMG) y a los pluses de nocturnidad y turnicidad, consuman el total del incremento del 2,32% que debe tener el salario total de cada trabajador, con lo que al resto de conceptos debe corresponderles un incremento inferior al 2,32%, pudiendo incluso llegar a ser del 0%
Debe tenerse muy en cuenta a este respecto lo señalado en el artículo 33.II.2º, según el cual, las empresas, una vez deducida la reserva, utilizarán el 2,32% (para un ejemplo de 2007) para incrementar de manera directamente proporcional el salario total de cada trabajador, exceptuando antigüedad y complemento de puesto de trabajo.
En base a este artículo debe rechazarse, a juicio de FEIQUE y en contra de lo que muchas veces se pretende por parte sindical, que el 2,32% se aplique de forma individualizada sobre cada concepto que forme parte de la MSB depurada (con lo que se consumiría el total de incremento del 2,32% del salario total de cada trabajador) y, para cubrir la diferencia de los conceptos que en el Convenio hayan crecido por tablas en un 2,9% (SMG, nocturnidad y turnicidad), se detraigan las cantidades necesarias de la reserva.
Entiende FEIQUE que esta forma de aplicar los incrementos debe rechazarse porque desvirtúa gravemente el concepto de incrementos sobre masas salariales y reduce innecesariamente las cantidades de la reserva.
Debe señalarse por ello igualmente que, la detracción de cantidades de la reserva para alcanzar las tablas de mínimos del Convenio (o el porcentaje pactado en la empresa de Plus Convenio) debe serlo solamente si con el incremento del 2,32% aplicado sobre el salario total de cada trabajador, no se alcanzasen esos mínimos.
Ello ocurriría por ejemplo en una empresa en la que solo se abonasen los SMG del artículo 32. En este caso resultaría que, aplicando una subida al salario total del trabajador (que sería solo ese SMG) equivalente al 2,32% no se alcanzarían los nuevos valores de las tablas de SMG del Convenio (que hubiese crecido en un 2,9%) y sería por tanto necesario utilizar la totalidad de la reserva para alcanzarlos.
Puede concluirse por tanto que, a juicio de FEIQUE, la forma correcta de distribuir el incremento de la MSB es aplicando un 2,32% (para un ejemplo de 2007) al salario total del trabajador pero teniendo en cuenta que determinados conceptos crecen en un 2,9% (por venir fijado su incremento mediante las correspondientes tablas saláriales en el Convenio) y de lo que necesariamente debe desprenderse que el resto de conceptos tengan una subida inferior al 2,32% según el sobrante que resulte una vez cumplidos esos mínimos fijados en Convenio. Solamente si, una vez realizado lo anterior, se siguiese sin cumplir alguno de los mínimos del Convenio sería procedente acudir a las cantidades destinadas a la reserva.
Por último queremos poner en tu conocimiento que la cuestión suscitada en este comunicado fue objeto de una consulta a la Comisión Mixta que finalmente fue retirada por la representación sindical tras un amplio debate con nuestros servicios de asesoría por considerar más convenientes a sus intereses evitar una resolución al respecto y ello aunque aceptaban la interpretación de FEIQUE de la que entendemos no podrían disentir.
Esperando haber aclarado la cuestión planteada quedamos a tu entera disposición para cualquier comentario que quieras realizar al respecto.
En Madrid, a 15 de abril de 2008.

EXPEDIENTE X



Hasta fechas recientes, la comunidad científica presentaba como hecho probado el que el ser humano utiliza un porcentaje escaso del total de su capacidad cerebral. Aún y así esta infrautilización de nuestra capacidad cognitiva no ha sido freno condicionante para ostentar el dudoso titulo de especie dominante. Quizás dentro del proceso evolutivo de nuestra especie, hemos llegado a desarrollar justa y necesariamente la capacidad que nos era precisa en nuestra lucha por la supervivencia como especie. Se nos presentaban teorías, a cual más disparatada, de lo que el ser humano sería capaz de realizar, una vez supiese administrar y hacer uso de ese porcentaje “dormido” de su consciencia. Pues bien, parece ser que la propia comunidad científica esta desmontando estas teorías o al menos, disminuyendo de forma significativa ese porcentaje de capacidad cerebral del que teóricamente no hacemos uso. Es evidente que nuestro sistema neuronal difiere del resto de las especies. Seguro que tenemos alguna neurona más que los caballos y esta nos hace controlar e impedir el que caguemos cuando andamos.
Posiblemente solo tengamos “dormida” esa parte de nuestro cerebro que nos impida el aprender de nuestros errores. Yo creo que no es que la tengamos dormida, sino que la tenemos en un estado vegetativo que ríete tu de las coles lombardas.
Esta puede ser una explicación a la actitud que hemos mantenido durante el tiempo en el que el conflicto de los trabajadores de TMB de Barcelona ha estado en primera línea sindical. Ante una reivindicación laboral mejor o peor planteada, hemos optado por posicionamientos ambiguos, que quizás alguien pueda justificar. Y ese alguien, de existir dentro de nuestro Sindicato, un Sindicato de clase, debe de dar explicaciones. Ha habido posicionamientos gemelos en otros sindicatos, pero los posicionamientos de otros que se justifiquen en su casa.
Quizás lamentablemente estemos al límite de nuestras capacidades y no sepamos ver el que en este conflicto laboral, como en todos los demás en los que la clase trabajadora reivindica sus derechos, hemos de estar en primera línea, como estamos afortunadamente en casi todas las ocasiones.
Pero al margen de capacidades, que dudo que sea nuestro problema, se puede interpretar que nuestro posicionamiento derive de lo que estoy seguro que no es; de posicionamientos políticos corporativistas.
Todos dentro de nuestro Sindicato sabemos y aceptamos el que los objetivos de los partidos políticos no son los objetivos de los sindicatos de clase, por lo tanto opción descartada.
La definición de los políticos mas acertada de las que tengo conocimiento, la dio en su día el profesor José Luis Aranguren en su obra “Ética y Política”, de la que por cierto os recomiendo su lectura. Escribía Aranguren que los políticos son los “sacrificadores profesionales de su conciencia”. Pero nosotros estamos indudablemente limpios de complicidad con ellos, en cualquiera de sus grados. Dudo que exista algún sindicato de clase colaboracionista, o que limite su función a la mera oposición verbal, y mucho menos que se esconda tras el silencio; o por lo menos quiero dudarlo. Y por supuesto la Unión General de Trabajadores está fuera de toda sospecha. Y es nuestra solemne obligación que continúe siendo así.
No solo por mantener las siglas de la UGT en el lugar histórico que se merecen, sino además, porque no seremos nosotros quienes perdamos de vista a quienes nos debemos.



Paco Fernández, abril 2008

...NADA POR AQUÍ...NADA POR ALLÁ



Sistema electoral español. El arte del birlibirloque

Estamos en plena segunda fase del "proceso democrático" tras las elecciones al Congreso y al Senado estatales del pasado 9 de marzo. Llega la hora de la ingeniería política, del reparto del botín. Es el momento de rentabilizar el apoyo que han recibido en las urnas los difentes partidos políticos, y esa es a día de hoy la "prioridad nacional". Esta claro que hay una serie de puestos a cubrir que permiten el perfecto funcionamiento de las instituciones que son garantes de que nuestro "sistema democrático" se desarrolle, cuando menos, con normalidad. Y justamente ahí, en esas instituciones van a tener representación equitativa, quién, tras el mandato de la "soberanía popular" manifestado en las urnas, reperesentan la voluntad del electorado, osea de todos y cada uno de los que participamos con nuestro voto en las elecciones.
Los ingenuos como yo todavía creíamos en aquello de un hombre/una mujer un voto. Y que la suma de estos es quién daba representación, más o menos numerosa, más o menos influyente en las instituciones. Pero en realidad no somos más que eso: ingenuos. Y es así como nos llama la ley electoral. Se vuelve a repetir el sofísma aquel de tu haz las leyes y dejamé a mi hacer los reglamentos.
No es muy complicado de adivinar el que me estoy refiriendo a la vergüenza que supone, o mejor dicho, a la desvergüenza que supone que unas listas electorales, como son las de Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya, que han obtenido 963.040 votos en el ambito estatal, obtengan como resultado el estar representados por dos diputados. No se ver la equidad en relación a unas listas, que bajo las siglas de CiU, obtiene 774.317 votos y su representación es de diez diputados, o las del PNV, que con 303.246 votos se ve representado con seis diputados. Ahí están también Esquerra Republicana con sus 296.473 votos y tres diputados, Bloque Nacionalista Galego con 209.042 votos y dos diputados o Coalición Canaria con 164.255 votos y dos diputados.
Esto legitima a IU o a Iniciativa para hablar de fraude. Y a mí con ellos.
El reparto equitativo de estos votos aún depara sorpresas, ya que los únicos perjudicados serían, de los antes mencionados, PNV que perdería dos diputados, y CC que perdería los dos. ERC ganaría uno, el BNG otro y CiU se quedaría como está. Evidentemente IU-Iniciativa se vería reforzado nada más y nada menos que en doce diputados más. Los dos "grandes" PSOE y PP perderían respectivamente nueve y seis diputados.
Quizá hablar de estas cifras escondiendolas detrás de siglas políticas, enmascare cual es el verdadero fraude, que no es otro que el de darle más valor relativo al voto de un ciudadano que al de otro, pasandonos la igualdad por el forro. Y eso no solo es un fraude, es una inmoralidad ante la que casi todos asentimos.
He tardado casi un mes en expresar esta opinión y la firme revindicación a un cambio ¡¡ya!! en la ley electoral a la espera de la reacción ante esta realidad por parte del "pensamiento progresista y de izquierdas". Al margen de la de los compañeros de IU-Iniciativa, lamentablemente se han dejado oir pocas voces. Han podido más las rentabilidades partidistas.


Paco fernández, abril 2008

LÍMITES AL DERECHO DE HUELGA...¿MÁS?

Es de todos conocido, que el derecho a la huelga tiene reconocido el status de derecho fundamental. Pero ningún derecho es ilimitado. Entre otras cosas, porque de no ser así se daría la paradoja de que el ejercicio de un derecho limitaría o imposibilitaría el ejercicio de otro. Evidentemente no puede darse la situación de poder ejercer derechos incompatibles entre si, o dejarían de ser derechos. ¿Quiere por tanto esto decir que hemos de delimitar el ejercicio de los derechos?. Personalmente considero que no, pero sí que hemos de formular medidas que minimicen el golpe que pueda sufrir un derecho colectivo o individual, por el mero hecho de ejercitar otro.
Lo que equívocamente se puede interpretar como fondo de la cuestión, es el que si realmente puede un colectivo de trabajadores interferir en mi, o nuestro, derecho a recibir determinado servicio con total normalidad y/o comodidad, amparándose en su derecho a una reivindicación laboral a través de determinados instrumentos, como es el derecho de huelga. Mi respuesta a esta interpretación es que sí.

Son pocos los que en algún momento pudieran plantearse el debatir el derecho a la huelga. Pero no son tan pocos los que estarían dispuestos a planteárselo, si este derecho ejercitado por otros llegase a incomodarles en su cotidianidad.
No estamos sensibilizados socialmente ( a estas alturas de la Historia ) con lo que realmente significa el derecho a la huelga. Quizás por desinformación, quizás por desinterés...... A lo que si estamos suficientemente sensibilizados es a sus repercusiones. Y si estas las recibimos directamente los ciudadanos, nos cuesta poco el calificar a las huelgas de abusivas, quizás porque realmente confundimos, como escribe Javier Marías, el no ver nuestros derechos como tales, sino como algo “que nos es debido” y por lo que no vamos a dar tregua a quién ha de resarcir su abono; y ¡¡ay de aquel que se interfiera en la inmediatez y presteza que conmigo ha de tener el deudor!!
Al margen de la legislación, ¿hemos de valorar siempre la relación causa-efecto que la convocatoria de una huelga va a generar? ¿el alcance que tendrá esta medida y su justa correspondencia con el objetivo a conseguir?. Esto, en cuanto a los servicios públicos ya lo delimita la mismísima Constitución y la interpretación que da el Constitucional es claramente restrictiva con el huelguista. De ahí el que nos puedan parecer en ocasiones desproporcionados los servicios mínimos decretados.

Generalmente, en los sectores primarios y secundarios, esta relación se observa con rigurosidad. Los que se denominan “puestos de trabajo exportables”, es decir, aquellos que si no están aquí, pueden estar en cualquier otro sitio de similares características (deslocalización) o aquellos en los que el contratador no ve suficiente rentabilidad a su inversión ( y opta por cambiar de negocio, con lo que eso significa para sus empleados ), se examina con lupa la posibilidad de hacer uso de este derecho, y en contadas ocasiones se lleva a la práctica, incluyendo en estas las “políticamente correctas” es decir, en tiempos de negociación de convenios. Pero esto no es más que fruto de una opción coercitiva. Lamentablemente, cuando vemos a algunos de estos compañeros en huelga, al margen de estos supuestos de huelgas contractuales, es porque sus puestos de trabajo están tocados de muerte.

En el sector terciario, el sector servicios, existe una precariedad tal, que la mayoría de los trabajadores de este sector difícilmente pueden siquiera el plantearse el ejercitar este derecho. Una victoria mas de los patronos.

Sin embargo y dentro de este sector encontramos trabajadores cuyos puestos de trabajo ni son precarios en su conjunto, ni exportables y no se intuye el que el contratador vaya a cambiar de negocio. Me estoy refiriendo a los servicios públicos dependientes de las administraciones. Aquí parece ser que ejercitar este derecho es menos “peligroso”. Además las repercusiones para el contratador público no son las mismas que para el contratador privado. Quién realmente sufre las consecuencias son los demás usuarios de estos servicios, o sea todos nosotros.

¿Podemos decir que estos trabajadores utilizan el derecho a la huelga, desde una posición de privilegio? A simple vista pudiera parecer que sí, pero no son ellos los responsables de esa posición y por descontado ejercitan un derecho que les es propio y al que de ningún modo tienen el porqué renunciar ni absolutamente nadie se lo podemos cuestionar. Cosa diferente es que alguien pesque en aguas revueltas y salga beneficiado con estas convocatorias, como posiblemente suceda.
Estos trabajadores ya ven delimitado el ejercicio de su derecho de huelga por el hecho de comparar o valorar, desde prismas legalistas, su reivindicación frente a la repercusión social de la medida.
Deberíamos recordar lo que objetivamente significa la convocatoria de una huelga, cual es la garantía que ofrece y cual es el derecho protegido, y esto no es mas que el tener la facultad de suspender temporalmente la relación contractual entre empleado y empleador, lo que de alguna forma nivela las posiciones y resta poder de dominio en las negociaciones al empleador. Pero esto nos aboca sin alternancias a que solo exista una forma legal de llevar a cabo una huelga, ya que si la relación contractual queda suspendida, la producción o la prestación de servicios han de quedar suspendidos por parte de los contratados que libremente de adhieran a ella. Quedan en la ilegalidad otras formas de desarrollo de la huelga, como son la huelga de celo, o la rotativa. Todo ello en aras a la proporcionalidad, es decir, si el empleador pierde producción, el empleado ha de perder salario. Esto se debe a que el legislador estima que una situación de huelga ha de ser diàfanamente reconocible y así lo corroboró el Tribunal Constitucional ante el recurso de inscontitucionalidad que presentó Nicolás Redondo contra diferentes preceptos de esta ley de huelga, donde, por cierto, uno de ellos era el veto a los funcionarios públicos de este derecho. Si tenéis la oportunidad de consultar los artículos derogados de la ley de huelga, podréis comprobar cuantos de estos lo fueron como consecuencia del recurso presentado por el entonces Secretario General de la Unión General de Trabajadores, Nicolás Redondo, desde su posición de Diputado en las Cortes. Pero esos eran otros tiempos.

Por lo tanto, si unos trabajadores hacen uso de uno se sus derechos fundamentales, y además en la forma en la que la propia normativa legal exige, porque no da margen a desarrollarlo de ningún otro modo ¿que límites habríamos de añadir más?

Busquemos la raíz del problema en la propia estructura legal del derecho de huelga. Y es ahí donde también hemos de buscar la presumible desproporcionalidad en relación al alcance de los servicios mínimos en cuanto a la prestación de servicios públicos se refiere. Atentos a lo que sobre esto dictamina la mas alta instancia jurídica : El derecho de los trabajadores de defender sus intereses mediante la utilización de un instrumento de presión en el proceso de producción de bienes o servicios cede cuando con ello se ocasiona o se puede ocasionar un mal más grave que el que los huelguistas experimentarían si su reivindicación o pretensión no tuviera éxito. Es claro que ocurre así cuando se impide o se obstaculiza gravemente el funcionamiento de lo que la Constitución llama «servicios esenciales de la comunidad». De aquí puede extraerse la conclusión de que la decisión sobre la adopción de las garantías de funcionamiento de los servicios no puede ponerse en manos de ninguna de las partes implicadas, sino que debe ser sometida a un tercero imparcial.

Sinceramente, se me escapa el margen por donde se pueda limitar más el derecho de huelga.



Paco Fernández, marzo 2008

LEY DE IGUALDAD . AMORES QUE MATAN


Que los trabajadores/as, como colectivo, somos unos potenciales defraudadores del sistema público de protección social, es algo con lo que las asociaciones patronales y sus adheridos, comulgan con la fe del converso. Es más, incluso dudo de que utilicen el término “potenciales”. No es que les preocupe en exceso el que alguien pueda, con su actitud, hacer uso indebido de un sistema de protección social justo, solidario y eficiente (por lo menos este es el sistema que perseguía la Declaración para el Diálogo Social 2004). No, no es eso. Sus preocupaciones están mas en la línea de los daños colaterales bushianos que la aplicación y cumplimiento de cualquier medida de protección social pueda causar en su cuenta de resultados. Así, cuando todos nos felicitamos por la entrada en vigor de normas como la Ley para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres Trabajadores, cuando todo son aplausos y palmaditas entre la representación de los contratados, los contratadores disimulan mal una sonrisa de medio lado como gesto de alivio. Y cuando uno les ve brillar el diente de oro, no puede por menos que preocuparse. Acto seguido, una certeza nos desasosiega “ en algo la hemos cagao pifiado”.
Hay una antigua máxima que dice “tu haz las leyes y déjame a mi hacer los reglamentos”. Actitud taimada y sibilina donde las haya, pero desde luego con unos resultados excelentes.
Esta ley es evidentemente una herramienta muy útil, pero ¡¡ojo!! no perdamos de vista los desarrollos reglamentarios.
¿Alguien puede pensar que la entrada en vigor de la ley de Igualdad provoque unos efectos totalmente contrarios a los previstos en algunos de los supuestos protegidos? Pues si, así es. Y nada más y nada menos que en el subsidio por riesgo durante el embarazo. Vamos a verlo con datos: En el año 2006, antes de la entrada en vigor de esta ley, 10.122 mujeres trabajadoras percibieron la prestación por riesgo durante el embarazo, con cargo a la Seguridad Social. En abril del 2007, entra en vigor la ley de Igualdad y descubrimos el porque de los brillos áureos y las sonrisas mal disimuladas. Son las mutuas las que pasaron a gestionar y asumir el pago de las prestaciones derivadas de las licencias por riesgo durante el embarazo. De un total de 248.242 mujeres trabajadoras que disfrutaron de permisos por maternidad, solo 2.653 recibieron prestaciones por riesgo durante el embarazo. Nada mas y nada menos que un 73,8 % ha descendido en un año el número de mujeres trabajadoras que han recibido esta prestación.
Es indudable que las mutuas concertadas con las empresas para cubrir los riesgos profesionales están atendiendo esta obligación que les impone la ley, no solo de forma restrictiva sino con un más que sospechoso fraude de ley.
Muchas trabajadoras desamparadas en el derecho que les asiste, acuden a su médico de cabecera con el fin de obtener la baja médica por enfermedad común. Con los perjuicios que eso supone para la mujer contratada y los beneficios para el contratador
Acabamos de celebrar el Día Mundial de la Mujer Trabajadora, donde no faltan los actos reivindicativos, como no puede ser de otra forma, pero se nos siguen colando situaciones como esta.
Seguro que desde nuestro sindicato, la Unión General de Trabajadores, vamos a conseguir el enmendar esta situación.



Paco Fernández, marzo 2008

MODIFICAR EL ESTATUTO DE LOS TRABAJADORES



La entrada en vigor del Estatuto de los Trabajadores, con rango de ley, allá por el año 1980 marcó sin duda uno de los logros históricos más importantes en el reconocimiento de los derechos de la clase trabajadora en el estado español, frente a quienes hasta ese momento habían hecho y deshecho a su antojo atendiendo a sus propios intereses, sobre cuales debían ser las reglas del juego en las relaciones empleado-empleador. Aún hoy en día, cuando el empleador hace referencia a sus empleados lo hace como a sus recursos humanos. ( ¿desde cuando una persona es un recurso? ) La figura del siervo de la gleba, trasladada a un entorno industrial, era el condicionante de esas relaciones. Concienciar al trabajador de que ese no era su rol en la sociedad fue lo que llevó a Pablo Iglesias junto a otros compañeros a los que no podemos olvidar, a fundar la Unión General de Trabajadores. Y de eso van a cumplirse en breve 120 años.
A aquel texto inicial que recogía los derechos fundamentales del trabajador, se le han ido añadiendo a lo largo de estos años, modificaciones que lo adaptaban a la realidad del momento, a las reivindicaciones de la clase trabajadora. Que lejos quedan aquellas modificaciones de 1983 que fijaban la jornada máxima semanal en cuarenta horas o el derecho a treinta días de vacaciones anuales. Los añadidos a los sistemas de contratación, por el que se buscaba y se sigue buscando, la no exclusión de ningún colectivo del ámbito laboral, reformas estas, aparejadas a las modificaciones en la ley de la Seguridad Social, que daban y dan cobertura en forma de bonificaciones al contratador que emplea a estos colectivos.
La reivindicaciones de los trabajadores tienen su réplica en los intentos de los patronos de recortar estos derechos. No queda tan lejos la Reforma Laboral del 2006 donde la CEOE ponía como condición indispensable para aceptar modificaciones que evitasen el encadenamiento abusivo de contratos temporales o la limitación de edad para la celebración de contratos para la formación o las medidas urgentes para el incremento del empleo y su calidad, el que se modificase en el Estatuto de los Trabajadores y se erradicase de este la indemnización por despido de 45 días por año con un máximo de 42 mensualidades. En la actualidad el contrato indefinido con indemnización de 33 días por año puede hacerse a prácticamente todas las mujeres, los mayores de 45 años, los discapacitados y a todo aquel que lleve seis meses en el paro.
Al no conseguirse estos objetivos por esta vía, ¡¡atención!!, entra en escena el salvador de la patria encabezando a sus huestes.
Y ofrece como parte de su programa electoral el reformar el Estatuto de los Trabajadores, pero ¿con que fin?. Según el ínclito líder de la derecha mas reaccionaria de Europa, esta reforma irá encaminada a adaptarlo a la realidad económica y social . Los aspectos que pretende reformar este ¿partido político? mejoraran la competitividad y el bienestar de los españoles gracias entre otras cosas a un marco laboral más flexible. ¿A que se referirá este individuo con su pretensión de modificar los derechos laborales adaptándolos a la realidad económica? Es fácil adivinarlo. ¿Qué nos dice este indocumentado de discurso memorizado? Que flexibilicemos (que renunciemos a) nuestros derechos tan costosamente conseguidos y así alcanzaremos nuestro bienestar.
El slogan de si tu no votas ellos vuelven es mas que acertado. Pero no perdamos de vista que la amenaza que encierran estas palabras es mas extensa que la sola referencia a los lideres actuales de esta derecha reaccionaria.
La penuria de la clase trabajadora esta asociada, a través de la historia, al ejercicio del poder de estos rancios clasistas. Pero da la sensación de que un amplio sector de la sociedad se hace acreedora de una memoria selectiva. O mejor dicho, de una amnesia colectiva aguda, que deshonra el recuerdo de quienes dedicaron su vida a luchar por la libertad y la dignidad de los trabajadores.


Paco Fernández, Marzo 2008

PERMISIVIDAD CON EL ABSENTISMO LABORAL


Flexibilizar el mercado laboral viene siendo objetivo prioritario del poder económico. Es extraño encontrar alguna ocasión en la que se trate el asunto que se trate en cualquier mesa negociadora o de debate, este tema no sea referenciado como necesidad imperiosa para la estabilidad económica y como no, para la creación de empleo.
Que existe esta flexibilidad es más que evidente. Su punto álgido son las empresas de Trabajo Temporal. Los trabajadores contratados por estos “prestamistas” y puestos a disposición de terceros en condiciones precarias son quienes más sufren sus consecuencias, aunque la precariedad alcanza ya a un gran número de puestos de trabajo (el 70% según los datos más fiables) sobre todo en el sector servicios.
Este sector económico, al que denominan sector terciario, supera con creces la capacidad de generar empleo del llamado sector secundario; la industria. Según datos que publica Jaume Llopis, en El Economista, el 60% de la población activa del estado, trabaja en el sector servicios. Llopis nos asegura que la industria, en general, nunca más será generadora de puestos de trabajo. La operación matemática es simple para poder calcular a cuanto asciende la precariedad laboral en computo estatal. El futuro no es demasiado esperanzador.
Es inquietante el que este amplio sector de la población ocupada laboralmente, lo esté bajo condiciones que rozan la mismísima legalidad y que además este sector servicios sea el futuro no muy lejano de la amplísima mayoría de los puestos de trabajo ofertados. No estamos sabiendo embridar esta sacudida que sufre el mercado laboral y eso nos pasará factura.
El sector industrial, que cuenta en su conjunto con una aceptable solidez sindical, entre otras cosas por la experiencia que acumula, también se dejó comer un terreno, que hoy por hoy se presenta como irrecuperable. Y digo se dejó, porque tras la profundísima crisis económica de los años ochenta, que significó una verdadera penuria para la clase trabajadora, esta tuvo que optar entre empleo precario (ETT´s) o no empleo. No había elección. Pero esta crisis hace tiempo que pasó, es cierto que han habido réplicas aunque no de la misma intensidad, pero la estructura de esta precarización no es que esté igual de viva, es que crece y se retroalimenta con voracidad en otros sectores y está lejos de desaparecer de este.
Se cuenta en el sector industrial, con la garantía de unos derechos laborales reivindicados convenio a convenio que dificultan el que el poder económico y a través de la negociación, consiga su verdadero objetivo que es el de flexibilizar aún más, (atendiendo a su único interés) las relaciones laborales. Su objetivo de excelencia es muy simple: a mayor actividad mayores recursos y a menor actividad menores recursos. Dicho de otra forma, este año necesito 20 trabajadores, pues los tengo. Que al año siguiente solo necesito diez, pues despido a diez, ¿ cual es la dificultad? el precio del despido, ¿qué significa flexibilizar? abaratar o hacer desaparecer la indemnización por despido; en eso se basa todo. Pero afortunadamente tienen serias dificultades para alcanzar su meta. Y lo saben. Por lo tanto, la estrategia ha de ser otra. Y la están poniendo en marcha.
Intentan, dejando a un lado a la interlocución social, que sea el gobierno de turno quién tenga la visión de que la legislación laboral está obsoleta y es un lastre demasiado pesado para la competitividad de sus negocios, o como lo llaman ellos, para la economía del país.
El penúltimo episodio ha sido de una desvergüenza supina. Asegura un tal M.Tejo en el diario Expansión que “ La rigidez del despido por absentismo aísla a España de sus vecinos de la UE” se queja este individuo de que “ser impuntual o faltar al trabajo es un defecto menor en España” y no solo eso “apartar a un trabajador de la empresa por sus escaqueos es una tarea difícil”. Trata de poner en conocimiento de quién no la conozca, la parte de la Legislación Laboral que ampara al trabajador en estos casos y hace una comparativa con países como el Reino Unido o Francia donde este amparo es raquítico. Es previsible que la comparativa con los demás países comunitarios no debió gustarle.
Acto seguido uno de pregunta ¿de que escaqueos nos ampara la Legislación?, pues nada, también nos los aclara este iluminado. Atención a los escaqueos: 1.huelga, 2.representación legal de los trabajadores, 3.permisos de trabajo (licencias retribuidas) y 4.enfermedades no laborales que no superen los veinte días. Y lamenta que “excluir tales supuestos del cálculo del índice de absentismo hace todavía mas difícil aplicar el despido”.
De entre todos estos escaqueos, se ceba prioritariamente con uno: las Incapacidades Temporales. Y expone datos porcentuales. Y las califica como “subrepticio bajo el que se camuflan las faltas voluntarias al trabajo”. El abogado David Díaz también se apunta al carro en el mismo artículo y añade “Las compañías se enfrentan a bajas frecuentes de corta duración que pueden deberse a una enfermedad real, pero que el trabajador prolonga interesadamente”. Evidentemente no hablan ni de accidentes laborales ni de bajas laborales que en ningún caso podrían ser tomadas como causa de despido.
Desde UGT ya se advirtió a finales del pasado año la proliferación de enfermedades vinculadas al trabajo que no se reconocen. Mientras la bajas laborales se redujeron un tercio, las bajas por enfermedades que no se vinculan al trabajo, y por lo tanto no tienen coste alguno para las mutuas, se incrementaron un 66%, estadística que revela que muchas enfermedades profesionales son tratadas como enfermedad común. Pero además, esta irregularidad, pretende ser utilizada como arma arrojadiza contra el trabajador y sus derechos en una fea maniobra.
La Historia no ha muerto. Por mucho que las proclamas neoconservadoras se empeñen en desmentir la existencia de clases con intereses muy alejados, esta es una realidad inapelable. Que no nos quepa la menor duda que la unidad de la clase trabajadora es tan necesaria como siempre lo ha sido. Y desde UGT vamos a estar ahí.


Paco Fernández , Febrero 2008

INCREMENTOS SALARIALES Y DESVIACIÓN DE IPC II


Compañeros de Troll. Estimado Paco López. Siguiendo la línea por la que publicáis vuestros artículos, solo un necio se atrevería a criticaros. Si esta es la conclusión que habéis podido sacar de nuestro artículo, tener la seguridad de que nada mas lejos de nuestra intención y si os ha podido molestar, aceptar por favor mis disculpas. Habéis dado con vuestro artículo una mas que considerable amplitud al debate que proponía nuestro artículo “incrementos salariales y desviación de IPC”.
Lo que en principio trataba de reflejar es que porque las Tablas Salariales se vean incrementadas por encima de IPC, la totalidad de los conceptos que conforman la nómina no sufren estos mismos incrementos (y esto es claro) por lo que el salario real no está situándose, en su apreciación, por encima de IPC. Lo que he tratado de explicar y repito que en forma esquemática, es la realidad de este hecho.
No he sabido ver en nuestro artículo referencia alguna a que la forma de aplicar estos incrementos de IPC, hagan perder poder adquisitivo a los salarios. A lo que hacemos mención explícita es a que esta forma de aplicar estos incrementos en ningún caso mejora el poder adquisitivo de los salarios por encima de IPC. Quizás se deba a una diferente interpretación conceptual ya que los salarios, están configurados y estructurados en diversos conceptos y que no a todos se le aplica
el mismo porcentaje de revalorización.
Totalmente de acuerdo contigo en que nos parece bien el que los convenios regulen los salario base y algún que otro concepto. Lo que nos parece rematadamente mal y si que nos preocupa es el que a los demás conceptos retributivos no se les ampare en la misma forma, y ese ” chocolate del loro” que es un mínimo incremento por encima de IPC a los conceptos tutelados, lo sea a costa del detrimento porcentual de revalorización a estos no tutelados.
Hemos aceptado y hecho nuestra un abc de la economía que es el de no convertir en fijos, conceptos variables. No convertirlos para el empresariado claro. La práctica totalidad de los pluses que percibimos están directamente asociados a la productividad, por lo que fluctúan alrededor de esta. Que se incrementa la producción, pues con pluses irrisorios se tiene cubiertas mas horas de producción que evidentemente se prescindirá de ellas cuando no sean necesarias con el correspondiente descuento en nómina de estos conceptos. Además estos pluses quedan excluidos de la tutela del Convenio o se les hace referencia en cuantías de mínimos ridículos. De las horas extras mejor no hablar.
Los salarios ya están flexibilizados de una forma importante. Si tomamos como referencia una empresa media, vemos que por lo menos el 70% de su plantilla tiene estructurado su salario en base a como mínimo un 30% de este en variables , digasé nocturnidad, turnos , productividad y todos los etc que queramos añadirle. Basta echar un vistazo a las tablas salariales de cualquier convenio ( los hay que no, claro está ) para ver que el grueso de las plantillas, reciben un salario neto de aproximadamente 1.000 euros . Todo lo demás se recibe en variables. Y es en esos 1.000 euros donde podemos ver algún incremento que supere por poco el IPC, pero eso no lo vamos a ver ni de lejos, en ese otro 30% que como mínimo, conforma nuestra nómina. Ahí es donde sigo insistiendo en que los salarios realmente no se incrementan por encima de IPC en su totalidad. Y eso si que me preocupa. Me preocupa el que estemos dando cancha a que cada vez sean mas los variables y que realmente los salarios estén directamente asociados a la productividad y no seamos capaces de frenar esto o como mínimo tener lo suficientemente tutelada esa amplia parcela salarial, dejando a la parte económica un mas que amplio margen de maniobra y a una clase trabajadora temerosa de que le puedan hacer desaparecer esas variables.
El que perdamos poder adquisitivo año tras año es otro tema que no estamos abordando, desde posicionamientos sindicales, en ningún momento. ¿Quién no constata que los porcentajes anuales de IPC son una quimera? ¿me estas diciendo que crees que lo que en enero de 2007 costaba 1 euro ahora cuesta 1,04 euros? Sin ir mas lejos, esta mañana al comprar la prensa, primer aviso, el diario que el domingo pasado costaba 2 euros, hoy he pagado por el 2,20 euros. Y mi calculadora resistiendose a decirme que este aumento supone un 4,3%. La tomadura de pelo a la que nos vemos sometidos en este terreno, es la que nos merecemos. Y digo que la merecemos, porque nos limitamos a contestaciones tibias desde posicionamientos conformistas. Todavía se oyen las risas del poder económico desde que nos han hecho tragar con incrementos salariales anuales de una media del 3,5% desde la implantación del euro, cuando la repercusión directa en los precios ha sido del 60% en el mejor de los casos. Y el sindicalismo, a partir de ciertos niveles de responsabilidad es conformista. Están encantados de formar parte, como ya he dicho en otras ocasiones, de un sistema contra el que el sindicalismo nació. Esa es la lucha.
No estoy de acuerdo contigo en que el sindicalismo pierde fuerza. Nada mas lejos de mi interpretación de la situación. El que hace años y coincidiendo con la Transición política del Estado, la clase obrera ocupara en innumerables ocasiones la calle fueron maniobras de estrategia política planificada desde los propios partidos políticos cuyo único fin era el de demostrar al poder establecido que contaban con amplio respaldo popular. No le duelen prendas a algún dirigente político de la época en reconocer que estas movilizaciones iban encaminadas a conseguir la legalización de su partido. Se utilizó a los trabajadores. Y estos mismos trabajadores eran del todo prescindibles e incluso eran un incordio cuando alguno de estos partidos políticos ya en el poder habían de diseñar programas económicos de gobierno y desde nuestro Sindicato se le presentaban posiciones de enfrentamiento. Y desde nuestro Sindicato se devolvían las actas de Diputado al Congreso que se habían obtenido, y se renegaba a formar parte de esas políticas. La frase de Nicolás Redondo a Carlos Solchaga resumió en toda su dimensión esta situación cuando le dijo..” Carlos, tu problema son los trabajadores”. ¿ Ves suficiente arrojo en la actualidad como para que se tomen estos posicionamientos ? Seguro que desde nuestro nivel si, pero me temo que para que llegue a toda la organización sindical de cualquier tendencia habría que parafrasear los Evangelios y “expulsar a los mercaderes del Templo”

El sindicalismo, compañero Paco, no retrocede. La magnitud del sindicalismo se mide en el respaldo que los trabajadores nos siguen dando. Las decenas de miles de delegados con los que contamos los Sindicatos es la verdadera mesura de la implicación de los trabajadores. Los datos de participación en las elecciones sindicales en todas en las empresas donde se promueven, deberían hacer sonrojar a quienes utilizan los datos de afiliación para denostar a la fuerza sindical. La afiliación es un sentimiento. La verdadera fuerza con la que contamos los Sindicatos es esa respuesta masiva de los trabajadores cada vez que son llamados a las urnas sindicales, porque confían en nosotros. Porque confían en ti y en tu labor. Y la reconocen Paco, y te dan su confianza. Y todo los demás son cantos de sirena malintencionados, que lamentablemente vienen de las dos direcciones. ¿ Tenemos capacidad de respuesta a esa confianza depositada? por supuesto que si. Solo nos falta el no mirar hacia otro lado para aplicar paños calientes.

Paco Fernández, febrero 2008

ACCIDENTES DE TRÁFICO Vs ACCIDENTES LABORALES


El artículo 115.2.a) de la Ley General de la Seguridad Social, recoge lo que fue en su día una figura jurisprudencial; el accidente laboral "in itinere". Este accidente es aquel que puede sufrir un trabajador en el trayecto desde su domicilio hasta su lugar trabajo o viceversa.

"El reconocimiento como accidente laboral del accidente que pueda producirse en estas circunstancias, viene dado porque estos desplazamientos vienen impuestos por la obligación de ir al trabajo. Por tanto, la noción de accidente "in itinere" se construye a partir de dos términos, que son el lugar de trabajo y el domicilio del trabajador, y de la conexión entre ellos en el trayecto."

Esto último es parte del escrito de la sentencia que dictó el Tribunal Supremo el 29 de marzo de 2007 y recogió El Economista el pasado 22 de enero. El ponente, el magistrado Gilolmo López consideró que el accidente que pueda producirse en el desplazamieto para una gestión personal en horas de trabajo, y que es el caso que dió lugar a esta sentencia, no se considera accidente "in itinere".

" El accidente ocurrido cuando se está realizando una gestión personal autorizada durante la jornada laboral, no es accidente -in itinere- . En este caso no concurren los requisitos necesarios para considerarlo de esta manera, porque la finalidd principal y directa del viaje en el que se produjo el accidente del trabajador, una gestión privada, aunque producida durante una interrupción autorizada de la jornada laboral, no guarda ninguna relación con el trabajo ni aconteció en el trayecto habitual de ida y vuelta entre el domicilio y el trabajo. En este caso el accidente se debió, a un motivo de interes particular que rompió el nexo casual con esa ida o vuelta, sin que la autorización empresarial para realizarlo implique otra cosa, que la imposibilidad de cualquier sanción posterior por abandono del puesto de trabajo" .

Así ha dejado resuelto el Tribunal Supremo, y por tanto crea jurisprudencia, la no consideracón como accidente laboral, aquel que pueda producirse en un desplazamiento por motivos particulares, aunque coincida con el horario laboral de quién lo sufre.
Evidentemente, si este caso o cualquier otro de esta índole llega a los tribunales, es por el descarado ánimo de lucro de las Mutuas de Accidentes de Trabajo, que ve al trabajador como un estafador en potencia y no pierden oportunidad en judicializar todo aquello que les brinda la oportunidad de hacerlo, aunque en este caso la justicia falló a su favor.
La osadía de estas Mutuas de Accidentes, llegó en su momento a ser tal en estos temas, que incluso negaban el reconocimiento de este tipo de accidentes como laborales, argumentado algo tan peregrino como que " el trabajador no había optado por el camino más corto entre su trabajo y su domicilio" . En sentencia del 3 de abril de 2006 este mismo Tribunal consideró que " ..el conductor puede elegir el camino que más le convenga, sin que esta elección pueda influir en su calificación como -in itinere-. Si el accidente se produjo en el camino al trabajo, aunque el seguido no fuera el más corto, tal circunstancia sin más y concurriendo el resto de los requisitos establecidos por la normativa no impide aplicarle la calificación de -in itinere-".
La retáhila de sentencias que ha generado este tipo de accidentes es amplia y seguro que todavía nos queda mucho por ver. En el caso de existir atestado policial, este se convierte en arma fundamental que las Mutuas de Accidentes de Trabajo van ha intentar utilizar.
Otro caso. Una persona se dirige a su trabajo y comete la imprudencia de, ante la tardanza de un semáforo en cambiar a verde y franquearle el paso, con el semáforo aún en rojo reanuda la marcha y provoca una colisión con otro vehículo, de cuyo resultado se derivan lesiones para el trabajador imprudente ( no se menciona a la otra parte implicada). La Mutua rehusa aceptar como accidente laboral este hecho, que pasa a ser considerado contingencia común. En fecha 18 de septiembre de 2007 el Tribunal Supremo dicta sentencia: " Saltarse un semáforo en rojo es una conducta temerariamente impudente por revelar un claro desprecio del riesgo conocido y de las mas elemental prudencia exigible en tales circunstancias. El actor era consciente del peligro que entrañaba el cruce de vias, reanudó la marcha cuando le estaba prohibida asumiendo un riesgo inminente que facilmente podia desencadenar una colisión con otro vehículo como así ocurrio". Este accidente en ningún momento fue considerado como accidente laboral.
Ni que decir tienen los casos en los que el nivel de alcohol en sangre supera los límites permitidos. Cualquier caso en el que se aprecie imprudencia temeraria, quedan excluidos de los accidentes "in itinere" y la jurisprudencia del Tribunal Supremo señala que para apeciar imprudencia temeraria es necesaria una conducta de gravedad excepcional, una conciencia clara del peligro y una exposición al riesgo, voluntaria y consciente.
Así que ya tenemos algunas razones más para extremar la prudencia cuando nos convertimos en conductores de vehículos.
Por cierto, aunque lo intentaron, las Mutuas de Accidentes no consiguieron el que conducir sin carnet, no atarse el casco protector o conducir un vehículo al que le ha caducado la ITV fuesen considerados como imprudencia temeraria y en sentencia del 26 de enero de 2006, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya consideró que "..no reviste la entidad suficiente para constituir una ruptura del nexo causal trabajo-domicilio"


Paco Fernández, febrero 2007

INCREMENTO DE SALARIOS Y DESVIACIÓN DE IPC


Si hay algo realmente complicado de explicar y más de entender, de forma sencilla, son las subidas reales de nuestros salarios, tras aplicarles los incrementos anuales de IPC. Lo que a simple vista parece algo tan simple como aplicar a nuestro sueldo el porcentaje de incremento correspondiente, no lo es tanto si nos detenemos un momento a observar la mecánica del proceso. Después de esto tendremos la sensación de que algo falla o de que alguién se equivoca y evidentemente nunca a nuestro favor.
Veamos. Los incrementos de IPC no se realizan nunca sobre salarios individuales. Ya tenemos aquí el primer interrogante. Los incrementos de IPC, en el porcentaje que sea, se aplican a la totalidad de la Masa Salarial de las empresas, o lo que es lo mismo, al computo global de lo que las empresas destinan al pago de sus empleados por todos los conceptos, excepción hecha de las tributaciones. De forma gráfica, y con números redondos, el resumen sería mas o menos este:
La empresa X dedicó en el año 2007, 1.000 unidades de lo que queramos, al pago de sus empleados por todos los conceptos retributivos. Conocido el IPC real de ese año y que es del 10%, esta empresa se ve obligada a destinar a este capítulo de gastos un total de 1.100 unidades para la correcta aplicación de este incremento derivado del IPC. Hasta aquí todos de acuerdo. Pero ojo, esta empresa unicamente va a incrementar en 100 unidades sus gastos de personal ( ni una más ) siempre que se vea obligada por convenio, en base a clausulas de retroactividad que contemplen la totalidad de desviación de IPC.
Pongamonos en el mejor de los casos y la empresa X se ve obligada a esto. Bién. Ahora ¿como se reparten esas 100 unidades entre los empleados? Aquí empieza el problema.
Los diferentes convenios sectoriales, contemplan una forma estructural para las nóminas de los trabajadores, que se dividen en diferentes conceptos y denominaciones de los cuales uno es común a todos estos convenios, que es el Salario Base o Salario Minimo Garantizado, a estos les siguen por sectores una serie de pluses y complementos cuya denominación varía en función del convenio, como por ejemplo el Plus de convenio, de rendimientos, personales etc. La suma de estos conceptos es la que marca nuestro salario real.
Ahora vamos a repartir las 100 unidades que la empresa X ha visto aumentar este año sus gastos de personal, entre todos los trabajadores y entre los diferentes conceptos.
Los convenios tutelan de forma especial el concepto de Salario Base o Salario Mínimo, haciendo de obligado cumplimiento el que estos apartados retributivos se ajusten a lo que denominamos Tablas Salariales y que son consensuadas y publicadas anualmente para su estricta observancia. También quedan tutelados una serie de Pluses con caracter de mínimos. Bién. El regularizar los Salario Mínimos y ajustarlos a Tablas absorve 60 unidades de las 100 que la empresa X se ve obligada a incrementar sus gatos en personal. Esto en principio es una buena noticia. Si hacemos cálculos porcentuales, el resultado es que estas Tablas han subido por encima del IPC, lo que nos lleva a creer que nuestro poder adquisitivo aumenta. Error. Los Salarios Mínimos son solo una parte de nuestro sueldo. Las 40 unidades restantes hasta completar las 100 que la empresa X se ha visto obligada a destinar al aumento de salarios, se reparten entre los demás conceptos retributivos, que no alcanzarán en ningún momento el mismo porcentaje de incremento que se aplica a las Tablas. Para que todos los conceptos de nuestra nómima aumentasen en el mismo porcentaje, sería necesario que la empresa X aumentase su partida destina a personal en ese año, por encima del IPC de forma sustancial y no hay empresa que haga esto ni Convenio que la obligue.
Lo que cobramos a fín de mes es la suma de todos y cada uno de los conceptos retributivos. Ver en uno de ellos un incremento por encima de IPC y hacernos la ilusión de que nuestro salario en su conjunto ha aumentado por encima de este, no es más que una ilusión. Creer que porque las Tablas Salariales se sitúan un punto por encima de IPC ganamos poder adquisitivo es una falacia. El detrimento porcentual de los conceptos retributivos fuera de Tablas es directamente proporcional al aumento de los conceptos de Tablas por encima de IPC.
En esta forma es como se aplican a nuestros salarios los incrementos por IPC. Este es el funcionamiento explicado en forma breve y esquemática.
La ganancia de poder adquisitivo es un tema de amplio debate, al que si quereis, podemos dar inicio.


Paco Fernández , Enero 2008

TURNOS ESPECIALES DE TRABAJO


El pasado día 01 de Enero de 2008, desplegó todos sus efectos, el Acuerdo Colectivo y Articulación, de Turnos de Trabajo Especiales en Synthesia Española, S.A.
A simple vista, pudiera parecer que es un acuerdo interno más, de los miles que los Representantes de los Trabajadores, en su conjunto, firmamos en nuestras empresas. Y realmente es así. Pero quizás, si nos detenemos a valorar los avances que pacto a pacto, acuerdo tras acuerdo, negociación tras negociación, se van añadiendo en el haber de los derechos de los trabajadores/as, tomemos conciencia de los mucho que en este terreno nos falta por hacer.
Con frecuencia caemos en el error de parcelar tanto nuestras reivindicaciones que acabamos simplemente, poniendoles precio, tasando en euros la venta ( porque ese es el error ) de cualquiera de nuestros derechos. Hacemos algo así como un catálogo de derechos y a renglón seguido su precio de mercado. Entramos en un juego de "libremercadeo" de por sí tan previsible, que cuando intentamos hacer de esto nuestra posición de fuerza en cualquier negociación, nuestro interlocutor nos lleva cuatro días de ventaja. Los euros más al mes nos parecen la culminación del objetivo alcanzado. Lamentablemente en demasiadas ocasiones, estamos dispuestos a renunciar a derechos que han costado tanto conseguir, si la oferta es tentadora. Seguimos cayendo una y otra vez en el mismo error
Aspectos tan relevantes como la seguridad, la vigilancia de la salud ( real, no protocolaria ), la conciliación de la vida laboral y familiar, la NO discriminación, la igualdad de oportunidades, la formación continua, la reducción anual de jornada y un provechoso etc, además de estar recogidos en la legislación han de ser parte mencionada, escrita y rubricada en los convenios internos de empresa. Los trabajadores hemos de defender estos derechos sacandolos del "mercado" y no poniendoles precio.
Queremos felicitar a todos l@s trabajador@s de nuestra empresa por la ratificación, en dos procesos asamblearios, de este acuerdo. Felicitamos a los representantes de la empresa por confiar en que en la negociación está la génesis de las relaciones a nivel social. Felicitamos también a los representantes y Sección Sindical de CC.OO. por haber entendido que es en el frente común donde el sindicalismo se desarrolla en plenitud.






Paco Fernández, Enero 2008

MESUREMOS LAS PROMESAS


Podemos estar convencidos, y por tanto aceptar, que nuestro estado de derecho, como cualquier otro análogo, está regido por la norma, por la ley, en cualquiera de sus codificaciones. Consideramos con todo convencimiento que el imperio de esta ley hace de las relaciones sociales, en todos sus ámbitos, el marco idoneo de convivencia.
Todavía tengo mis dudas. Quién realmente marca nuestras relaciones sociales a cualquier nivel, no es la norma en sí, si no el castigo que lleva emparejado su incumplimiento.
Toda norma a la que no le sigue inmediata sanción a su no observancia, aunque su aplicación se dilate en el tiempo, queda en simple declaración de buenas intenciones. Sin ir más lejos, la Carta Universal de Derechos Humanos está plagada de ellas. Ni que decir tiene que nuestra propia Constitución también las recoge. Y si no , ¿que ocurre cuando un ciudadano no tiene acceso a una vivienda digna? ¿o a un empleo? Pués eso. No pasa nada.

Decía Maquiavelo que el hombre (el ser humano) es malo por naturaleza, que solo el castigo puede enderezarlo.
Extrapolando esta sentencia, del contexto histórico en el que fué dicha a nuestros días, quizás no nos parezca tan "maquiavélico".
Cuando no caemos en la tentación de obviar esa norma que nos fastidia, en pocas ocasiones se debe a que pueda más nuestra "conciencia cívica" que al hecho que enseguida recordamos : si nos descubren, nos crujen. No andaba Maquiavelo tan mal encaminado.

El contrato verbal, el compromiso que adquirimos con nuestra palabra, siempre que de este compromiso se pueda dar fé, es reconocido como válido en nuestro ordenamiento jurídico, por lo tanto está sujeto a las mismas contrapartidas sancionadoras por su incumplimiento, que el contrato del que dejamos fé escrita.
En esta pre-campaña electoral para las próximas elecciones generales, empezaremos a ver y sobre todo oir, promesas a cambio de nuestro voto. Bueno , promesas no. Desde hace unos años, los profesionales de las campañas políticas, han cambiado el término de "promesa electoral" por el de "compromiso electoral". Cuestión de levedades. Es peor acusar a alguien de faltar a una promesa que de no haber cubierto en su totalidad un compromiso.
¿Que ocurre cuando el candidato de turno a ocupar cualquier puesto para el que se necesite el aval democrático de la mayoría de las personas que van a ser beneficiarios o sufridores de su gestión, alcanza este puesto, comprometiendose, ofreciendo medias verdades o incluso mentiras? Pues no pasa nada. En la próxima candidatura la dirá más gorda. Y quienes se hartan de escucharlos, sencillamente no entran en el trueque. No compro tu mercancía al precio de mi voto. ¿Como se llama esto? Abstención. ¿Como califican los profesionales de la política a quienes optan por no entrar en el trueque?: malos demócratas. Más hipocresía no cabe.
Vamos a asistir a un tímido gesto de compromiso en las próximas elecciones generales. Aunque este gesto esconde trampa.
Zapateristas covencidos ven en Pedro Solbes actual Ministro de Economía y Hacienda, como una piedra en el zapato del Presidente Zapatero. Paradojicamente Zapatero, casi implora a Solbes, calificandolo de "gran activo electoral" ó "garantía de éxito" para que entre a formar parte de las listas electorales del PSOE, ofreciendole el número dos en la listas por Madrid. Como si formar parte de las listas de Madrid fuese en sí una credencial más relevante que hacerlo por Palencia. Y posiblemente para alguien lo sea.
Solbes va deshojando la margarita y finalmente le da el "si quiero" a Zapatero. La próxima legislatura se prevee dificil en el terreno económico.
Pero Solbes pone sus condiciones. A saber:

- Toda medida que se incluya en el programa electoral ( leasé promesas compromisos electorales ) deberá ir acompañada de su correspondiente memoria económica para que se conozca al detalle su coste y la forma de asumirlo. También se cuidará que estas iniciativas no eleven la presión fiscal. ( El Economista, 29.11.07)

¿Que dice Pedro Solbes? Promesas Compromisos sí. Pero asumibles, realizables.
Quizá sea este el principio del cámino que consiga dar un vuelco a la credibilidad de la clase política. Que no incurran impunemente en fraude de ley.
La trampa a la que me refería es a la de que la derecha tradicionalista está basando su pre-campaña en medidas fiscales totalmente demagógicas. Y los profesionales de campaña del PSOE han visto en las condiciones de Solbes el modo de avalar las suyas frente a las ajenas. Solo nos quedará cuantificar cuantas se lanzan con estos condicionantes.


Paco Fernández, Diciembre 2007

COMO SINDICALISTAS


De entre las muchas virtudes y habilidades que hay que reconocerle a Alfonso Guerra, sobresale entre otras, la de acertar siempre a poner el dedo en la llaga. Es más, en ocasiones se descubre que existe en el momento en que Guerra la señala. Algunos de sus detractores insinúan que es su dedo quién las produce. En esto último no estoy deacuerdo, o por lo menos no siempre.
Las reflexiones que Alfonso Guerra y Manuel Bonmati nos dejaron en la última entrega de la publicación Unión de nuestra central Sindical son como para tomarlas en consideración. Estas reflexiones han dejado frases, ya destacadas en la publicación, lo suficientemente contundentes.
Pero hay un extracto de las palabras de Guerra, que deberían hacernos detener y analizarlas a todo el sentir ugetista. Seguro que las recordáis, pero dejarme que las reproduzca por si alguen no las conoce...

" Los poderes políticos en general, los poderes económicos, tienen asfixiado al sindicalismo. Y a mi juicio, un sindicalismo que no está imbricado, implicado y comprometido en un proyecto político, no es un sindicato, es una gestoría. Que está bién que haya gestorías, pero una cosa es una gestoría y otra es un sindicato....." ".... mirar, todos, en el PSOE y en la UGT están encantadísimos de la autonomía, que por fín separados. Oiga, que hemos metido la pata, literalmente....... Para mí la UGTes el mismo proyecto que el PSOE y el PSOE tiene el mismo proyecto que la UGT...."


Hay algún comentario colgado en la web, no recuerdo exactamente donde, en el que se nos acuasaba de parecer más una gestoría que un sindicato de clase. Y hay una parte de razón en ese comentario.
Por otro lado, el que tengamos enfrente, al otro lado de la mesa, a los poderes económicos no es ninguna novedad. Nuestros intereses y los suyos son de dificultosa convergencia. Pero que tengamos a los poderes políticos en general, subrayando lo de "en general" me parece cuando menos preocupante.
Que la autonomía de UGT y PSOE es una metedura de pata, no lo comparto. Que los objetivos sociales han de ser los mismos y se ha de llegar al consenso de frente común, totalmentede acuerdo. Pero sin instrumentalizaciones. Sin que la fuerza sindical sea un as en la manga al servicio de nadie. Queremos que la UGT intervenga con voz propia, en el desarrollo de la vida política del Estado, en su vertiente social, pero como UGT, como sindicalistas, no como ocupadores de cargos venidos a más, que en su día "salieron de las filas de UGT".

La petición por parte de nuestro Sindicato, de que en las listas electorales del PSOE para las próximas elecciones generales, incluyan a un candidato que sea designado por la dirección confederal de nuestro Sindicato y que sea referente sindical, me parece acertado. Pero aprendamos de los errores y demos el justo valor al esfuerzo que en su día hizo la UGT con el compañero Nicolas Redondo a la cabeza, para imbricar un proyecto político común UGT - PSOE y el coste que eso supuso para nuestro Sindicato. Todavía hoy, seguimos abonando ese coste.
Los "teoritólogos" de la política, esos que se afanan en encontar nexos comunes entre todas las variables políticas y teorizan, y teorizan y continuan teorizando durante días enteros, con sus correspondientes noches, aburriendo hasta a las estátuas, seguro que encuentran la teoría adecuada que justifique y priorice la necesidad de esta imbricación, y por supuesto, definirán quién ha de ser el "imbricado" y quién el "imbricador". Estaremos atentos.


FELIZ AÑO NUEVO


Paco Fernández, Diciembre 2007

VÍCTIMAS DE LA ADMINISTRACIÓN. Olvidados por todos.


Desde que entró en vigor la Ley de Pevención de Riesgos Laborales, y las sucesivas ampliaciones que a este marco se le ha dado, hemos ido concienciandonos de que lo que antes era visto como algo normal, como algo inerente al desarrollo de las funciones de cada uno de nosotros en nuestro puesto de trabajo, leasé los accidentes laborales, son sin lugar a dudas, hechos del todo evitables o cuando menos, circunstancias que se pueden reducir a su mínima expresión.
Esta ley, a la que afortunadamente se le emparejan una serie de sanciones por su no observancia ( si no fuese así quedaría como una mera declaración de buenas intenciones ) ha conseguido no solo cambiar la mentalidad del empleado, sinó la del empleador, por el hecho de que es en el, en quién recaen la practica totalidad de las responsabilidades que pudieran derivarse.
Cuando se sufre un accidente laboral, es relativamente fácil delimitar responsabilidades, aunque no sea ese el espíritu de la Ley de Prevención. La relación causa-efecto dificulta enormemente el poder eludir responsabilidades a quién las tiene.
Pero ¿que ocurre cuando el efecto no es inmediatamente posterior a la causa? Pués que delimitar responsabilidades de esta causa, resulta misión harto complicada. Pero los efectos, son tanto ó más dramáticos, si cabe.
Nos apuntamos a los tristes titulares que nos hablan de trabajadores muertos en accidentes laborales o que quedan irremediablemente marcados de por vida a consecuencia de ellos. Reivindicamos, como no podia ser de otro modo, el que esta lacra tenga fín. Pero paralela e inconscientemente, nos apuntamos a reivindicar la inmediatez, hacernos protagonistas de parte de la noticia de rabiosa actualidad. Cuando algo es noticia, ahí estamos nosotros exigiendo nuestra parte de protagonismo. Pero ¿y cuando suceden hechos de consecuencias tanto o más desastrosas, que son padecidas por los trabajadores y no son noticia? Pués nos olvidamos, si es que llegamos a conocerlos.
Cuando hablo en primera persona del plural, me estoy refiriendo a la sociedad en general y a nosotros, sindicalistas, dentro de ella.
Existe, dentro de los riesgos a los que los trabajadores nos enfrentamos a diario en nuestro puesto de trabajo, una serie de factores que pueden estar atentando contra nuestra salud, pero que no se muestran de forma traumática, como en el caso de los accidentes. Factores que resultan, en muchas ocasiones, causantes de un efecto, pero que peligrosamente para nosotros, no son los únicos que pueden ser la génesis de una enfermedad.

¿Porqué una enfermedad ha de ser causada por las condiciones laborales, si su causa puede ser cualquier otra, o cuando menos, existe posibilidad para que así sea?. Pues nada, ya tenemos aquí la válvula de alivio que permite respirar tranquilo a los posibles responsables.
Aunque la lista de enfermedades subceptibles de ser reconocidas como enfermedad laboral crece, la dificultad para encontrar una relación directa y sin fisuras entre causa-efecto para quién las padece crea situaciones de verdadera angustia para los afectados, y a aquellos a los que con tanto acierto se nos define en el blog de Balta, no como "corporaciones" que defienden los intereses de los trabajadores, sino como trabajadores unidos y organizados en esta defensa, deberia hacernos sonrojar.
Pretendo que lo que a continuación os relato, sirva no solo para recordar el calvario por el que están pasando estas personas y que en su día ya fue noticia efímera, sino también para hacernos recordar que estos problemas están ahí, y hemos de enfrentarnos a ellos con toda la contundencia de la que seamos capaces y esté a nuestro alcance.
Si viajais por tierras andaluzas, en la provincia de Jaén concretamente, al pasar por la ciudad de Andújar, se os aparecerá en sus alrededores una imagen que puede pasar del todo desapercibida.
En estos terrenos en forma de montículo, está enterrada lo que en su día se conoció como la Fábrica de Uranio de Andújar ( FUA ).
En estos terrenos están enterradas la vida o la salud de muchos trabajadores
La fábrica de Uranio de Andújar se dedicaba al tratamiento de mineral de Uranio para la obtención de concentrado de óxido de uranio con una pureza del 80% al 90%.
Las condiciones en las que los trabajadores de esta fábrica realizaban su trabajo, eran penosas.
José Soto, Presidente de la Asociación de Ex-Trabajadores de la FUA. -"Apenas teniamos un mono de trabajo y unos guantes de goma. El polvo amarillo se nos metía en los ojos, la boca y la nariz"-

Antonio Fernández, Tesorero de la Asociación de Ex-Trabajadores.- "Nos daban un mono para trabajar que tenía que llevar a mi casa para lavar, mezclandolo con el resto de ropa de la familia. Y teniamos unas mascarillas de papel que no protegían de nada, por eso cuando llegaba a casa escupia uranato amarillo".-

Sacramento Rodríguez, a sus 72 años, lleva casi media vida como viuda. Su marido murió con solo 42 años después de caer enfermo, tras pasarse 13 años y medio trabajando en la FUA.- "No sabían que íban como corderos al matadero. Ahí, debajo, donde está enterrada la escombrera de Uranio de Andújar, están las vidas de nuestros maridos. El mio, parecía mi padre, de lo envejecido que estaba, llegaba muy cansado a casa y echaba espuma por la boca. Le dieron de baja y enseguida falleció".
Pero los trabajadores no eran conscientes del peligro que corrían.
Es más, las condiciones en las que desarrollaron su trabajo, siempre estuvieron rodeadas de misterio. Entre la propias familias se hablaba muy poco de como era la vida en el interior de la escombrera. El motivo no era otro que el documento que los trabajadores tenían que firmar cuando entraban en la fábrica, donde se comprometían a no dar información alguna sobre la FUA.
La mitad de los 126 trabajadores que formaban la plantilla de FUA ya han fallecido por distintas patologías asociadas a la exposición a radiaciones provocadas por la extracción de Uranio.
Estos trabajadores llevan 15 años luchando para que se les reconozca una enfermedad profesional, que nunca llega. Los que siguen vivos y las viudas de los fallecidos
Resultados de analisis de orina que se practicaron a estos trabajadores, reflejaron que estos empledos tenían 116 microgramos de Uranio por litro de sangre, cuando el límite de seguridad es de 0,8 microgramos. Pero no es suficiente.
A partir del estudio de 52 trabajadores y 22 historias médicas de fallecidos, el Hospital Reina Sofia de Córdoba emitió un informe, en el que las enfemedades tanto en el aparato circulatorio, como en las articulaciones, la próstata o la piel de estos trabajadores, era de un porcentaje elevadisimo. Pero no era suficiente. Ningún médico quería firmar el que existirea una relación causa-efecto.
Pero la escombrera no solo se clausuró, sinó que se enterró.
"No habrá, desde una perspetiva política, y me comprometo a ello -dijo el Ministro Caldera en Septiembre de 2005- ningún problema en reconocer la gravedad de los hechos y en buscar una solución"-
Sin embargo, lejos de encontrar una solución a sus demandas, estos trabajadores han sufrido un nuevo mazazo.
La consejera de Salud del Gobierno Autónomo andalúz asegura que "su departamento ha cumplido con todos los compromisos fijados en protocolo" ( maldito protocolo) . El INSS ha de determinar la existencia o no de enfermedad profesional, analizando ahora caso por caso.

Los afectados se sienten engañados, defraudados, menospreciados.
Pero el sentimiento que nunca deberían sentir y lamentablemente sienten, es el de desamparo, el de soledad.
A mi, personalmente, me duele, me indigna.
¿ Donde diablos estamos nosotros ?

Paco Fernández, Octubre 2007

POR LA DIGNIDAD QUE NUNCA PERDIERON. En honor a su memoria.



...... los viejos morirán, los jóvenes,....olvidarán.

David Ben-Gurión (1886-1973)


Mucho se ha escrito y leido sobre los acontecimientos que se desarrollaron en el estado español en los años treinta del pasado siglo.
Hemos asistido al intento por aclarar asuntos oscuros y ver cosas ya conocidas, desde diferentes perspectivas.
Estamos a escasa distancia de lograr dar ese paso definitivo, fruto del coraje y la sabiduria, que nos permita reconocer y condenar los errores que cometiron los bandos enfrentados. Aunque uno de los bandos tenga muchas más cosas de las que arrepentirse.
Los hechos ocurridos en este periodo de tiempo, están bién estudiados y documentados. Los estudiosos en la materia, pueden dar fe de los acontecimientos.

Pero hay una parte de esta historia que, oficialmente, "nunca ocurrió", por lo que el conocimiento que tenemos de ella es escaso. Es evidente que no ha recibido la atención que merece, quizás porque es mas dificil estudiar las cosas que "no ocurrieron" que las que ocurrieron, incluso aunque las primeras sean tan importantes o más que las segundas.
Me estoy refiriendo a la política bélica de terror contra la población civil, con la instauración de una represión tan generalizada y feroz, que fue casi equivalente a una guerra unilateral de los vencedores contra unos vencidos totalmente indefensos.
Desde el punto de vista moral, fue su capítulo más reprobable.
La represión de la posguerra se debió a un espíritu de venganza y un deseo genocida de erradicar los elementos antiespañoles de la sociedad.
Según los cálculos más fiables, entre 1939 (una vez terminada la guerra) y 1948, fueron ejecutados oficialmente alrededor de 50.000 españoles, condenados en consejos de guerra.
Esta cifra no incluye las muertes causadas por el hambre, las condiciones sanitarias o el tratamiento brutal de algunos guardias en los campos de concentración o en las cárceles del nuevo régimen. Se cifra en 17.000 personas más, las víctimas de estas acciones premeditadas del régimen franquista.
Independientemente de que en la actualidad, el pártido político más importante de centro-derecha en España, y estoy hablando del Partido Popular, no condene estas políticas catastrofistas promovidas por sus precursores, e intenten blanquear el franquismo y no hagan el más mínimo esfuerzo por romper definitivamente con los aspectos negativos de la derecha tradicional y la derecha dictatorial, lo que realmente importa e interesa, son las víctimas de aquella barbarie y sus familias.
Víctimas y familias que solo se atrevieron ha hablar del tema entre susurros, para no molestar a los verdugos, para no molestar a los asesinos que les inflingirían una y mil veces las mismas atrocidades, las mismas crueldades, que descargarían en ellos toda su cobardia y toda la innobleza que solo los asesinos adocenados saben poner en práctica.
Incluso después de haberlos asesinado, continuaban humillandolos. A ellos y a sus familias.
En uno de los últimos artículos publicados en el FORO POR LA MEMORIA, del que os dejo enlace, se nos describe como uno de los últimos resistentes contra el fascismo, Victorino Pereda, abatido por las fuerzas represoras franquistas en su población natal de Roturas de Cabañas, en la provincia de Cáceres, (aunque la ubicación geográfica es lo de menos, el terror estuvo presente en todo el territorio "nacional") fue enterrado, por orden del cura párroco de este localidad, (al que su Dios, si es que tenía alguno lo haya perdonado), en la puerta del cementerio de su pueblo, para que todo aquel que entrara y saliera, pisara su tumba.
El delito de que habia cometido Victorino: defender la libertad.
Y sus familiares solo pudieron susurrar, para no molestar a los verdugos, para no molestar a los asesinos.
Los familiares de Victorino, como los de los miles de represaliados, cuyos restos están ocultos en cualquier cuneta, en cualquier camino, solo piden ayuda para poder enterrarlos con la dignidad que estos luchadores por la libertad merecen.
La Ley por la Memoria Histórica, se la ha de dar.

Desde aquí, mi más sentido y sincero reconocimiento a estos luchadores anónimos.

Para ellos y sus familiares, un profundo respeto.


Descansen en paz.




Paco Fernández, Julio 2007

CLÁUSULA DE REVISIÓN SALARIAL...Azote de la economía


Ocurrió el 13 de julio de 2006. Miguel Angel Fernández Ordóñez ( hermano menor del recordado Francisco Fernández Ordónez ) tomó posesión del cargo de Gobernador del Banco de España.
La reacción de la derecha tradicionalista (leasé Partido Popular) fué, como cabía esperar, inmediata.
En cierto modo, esta reación "tradicionalista" era tranquilizadora. Las críticas a este nombramiento se centraban principalmente en la maniobra del Gobierno Socialista para "ocupar" el centro de poder económico del estado con una persona que ha participado muy activamente en la vida política y que ha estado muy implicado en la vida partidaria del Partido Socialista.
Y digo que eran tranquilizadoras la críticas, porque esto podía traducirse en que "el talante", las reglas del Estado Social y de Derecho, las políticas sociales en favor de los colectivos desfavorecidos, las políticas sociales progresistas...etc,etc. eran algo que al Gobernador del Banco de España, no le iban a sonar a "chascarrillo". Que contaba con los suficientes elementos de juicio, conocidos de forma directa ( si es que las "acusaciones de los tradicionalistas" eran ciertas ) en su trayectoria política.
Es evidente, que estos conocimientos no han de ser el eje de actuación económica del Banco de España, pero si pueden servir para tomar el pulso real a la ciudadanía, la que a fín de cuentas, si que es el eje de cualquier actuación gubernamental.

Las colaboraciones del Sr. Fernández Ordóñez en el programa radiofónico Hora 25 de los Negocios de la cadena SER dejaban entreveer lo que podía ser una política económica progresista.

Trascurrido algo más de un año desde su nombramiento, lo que si que nos ha dejado el Sr. Fernández Ordóñez, son perlas como estas:

Perla 1.-

Fernández Ordóñez cree favorable para la economía española el alza de tipos
El gobernador del Banco de España prevé un crecimiento del 4% en el primer trimestre

A. BOLAÑOS - Madrid
La subida de los tipos de interés que impulsa el Banco Central Europeo creará "tensiones puntuales" en las familias más endeudadas o en algunos sectores empresariales pero, en opinión del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, favorece a la economía española.

Perla 2.-

Ordóñez insta al Gobierno a aplicar reformas laborales más ambiciosas
El gobernador del Banco de España desdramatiza la deuda familiar

L. A. - Madrid
El mercado de trabajo funciona bien, pero es necesario profundizar en las reformas laborales. Éste es el diagnóstico del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que ayer tuvo que evaluar por primera vez la labor presupuestaria del Gobierno al que pertenecía hasta hace seis meses. El gobernador se mostró preocupado por la deuda familiar, aunque señaló que sólo "una minoría" de los hogares, un 40%, están hipotecados.
Perla 3.-
Ordóñez tilda de tímidas la reforma laboral y la de la Seguridad Social

L. A. - Madrid
Los dos principales proyectos del Ministerio de Trabajo en esta legislatura -la reforma laboral y la de la Seguridad Social- son, a juicio del Banco de España, tibios e insuficientes.

No acaba aquí esta relación de "recomendaciones" pero pasamos directamente a la última.

Al referirse el Sr. Fernández Ordoñez a la cláusula de Revisión Salarial, aquella que permite que los salarios se equiparen en el mes de Enero al IPC real del año anterior, lo hace en estos términos:

- La generalización de las cláusulas de salvaguarda implica que los salarios incorporarán estas subidas de precios, entorpeciendo el necesario ajuste de la economía ante este tipo de perturbación.

Son motivo de una gran persistencia en los incrementos salariales y en las tasas de inflación.

Las cláusulas de revisión permiten una moderación de los incrementos salariales, pero suponen con posterioridad un ajuste automático de la inflación pasada.

Y se que tan ancho. Nos está llamando tontos, y se queda tan ancho.

Y nos llama tontos porque los trabajadores hemos aceptado, el que en el mes de Enero, nuestros salarios se incrementen en relación al IPC previsto, casi siempre del 2% . Aunque salgamos de un año de inflación situada en el mes de Diciembre en el 4,7% aceptamos incrementar nuestro salario en el mes de Enero sobre una previsión del 2%. Contribuimos con esta moderación a que no se tengan en cuenta inflaciones pasadas. Damos al Gobierno de turno nuestra confianza y nuestro esfuerzo en mantener durante 12 meses nuestro salario en término de inflación prevista. Y cuando en el mes de Diciembre, habiendose superado esta inflación, como contrapartida a la real moderación de nuestros salarios durante todo el año, se activa la cláusula de revisión salarial y se nos da aquello que nos pertenece y que durante todo el año hemos dejado en prenda al Gobierno de turno, se tiene la desfachatez de decir que esto "perturba la economía".


Estos de la derecha tradicionalista no atinan ni para oponerse a nombramientos. ¿o se opusieron al nombramiento del Sr. Fernandez Ordóñez, porque así estaban seguros de que sería nombrado?


Paco Fernández, Noviembre 2007

DELEGADOS DE NUESTRO SINDICATO ¿Calidad o cantidad?


Permitirme que abra este artículo enviando un abrazo a Paco López de SOT-UGT.

Compañero Paco, estamos aquí.

En ocasiones se espacian las publicaciones en el blog más de lo que nos gustaria, pero hay situaciones que requieren buena parte de nuestra atención y absorven gran cantidad de tiempo, sin que esto signifique que lo que tu, con mucho acierto has "bautizado" como nuestra Casa del Pueblo virtual, pase a segundo plano.

Para esta Sección Sindical y para mi en particular, es un honor que me cites entre las personas que aquí publicamos, a las que echas de menos cuando no lo hacemos.

Dicho esto, lo que pretendo, con lo que a continuación podeis leer, es que entre todos hagamos una reflexión y sería estupendo el que además, dejaseis vuestras opiniones.

El pasado 7 de Septiembre, se celebró en Cornellá de Llobregat, reunión ordinaria del Comité Comarcal de FIA-UGT Baix Llobregat, del que esta Sección Sindical forma parte.

Esta reunión se celebró con algunos meses de retraso, debido a cuestiones que es mejor que pasemos por alto.

En el transcurso de la reunión, se habló de muchas cosas, de demasiadas cosas. No es que hubiese cosas de las que no se tenía que haber hablado, si no que hubo una sucesión de hechos, anteriores a la convocatoria de esta reunión y de los que se dió suficiente conocimiento a este Comité, que jamás deberian de haberse producido.

Disculpar que no entre en detalles, pero son hechos lamentables, que están siendo tratados allí donde corresponde y que han sufrido miembros de la Comisión Ejecutiva de FIA-UGT Baix Llobregat.

Vaya desde aquí nuestro reconocimiento y apoyo a estos compañeros.

Hubieron en esta reunión, la exposición de varios temas por parte de la Ejecutiva, y que debido al rumbo que tomaba el debate, alejado de estas anotaciones, pasaron a un segundo o tercer plano, que desde luego no merecen.

Una de estas cuestiones fue meridianamente clara: ¿Puede cualquier persona que así lo desee, formar parte de las listas de UGT en las elecciones sindicales a Comités de Empresa o Delegados de Personal? Con el afán de completar listas ¿Puede entrar en las listas de nuestro Sindicato (y cito textualmente) el primero que pase por allí?

Que quede claro que no se está cuestionando el derecho de cualquier trabajador a ejercer la representación legal de los trabajadores, presentandose a unas elecciones. Es incuestionable que este es un derecho fundamental de todos y cada uno de los trabajadores, pero ¿estamos todos en condiciones de ejercer esta responsabilidad?

Es muy probable que en otros Sindicatos, donde el dogmatismo y el escaso poder de maniobra en cualquier toma de decisiones por parte de sus Delegados, este sea un tema menor, ya que todo lo ejecutan bajo consignas. Pero ¿Y en UGT?

Si una persona con escasos conocimientos en la materia cree, en conciencia, que debe realizar esta labor en nombre de la Unión General de Trabajadores ¿ Con que herramientas cuenta?.

Mi opinión personal es la de que lo que realmente necesitamos, son personas que quieran asumir el compromiso de representación sindical en sus empresas o en sus correspondientes organismos oficiales. Y a estas personas hay que dotarlas desde el principio, de elementos formativos sólidos, que impidan que se vean, a las primeras de cambio, en inferiodidad de condiciones frente a quienes hayan de ejercer su labor representativa. Esto habría de ser cuestión prioritaria en la organización sindical.

Porque realmente, que nos ocupa y preocupa más ¿el número de Delegados o la calidad de su labor?


Este punto del debate, vino precedido de otro no menos importante:

¿Porque UGT no es la primera fuerza sindical, en cuanto al número total de Delegados? ¿Poque otro Sindicato mantiene una distancia de aproximadamente 6.000 Delegados a nivel estatal?

Dejarme que responda a esto con otra pregunta ¿ Y cual es el problema? ¿ Cual es nuestra meta, tener un Delegado más que nadie? Si es así, estamos abandonando el terreno sindical para entrar en el político.

Se oyeron voces que culpan a los Delegados en las empresas y organismos oficiales, de que se mantengan estas diferencias.

Es evidente que la labor de los Delegados y las Secciones Sindicales tiene un peso determinante en el resultado de las elecciones, pero ¿cuentan estos con los medios necesarios para que el desarrollo de su labor marque diferencias de calidad?.

La meta más ambiciosa del sindicalismo socialista en sus orígenes, fue la de dotar al obrero de una conciencia de clase. Luchar para la obtención de una serie de derechos de los cuales, el trabajador carecia absolutamente. Velar porque una vez conseguidos estos derechos, no fuesen vulnerados. Sin renunciar a la lucha diaria en la consecución, de los que como ciudadanos, nos corresponden.

Y esas deben de ser la metas del sindicalismo socialista actual.



El obrero, el trabajador, vende su tiempo y sus conocimientos y habilidades al empresariado. Esta compra está minada de abusos y estafas. Y ahí, en luchar con contundencia contra esto, está la razón de ser del sindicalismo.

Si además de hacer de esto nuestra lucha y somos capaces, que lo somos, de hacerlo con total honestidad, resulta que en las elecciones sacamos un Delegado más que nadie, pues lo celebraremos. Pero ese Delegado de más no ha de ser el objetivo prioritario.




Paco Fernández, Septiembre 2007

ASAMBLEA INFORMATIVA DEL PRE-ACUERDO DEL CONVENIO DE QUÍMICAS. El arte de lo posible


Esta Sección Sindical informa sobre las conclusiones de la Asamblea de Delegados afectados por el XV Convenio General de la Industria Química celebrada hoy, 06 de Junio de 2007
Hay ocasiones, en las que a lo largo de nuestra experiencia vital, uno tiene la extraña sensación de que algo no acaba de funcionar tal y como lo habiamos previsto, independientemente de que el resultado final defraude o supere nuestras espectativas e incluso de que seamos nosotros o no, los planificadores o estrategas para alcanzar estos objetivos.


Esta es la sensación, ciertamente incómoda, con la que yo personalmente, me he quedado al finalizar la Asamblea de Delegados celebrada hoy en nuestro Sindicato.


Es posible que haya sido un sentir generalizado, pero no creo estar en condiciones de hablar por boca de nadie, aunque la sensación que flotaba en el ambiente fuese esta.


Hemos de estar de acuerdo, en que el sindicalismo, la representación sindical, es el arte de lo posible, y que el producto resultante, por mucho optimismo que uno ponga en el empeño, generalmente no suele satisfacer, ni de lejos, las expectativas generadas por las pretensiones iniciales.


Pero lo que nunca podemos argumentar en favor de nuestro desagravio es que la culpa de la no obtención de nuestros objetivos iniciales, obedece al mal comportamiento de otros.


Nada mas lejos de nuestra intención que la de poner en tela de juicio la labor realizada por los representantes de nuestro Sindicato en la Plataforma Sindical Unitaria, negociadora de nuestro Convenio y sí la de hacer reconocimiento de su esfuerzo y dedicación, independientemente del resultado final, ante el que tomar una posición de critica es la más facil de las opciones.



Los avances obtenidos en este nuevo Convenio, respecto al anterior son realmente pocos. Y digo nuevo Convenio, porque de esto es de lo que se nos ha informado, de que el XV Convenio General de Químicas es una realidad.


Lamentablemente y como en demasiadas ocasiones, no se ha tenido en cuenta la opinión de Secciones Sindicales, Delegados/as y Afiliados/as, por la sencilla razón de que no se les ha consultado.


Se nos ha hecho especial mención a la circunstancia, de que nuestro Sindicato firma este Convenio, condicionado por la postura del otro sindicato, que desde el principio de las negociaciones estaba por la labor de la firma y nunca se han cuestionado esta;

Mirar, mi sindicato es UGT, y la postura de otros, es sencillamente eso, la postura de otros.

Y si mi sindicato ha de convocar una huelga sectorial porque no está de acuerdo con el final de las negociaciones, una vez agotadas estas, y lo ha de hacer en solitario, dejando el nuevo Convenio en eficacia limitada y eso pueda interpretarse como una ruptura del sector por parte de otros, eso es lo que hay que trasmitir a las bases antes de la firma de pre-acuerdos. Todo esto sin que primen, sobre todo, los posibles "precios políticos" que se habrian de pagar.


Espero y deseo, de la forma más sincera, el que nunca hagamos buena la sentencia que el tristemente desaparecido Carlos Luis Álvarez "Candido" nos dedicó a todo el sindicalismo:

......El sindicalismo retrocede sin cesar en su papel de órgano que defiende los intereses de los trabajadores,pues,como bién se ve en cualquier negociación que promueve o que acepta, su acción es mas bién corporativa que de transformación de la sociedad. Participa del juego aunque no se integre, y no se aisla cuando impugna. En conclusión, ya no es independiente del sistema contra el que nació.


Paco Fernández, Junio 2007

PARA ANITA


Conciliación de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras ¿Doble rasero?
Hola Anita.

Como has podido observar en la diferentes informaciones sobre el estado de las negociaciones del XV Convenio General para la Industria Química, la patronal Feique pretende un retroceso en los temas ( y no solo en estos ) relacionados con los permisos y licencias a los que las/os trabajadoras/es tenemos pleno derecho, y así lo refleja la actual legislación. Y es esta, afortunadamente, quién marca los límites.


Pero hay algo dentro de esta legislación que no encaja bién dentro del marco Constitucional, o por lo menos esa es mi interpretación, de lo que a continuación te expongo:


En fecha 5 de Noviembre de 1999 las Cortes Generales aprueban la Ley 39/1999 para promover la conciliación de la vida familiar y laboral de la personas trabajadoras.

Hasta aquí, todos nos hemos de felicitar por contar con un instrumento tan valido, que hace posible el que una parte de las necesidades de esta conciliación queden cubiertas.


El espíritu de esta Ley, y así lo refleja la linea jurisprudencial, no es solo proteger el derecho de los trabajadores a conciliar su vida laboral y familiar, sino, sobre todo proteger el propio interés del menor.

Se dota a los trabajadores/as del derecho a una reducción de su jornada de trabajo de entre un tercio y hasta la mitad de esta, siempre que por razones de guarda legal tenga a su cuidado directo algún menor de seis años.


En fecha 12 de abril de 2007 las Cortes Generales aprueban la Ley 7/2007 que amplia el derecho de algunos trabajadores a conciliar su vida laboral y familiar y amplia la protección de los intereses de algunos menores con la publicación en el BOE del Estatuto Básico del Empleado Público.

En concreto el apartado h del Art.48 de este Estatuto, determina el derecho a reducción de jornada (sin especificar máximos ni mínimos) de los empleados públicos siempre que por razones de guarda legal tengan a su cuidado directo algún menor de doce años.

Es evidente que todos hemos de celebrar el que los empleados públicos y sus familias disfruten de estas mejoras. Pero aquí y ahora, quién nos ocupa son los trabajadores y las familias de estos, que no han visto ampliadas estas mejoras. Y mas aún, teniendo en cuenta que esta ampliación de derechos a una parte de la población, y con rango de Ley, ha sido ratificada por el Poder Legislativo del Estado. Y cuando se amplian derechos a una parte, esto supone la discriminación de otra, aunque en la exposición de motivos de la Ley 7/2007 se lea que va destinada al interes general .


Propongo a nuestra Central Sindical, el que la próxima campaña reinvidicativa que se ponga en marcha, sea la de pedir con firmeza a los Poderes Públicos, que pongan fin a esta discriminación, que nace del Legislativo y que modifiquen el apartado 5 del Art.37 de la ley para promover la conciliación familiar y laboral de las personas trabajadoras, equiparando este derecho de los trabajadores del sector privado al de los trabajadores del sector público y hagan desaparecer la doble escala de derechos actuales, que generan trabajadores y familiares de serie A y trabajadores y familiares de serie B.


Esta reivindicación no puede estar condicionada a las negociaciones de Convenios Sectoriales con las Federaciones Empresariales de turno, sino que corresponde al Poder Legislativo su inmediata corrección y al sindicalismo su enérgica reivindicación ante este.



Paco Fernández, mayo 2007

viernes 17 de octubre de 2008

EL VALOR DE LA MEMORIA



SI EL TIEMPO ES EL JUEZ SUPREMO QUE PONE A CADA UNO EN SU SITIO...., QUE ASÍ SEA
Aseguran los expertos, así lo dicen y así lo escriben, que el desarrollo de la memoria ha sido una de las causas fundamentales en el camino evolutivo de la raza humana hasta conseguir el dudoso (y nocivo) titulo honorífico de especie dominante.

Además, hemos sido capaces de dotarla de variables, siendo la más llamativa de estas la que denominamos "memoria selectiva", donde van a parar aquellas cosas que poco o mucho, en algún momento de nuestra vida, nos causaron un sentimiento de indefensión ante una agresión de cualquier tipo que hayamos sufrido.

Quizas fue esta variable la que se activó cuando lei el mes pasado, una noticia, que inexplicablemente, pasó por la sociedad de una manera tan sutil que hoy habrá quién ni siquiera la recuerde.

Me estoy refiriendo a la denuncia que el PCA (Partido Comunista de Andalucia) presentó en la Fiscalía de Sevilla "por crímenes de guerra" contra el ex-Presidente del Gobierno José Maria Aznar, por su participación en la guerra de Irak, y que con anterioridad ya habia sido denunciado por este partido político ante la Fiscalía de Málaga.

La intención de los comunistas es que los más de 650.000 muertos registrados en Irak desde que estalló la guerra "no queden impunes" "Aznar debe pagar judicialmente, no solo políticamente, que ya lo ha hecho en las urnas, por una intervención ilegal que se llevó a cabo sin el consentimiento de España" palabras estas de Felipe Alcaraz, presidente ejecutivo del PCE.

A simple vista daba la impresión de que estabamos ante acontecimientos de hondo calado, pero no, no fué así.

Recordé entonces, uno de los artículos con el que nos regala cada Domingo Javier Marías en El Pais, que por fortuna aún conservaba y que con su permiso os reproduzco:

....casi todo el mundo habrá opinado sobre las palabras en Pozuelo del ex-Presidente Aznar ( -el mejor de la democracia- según unos cuantos) y las habrá olvidado. Me disculpo, pues , por la probable superfluidad de este artículo y me permito recordarlas. "Todo el mundo pensaba que en Irak habia armas de destrucción masiva", dijo Aznar (conservo sus habilidades sintácticas y gramaticales, pero los subrayados son mios), "y no habia armas de destrucción masiva.Eso lo sabe todo el mundo y yo también lo sé. Ahora. Yo lo sé ahora. Mm. Tengo la...problema de no haber sido tan listo de haberlo sabido, mm, antes. Pero es que cuando yo no lo sabía, pues nadie lo sabía. Todo el mundo creía que las había, ¿sabes?. Entonces es un problema, porque las decisiones hay que tomarlas no a toro pasado, sino cuando está el toro sobre el terreno, y es ahí cuando hay que torear. Torear con cinco años de retraso, esa es tarea de los historiadores.

Vale la pena detenerse no ya en lo que dijo el ex-Presidente, sino también en lo que vino a decir. Y lo que vino a decir fue esto:

1) Que en 2003 se guió solo por creencias, intuiciones, tal vez rumores. 2) Que eso, sin embargo, no le impidió declarar en febrero de aquel año: "Todos sabemos que Sadam Husein tiene armas de destrucción masiva", o "El régimen iraquí tiene armas de destrucciñon masiva. Puede estar usted seguro . Y pueden estar seguros, todas las personas que nos ven, que les estoy diciendo la verdad. 3)Que por tanto, en 2003 mintió a todos los españoles, puesto que ni sabía ni estaba seguro ni decia la verdad que dijo decir , sino que pensaba que habia armas y de hecho no lo sabía. 4) Que en consecuencia, tomó una decisión tan grave como impulsar, propugnar, respaldar, semideclarar (¿ que otra cosa que una semideclaración de guerra fue la reunión de la Azores en la que figuró destacado?) y participar en una guerra de invasión guiado solo por sospechas, creencias e intuiciones (a la que tan dado es, por cierto, su sucesor Rajoy). 5) Que semejante decisión la tomó pese a la opinión contraria de casi todos los demás partidos políticos y del 89% de la población española, que se manifestó masivamente con el fin de disuadirlo; y que la tomó sin certeza alguna de aquello sobre lo que aseguraba tenerlo, sino porque "todo el mundo pensaba..." y el igual. 6) Que para él "todo el mundo" todavía significaba Bush y Blair y alguno más, porque lo cierto es que gran parte del verdadero mundo (incluyendo a Francia, Alemania, Rusia, despachadas entonces despectivamente como "la vieja Europa", caduca y cobarde) no pensaba eso, o , si lo hacía, no con la ligereza suficiente para emprender la guerra que él si emprendió; y así lo hizo saber, para irritación y despecho de Bush y del propio Aznar. 7) Que él creía que había un toro suelto sobre el terreno, cuando los espadas Bush, Blair y Aznar no es que se lo hubiesen encontrado corneando en medio del campo, sino que lo sacaron ellos al ruedo para lucirse con sus faenas: el toro no estaba allí, sino que ellos se lo inventaron. 8) Que las muertes de más de tres mil americanos y centenares de miles de iraquís -y las que se añadirán- producidas durante la Guerra de Irak o como consecuencia del desbarajuste que ha causado, se deben en parte a que él tiene "la problema de no haber sido tan listo" para haber sabido "antes" lo que sin embargo antes dijo que sí sabía a ciencia cierta. Y 9) Que sus embustes, su frivolidad, su chuleria con sus compatriotas, sus servilismo con los más poderosos, su desdén por las opiniones discrepantes, su ciega y sorda confianza en Bush y Rumsfled (que tal vez lo engañaron, pero él no se lo tiene en cuenta), su corresponsabilidad en el desastre iraquí y -por imprudencia e imprevisión- en lo que pasó luego en Casablanca y Madrid, no son suficiente carga sobre su conciencia como para pedir disculpas y abstenerse de opinar de política lo más que pueda, tras tan mayúscula y catastrófica metedura de pata.

Otro tanto cabría decir sobre el actual Partido Popular en pleno, que secundó con entusiasmo sus intuiciones, creencias y conjeturas y además tuvo el pésimo gusto de prorrumpir en una ovación alborozada tras la votación en el Congreso que aprobaba aquella guerra. Allí estaban Rajoy, Zaplana y Acebes y demás.

.....No es que al PP se le quiera "arrinconar " ni "expulsar del sistema" como se quejan hoy sus dirigentes y sus esbirros radiofónicos, sino que él mismo se enajenó a buena parte de la ciudadanía el día en que llevo sus mentiras demasiado lejos y nos involucró, para nuestra vergüenza y desolación, en una guerra injusta e ilegal. ...............................


Afortunadamente, aún nos queda esa memoria selectiva, que permite, el que aún y siendo olvidadizos, haya cosas que nunca las olvidemos del todo.

Paco Fernández, mayo 2007

NEGOCIACIÓN XV CONVENIO GENERAL DE LA INDUSTRIA QUÍMICA


Esta sección Sindical informa sobre el estado de las negociaciones para el XV Convenio General de la Industria Química, tras las cuatro reuniones celebradas hasta la fecha y previo acuerdo en la discusión de las plataformas por bloques.

El pasado 23 de Enero de 2007 fueron entregadas a la Federación Empresarial del Sector Químico (Feique) la plataforma reivindicativa unitaria de FIA-UGT y Fiteqa-CC.OO. así como la de la Confederación Nacional Galega (CIG), manifestando esta última su intención de asistir a cada una de las reuniones de la mesa negociadora, quedando fijado el siguiente calendario para los distintos bloques de negociación:
Bloque I, 9 de Febrero.- ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO Y JORNADA
Bloque II, 20 de Febrero.- EMPLEO Y CONTRATACIÓN, CLASIFICACIÓN PROFESIONAL, DERECHOS COLECTIVOS Y DERECHOS INDIVIDUALES
Bloque III, 27 de Febrero.- SEGURIDAD, SALUD Y MEDIO AMBIENTE Y POLITICAS DE IGUALDAD
Bloque IV, 6 de Marzo.-SALARIOS Y SU ESTRUCTURA, AMBITOS Y ARTICULACIÓN DEL CONVENIO.
El desglose de lo más destacado de los criterios de negociación de Feique es el siguiente:
Vigencia 5 años
Ligar estabilidad en el empleo a la mayor flexibilidad
Cambiar el actual sistema de incrementos y revisiones salariales
Clausula de revisión sin retroactividad
Incremento menor en los SMG de los artículos 32 y 44
Regulación mayor del absentismo, eliminando casos de absentismo legal
No reducción de jornada
Desregulación de la bolsa de horas flexibles
No más licencias, en todo caso permisos no retribuidos
No más derechos sindicales
Es evidente, que basar estos criterios en aras a la competitividad de las empresas, es basar esta en el abaratamiento de los costes salariales de los trabajadores y de sus condiciones de trabajo.
Resumimos la respuesta de la patronal a las propuestas sindicales.
Bloque I
Negativa generalizada a toda la propuesta sindical
Negativa contundente expresa a reducir jornada en este convenio
La patronal entiende la participación de los Representantes de los Trabajadores en las cuestiones referentes a la organización del trabajo como un bloqueo a las decisiones de empresa.
Bloque II
Negativa generalizada a toda la propuesta sindical.
Negativa expresa a las limitaciones en la contratación.
Negativa a definir los puestos de trabajo que no se pueden realizar por ETT's o por subcontratación.
Negativa a la renuncia de las medidas alternativas de la LISMI para la contratación de trabajadores discapacitados.
Negativa a la creación de Grupos de Apoyo en las empresas para mejorar la seguridad y salud de los trabajadores y mantener la efeciencia,calidad y productividad.
Negativa a desarrolar el Art.11 para que los representantes de los trabajadores podamos "velar por la aplicación objetiva" en los procesos de selección de personal.
Negativa a regular el contrato de relevo tal y como hizo la Comisión Mixta.
Negativa al compromiso de revisión de la categorias profesionales y su adaptación al Catálogo de Cualificaciones durante el primer año de convenio.
Negativa a extender la polivalencia del Grupo IV, existente actualmente en el sector farmacéutico, a todos los sectores.
Negativa a negociar Planes anuales de Formación.
Negativa a que la periodicidad de las reuniones de la Comisión de Formación sea trimestral.
Negativa a incrementar cualquier derecho colectivo de los planteados.
Negativa a incrementar los derechos individuales.
Bloque III
Negativa a elegir los delegados de prevención y los de medio ambiente de entre los empleados de la plantilla.
Negativa a definir las competencias de los delegados de prevención y el crédito horario propio, así como crédito horario para los delegados medio ambientales.
Negativa a definir la vigilancia de la salud.
Negativa a la codecisión en la elección y/o cambio de Mutua
Negativa a regular procedimientos de participación de los representantes de los trabajadores y representación sindical, en relación a las políticas medioambientales de las empresas.
Redactado generalista sobre la evaluación de Riesgos Psicosociales, pero sin definir lo que significa.
En lo que si están de acuerdo, como no podria ser de otra forma, es en la adptación al convenio de la Ley Integral contra la Violencia de Genero y la Ley de Igualdad, auque hubiese resultado un tanto dificil responder a esto con otra negativa. Aunque hay un punto de acuerdo relevante en las negociaciones de este bloque, y es el de concretar procedimientos y medidas para sancionar las prácticas de discriminación, incluidas las de acoso moral y acoso sexual.
Bloque IV
Negativa total y rotunda a todas las propuestas sindicales en materia salarial y su estructura.
No solamente esto, sino que Feique además pretende
No mejorar el poder adquisito de los salarios
Modificar la cláusula de revisión salarial, gradual y sin retroactividad
Ampliación de las causas para la realización de más horas extras, sin concreción del valor de la hora extra.
No a la regulación efectiva y eficiente con respecto al Art.29.2 en cuanto a los trabajadores eventuales, asi como a los periodos de integración.
No garantia salarial del 100% en los supuestos de IT.
Regulación mas restrictiva de las causas de absentismo, así como la pretensión de regular las ausencias.
Queda meridianamente claro, en el desarrollo de estas negociaciones, que la voluntad de la patronal es negociar un convenio que en sus contenidos no solo no recoja las propuestas sindicales, sino que plantean un convenio regresivo que concreta la perdida de derechos conquistados.
Las próximas reuniones se han fijado en los días 17 y 24 de Abril.
Os tendremos informados.
Paco Fernández, Abril 2007

¿ HA MUERTO LA HISTORIA ?

El Domingo 25 de Febrero de 2007 aparece publicado en El Pais un artículo de T.Garton Ash con un contundente título "El capitalismo global no tiene rivales". En esta misma fecha en este diario, otro titular no menos contundente, firmado en esta ocasión por Libertad Paloma "Despidos que hunden la bahia de Cádiz" en relación al cierre de Delphi.
Es muy probable que la publicación simultanea de estos dos artículos no sea fruto de la casualidad, sino de la tozuda realidad.
Pero analicemos la visión que nos da Garton de la situación económico/política actual; " Las sociedades occidentales, los indús, los oligarcas rusos, los saudies, los comunistas chinos...hasta los kibbutz israelitas, estamos obviando una realidad: el triunfo global del capitalismo" Afirma además que la democracia está cuestionada y la libertad amenazada y pregunta "¿cuales son las grandes alternativas ideológicas que se nos ofrecen hoy?" Tremenda pregunta.
Se nos define así en este artículo al capitalismo "....es un sistema económico en el que el capital privado tiene libertad relativa para innovar e invertir sin necesidad de permisos del Estado ni luz verde de comunidades y regiones, trabajadores y otros de los llamados interlocutores sociales" además "El sistema ha necesitado una y otra vez la mano invisible de unas medidas correctoras de tipo político, fiscal y legal para complementar la mano invisible del mercado" .... "La genialidad del capitalismo contemporaneo no es solo que da a los consumidores lo que quieren, sinó que les hace desear lo que puede darles".
Sin lugar a dudas, este sistema cuenta con una de las mas potentes armas de autodefensa que cualquier sistema haya inventado jamás; la creación de una clase media relativamente acomodada, con un nivel de vida que mejora lentamente y a la que no molesta que haya un grupo de super-ricos.
Pero esta "clase media" está empezando a intuir y sufrir el peligro que para ella supone el capitalismo globalizado: el traslado de los medios de producción y con ellos sus puestos de trabajo a paises donde los costes laborales suponen un plus de beneficios añadidos para este grupo de super-ricos.
Garton hace mención a una publicación de 1.938 en Inglaterra donde se preguntaban "¿puede sobrevivir el capitalismo? Nooo.... -contestaban- detrás vendrá el socialismo" Bendita inocencia se gastaban los ingleses de la época.
La realidad cotidiana de todo esto, que en algún momento incluso pudiese parecernos tan alejada de nosotros como las lunas de Júpiter, nos la presenta Libertad Paloma y su información sobre el cierre de Delphi. No es que el anuncio de cierre de esta fábrica de automoción sea algo aislado en la actual coyuntura industrial. Los cierres y deslocalizaciones de multinacionales y no multinacionales y de la industria auxiliar que lleva aparejada son de una dolorosa cotidianidad, que quizás el propio sufrimiento que provoca nos ha hecho perder contacto con la realidad si los hemos sufrido, y si no hemos sido afectados directos, en la mayoria de los casos ni siquiera ocupa parte de nuestro interes. ¿Estamos dispuestos a conformarnos con menos para que otros puedan tener más?.
El cierre de Delphi se enmarca en un contexto que lo hace especialmente traumático y doloroso. ¿Que expectativas se abren tras este cierre a los miles de afectados y a sus familias en una zona geográfica donde las estructuras industriales son practicamente inexistentes? ¿Que puede ofrecer como contrapartida este sistema a los miles de manifestantes que tratan de liberar su furia agarrandose a las pancartas como naufragos y liberando la angustia de su corazón al grito de "Delphi no se cierra"?
Hemos de entender que a partir de este momento, el tan loado estado del bienestar europeo, los gobiernos progresistas, las medidas de protección social, la solidaridad.... entrarán en escena y estos miles de trabajadores y sus familias encontrarán en el propio sistema, medidas suficientes que le brinden nuevas oportunidades de futuro y mientras tanto la suficiente cobertura social a la que como ciudadanos de este Estado están en pleno derecho de recibir. Pero ¿quién ofrecerá todo esto?¿la actual actividad política? Veamosló.
En el génesis fundacional de los partidos políticos progresistas y de izquierdas, estaban claramente marcadas las pautas del porqué de su propia existencia; la defensa de los derechos e intereses de la clase social a la cual representaban. En la actualidad, la desviación de objetivos de estos mismos partidos políticos es tan nitida como desalentadora.
Por contra, la defensa de los intereses políticos que se marcaron los partidos reaccionarios y de derecha sigue intacta.
Pero ¿que ha cambiado en realidad en la función política de los partidos progresistas, su propia función o el peso relevante de las clases sociales que el sistema actual ha ido transformando en "clases medias" abandonando así la necesidad de protección de sus intereses en función de unas ideologias que son del todo prescindibles?
Quizás en la misma pregunta está la respuesta, pero ¿es la única?
En la transición hacia la democracia que vivió este pais tras la muerte del dictador, los partidos de izquierda y progresista, evidentemente alejados del poder político, invocaban a este desde posiciones ideológicas. Cuando estos mismos partidos politicos alcanzaron el poder, jamás invocaron desde este a la ideologia.
Los congresos que estos mismos partidos convocaban y desarrollaban desde entonces, han estado totalmente vacios de contenido político. Han estado mucho mas próximos a meras convenciones empresariales, donde el debate se ha centrado en estrategias técnicas y estructurales de reparto de actividades funcionales.
La verdadera transición a la que hemos asistido, ha sido la de convertir las ideologias en una mezcla dificil de homogeneizar entre liberalismo y socialismo, pero aún y así, hemos sido capaces de obtener un destilado: la socialdemocracia (por cierto, este termino sacaba de quicio a Marx).
La defensa política de los intereses de clase ha pasado a la historia, por mucho que algún ex-vicepresidente de gobierno se empeñe en apuntar en sus memorias, que su partido recogia y heredaba las esencias y postulados del socialismo español republicano, no sin antes haber borrado de escena a todos aquellos que desde el exilio habian sido los únicos y verdaderos baluartes de estos postulados.
¿Hemos asistido al fin de las ideologias? ¿Han pasado a la historia?
Al final de la década de los ochenta del pasado siglo, el norteamericano-japonés Francis Fukuyama, obtuvo un relevante exito con un escrito que titulaba así: "El fin de la Historia" y lo resumia de esta forma: " Muerto Dios, el diablo y las ideologias, no se observa ningún motivo para que la Historia siga viva. Terminó el fascismo, el comunismo desaparece, por consecuencia, el sistema liberal y la paz liberal reinaran por siempre en la tierra y en los corazones. La Historia ha muerto"
Paco Fernández, Marzo 2007

GRACIAS


Hola compañeros.
Dejar que os saludemos a todos desde esta seccion Sindical´
A traves de este blog vamos a intentar que esta herramienta que nos brinda nuestra Central Sindical, sea un punto de encuentro, donde tanto los trabajadores de nuestra empresa, a los que en principio dedicamos nuestra labor, como a todo el sentir sindical, al que indudablemente hacemos extensiva, podamos informar, opinar, debatir, todo esto con total libertad y un solo condicionante, el de el respeto hacia los demas.
Queremos desde aqui, dejar patente nuestro mas sincero reconocimiento a todos aquelos hombres y mujeres sin cuyo esfuerzo y sacrificio, esta realidad no seria posible. A todos aquellos hombres y mujeres que lucharon por una sociedad mas justa. A todos aquellos hombres y mujeres que poniendo en juego no solo su libertad, sino incluso su propia vida, se enfrentaron en aras de ideales que en su momento sonaban a utopicos y hoy nos vienen dados como derechos fundamentales, al despotismo, a la tirania, a totalitarismos criminales....
A todos y cada una y uno de ellas y ellos.............GRACIAS